La regla del 30% con la que evitarás perder dinero y mejorarás tu capacidad de ahorro

Una mujer calculando sus deudas
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  • Las deudas y los créditos pueden convertirse en un gran lastre para el ahorro, sobre todo si has perdido el control sobre ellos.
  • Sin embargo, utilizando este sencillo truco financiero puedes evitar perder dinero e incluso conseguir ahorrar.
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Conseguir ahorrar dinero es una tarea realmente complicada: los bajos sueldos o el aumento de la inflación son factores que ponen en riesgo este objetivo.

Pero al contrario de lo que piensan muchos, lograr un buen ahorro no sólo depende del salario que cobres, también es importante saber cómo manejar los ingresos  y no desperdiciarlos.

Una de las formas más habituales de perder dinero es contratando créditos o préstamos de los que al final no puedes hacerte cargo. 

No se trata de evitar los préstamos a toda costa, pero sí de controlar lo máximo posible este tipo de productos para así no tener que enfrentarte a problemas financieros.

La mayoría de expertos proponen un método para que los créditos no acaben haciendo un agujero en tus finanzas. Esta solución es conocida como la regla del 30%.

Según explican desde HelpMyCash, siempre que vayas a pedir un préstamo debe situarse entre el 25% y el 35% de tus ingresos; nunca más de este porcentaje.

Esta regla la tienes que aplicar en cualquier préstamo, hipotecas o deudas de tarjeta de crédito, aunque debes tener en cuenta la situación personal o familiar en todo momento.

Desde el comparador financiero señalan el ejemplo de una familia que obtiene ingresos de 4.000 euros al mes: en estos casos endeudarse por valor de 1.400 euros mensuales, pues aún les quedan 2.600 euros para el resto del mes.

Pero una persona que tenga un sueldo neto de 900 euros no debe destinar más de 270 euros al mes para deuda, e incluso esta cantidad puede ser un desajuste para su economía. 

La entidad financiera a la que vayas a solicitar uno de estos productos hará un estudio de tu perfil y así no sufrir impagos, y lo más habitual es que utilice también dicha métrica para estar seguros.

Si superas el 30% caes en el riesgo de sobreendeudamiento. En este caso se vuelve más complicado que una entidad te conceda un crédito, al menos hasta que superes dicha situación. 

El porcentaje incluye todas las deudas que tengas, por lo que no es válido acumular varias de ellas y que finalmente superen esta cantidad.

Esta buena práctica desvela otro truco que es bueno para el bienestar de tu salud financiera: lo mejor es destinar parte de tus ingresos a cubrir el pago de una sola de deuda.

Cuando ya hayas terminado de afrontar la deuda que tenías puede ser momento de volver a solicitar otro préstamo o pedir crédito, siempre y cuando tu economía se lo pueda permitir.

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