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Mark Zuckerberg es el único problema de una empresa fundamental para internet

Mark Zuckerberg
Mark Zuckerberg, CEO de Facebook. Getty
  • El 51% de los accionistas independientes de Facebook cree que Mark Zuckerberg debería ser despedido como presidente de la junta. El 83% de ellos cree que la estructura de acciones que le da a Zuckerberg el control de la compañía debería ser abolida.
  • Es extremadamente raro que un conjunto de accionistas vote en contra de su propio CEO con una mayoría tan abultada.
  • El problema para los accionistas es que Zuckerberg tiene un largo historial de errores.
  • El coste de los errores de Zuckerberg es de miles de millones. Durante una mañana del mes de marzo, Facebook perdió 30.000 millones de dólares en acciones por un incidente del que Zuckerberg se responsabilizó más tarde.
  • Los mensajes entre Zuckerberg y el miembro del consejo Marc Andreessen muestran que al menos otro director de Facebook cree que el control de Zuckerberg sobre las acciones es "la gota que colma el vaso en cuanto a la dirección de la empresa".
  • Es extraño que una empresa que es fundamental para Internet dependa tanto de un único punto,  Zuckerberg.

Mark Zuckerberg es el fundador, CEO y presidente de la junta de Facebook. También controla la mayoría de la capacidad de voto de la compañía. No puede ser despedido ni disciplinado. Si los directores de su junta intentaran echarlo, él simplemente podría usar su capacidad de voto para reemplazarlos por otras personas más afines a él.

Es poco probable que los actuales directores vayan adelante con esa estrategia porque cada uno cobra 350.000 dólares (unos 300.000 euros) al año, a excepción de los que también son empleados de la empresa de Zuckerberg que reciben muchos millones más.

Zuckerberg tiene mucho más poder que los CEO convencionales de compañías que cotizan en bolsa, muchos de los cuales tienen que rendir cuentas ante presidentes y directores independientes designados a petición de los inversores. En teoría, todo debería funcionar según los deseos de Zuckerberg. 

Y, sin embargo, Zuckerberg está en guerra con sus propios accionistas. Como ya ha informado Jake Kanter de Business Insider, el 51% de los inversores independientes de Facebook (es decir, los accionistas que no son el propio Zuckerberg o sus ejecutivos) cree que Mark Zuckerberg debería ser despedido como presidente del consejo, y el 83% cree que la estructura de acciones que le da a Zuckerberg el control de la compañía debe ser abolida.

Esa es una asombrosa mayoría contra él, dado el desempeño de la compañía y, en concreto, de su capitalización en Bolsa. A pesar de las circunstancias, Zuckerberg ha cumplido como CEO. Su producto es utilizado por 2.000 millones de personas. La acción ha subido desde un precio de salida a bolsa de 38 dólares (unos 32,6 euros) en 2012 a 195 dólares (167,5 euros) en la actualidad, lo que supone un retorno asombroso.

Sin embargo, sus propios inversores piensan que necesita ser controlado.

Leer más: La revuelta de los inversores de Facebook para derrocar a Zuckerberg, contada desde dentro

Las críticas a Zuckerberg deberían tomarse en serio

Es extremadamente raro que un conjunto de los accionistas voten en contra de su propio CEO con una mayoría tan masiva. Incluso en las peleas más feroces por el poder, a los accionistas más rebeldes les resulta difícil reunir más del 20% o el 30% de las acciones de una compañía. (Los accionistas sufren una inercia extrema: es más fácil vender acciones que declarar la guerra contra una junta). Si en una junta general anual la empresa gana un voto por un margen inferior al 90%, generalmente se considera como un signo de disturbios significativos.

Por tanto las críticas a Zuckerberg deberían tomarse en serio.

El problema para los accionistas es que Zuckerberg tiene un largo historial de errores, que él mismo admite.

Al principio no pensó que la interferencia rusa en las elecciones democráticas de países como Estados Unidos a través de Facebook fuera un gran problema. También asumió la responsabilidad de no realizar un seguimiento lo suficientemente rápido de la crisis de Cambridge Analytica. "No tomamos una visión lo suficientemente amplia de nuestra responsabilidad, y eso fue un gran error. Fue mi error", dijo.

Desde sus inicios, Zuckerberg cometió el error de ser arrogante sobre la privacidad de los usuarios. Durante su primer año como estudiante en Harvard, a sus 19 años, Zuckerberg fundó Facebook en su propio dormitorio —una historia a la que sigue haciendo referencia cuando habla en público— y envió una serie de mensajes de texto a uno de sus amigos describiendo la enorme cantidad de datos a los que tenía acceso. 

"La gente simplemente los envía " Zuckerberg le dijo a su amigo. "No sé por qué. Confían en mí. Jodidos idiotas".

Facebook, junto con Google, tiene un duopolio sobre internet

¿Quién de nosotros no ha dicho algo estúpido como estudiante adolescente? Podemos perdonarlo por eso.

Zuckerberg es una persona diferente hoy en día. Es un titán corporativo cuya firma absorbe la mitad de los dólares que se destinan a publicidad digital. Facebook, junto con Google, forman un duopolio de facto sobre internet. Ambas empresas aglutinan el 71% de todos los gastos en publicidad digital en Europa, según el analista Brian Weiser de Pivotal Research.

Y esa es precisamente la razón por la cual el poder desenfrenado de Zuckerberg es tan peligroso. En marzo, las acciones de Facebook cayeron un 6%, destruyendo 30 millones del valor de la compañía, ante las noticias de Cambridge Analytica. Eso fue solo una mañana.

El coste de los errores de juicio de Zuckerberg alcanza los miles de millones.

Sin embargo, Facebook, que es muy importante para internet, sigue estrechamente unida al único punto que puede hacerla fracasar, Mark Zuckerberg.

En otras compañías, el fundador, el director ejecutivo y el presidente son tres personas diferentes. Si uno hace algo mal, hay otras dos personas que pueden cambiar las tornas.

Leer más: Europa advierte que el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica solo es "la punta del iceberg"

Según los mensajes filtrados de la junta: "Le preocupa que sea la gota que colma el vaso en cuanto a la dirección de la empresa"

Incluso los propios miembros de la junta directiva de Zuckerberg saben que esto es un problema. En diciembre de 2016, algunos mensajes entre Zuckerberg y Marc Andreessen, el cofundador de Netscape convertido en inversor de Silicon Valley que dirige el fondo de capital de riesgo Andreessen Horowitz, sacaron a la luz el problema durante una junta de accionistas.

La queja alega que Erskine Bowles, uno de los miembros de la junta directiva de Facebook, estaba "preocupado de que una de las concesiones que quería Zuckerberg —permitir que el multimillonario sirviera dos años en el gobierno sin perder el control de Facebook— sería particularmente irresponsable". Zuckerberg quería la opción de dejar la empresa y entrar en política sin perder el control. Andreessen le envió un mensaje de texto a Zuckerberg diciendo que el "mayor problema" era "cómo definir el servicio del gobierno sin asustar a los accionistas de que estás perdiendo el compromiso".

"Erskine se siente enormemente incómodo con la idea de que se llegue a un bajo nivel de propiedad económica y luego se vaya sin ninguna participación en la junta y manteniendo el control", dijo Andreessen, que también es miembro de la junta.

"Lo volvemos a discutir en cada llamada ... Trataré de pasar la línea una vez más. Le preocupa que sea la gota que colma el vaso en cuanto a la dirección de la empresa".

Los inversores independientes de Facebook creen que la dirección corporativo de la compañía es incorrecta. Y al menos uno de los miembros de la junta directiva piensa que Zuckerberg ha ido demasiado lejos, en el pasado, en su deseo de control.

No está claro qué pueden hacer los accionistas independientes para forzar una mayor responsabilidad dentro de la estructura de gobierno corporativo de Facebook.

Pero está claro que es necesario.

Esta columna no refleja necesariamente la opinión de Business Insider.

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