¿Cuál es la peor y la mejor mascarilla contra ómicron? Varios expertos españoles y de otros países coinciden en sus recomendaciones

Aglomeración de personas con y sin mascarilla en Madrid, España

Susana Vera/Reuters

  • Ómicron se ha convertido en el virus de propagación más rápida de la historia y ha modificado la situación epidemiológica en España y el mundo.
  • Los datos sugieren que tiene cierta capacidad de escape a las vacunas actuales y los estudios apuntan a nuevos síntomas, pero ¿influye la aparición de ómicron también en las mascarillas que hay que ponerse?
  • Expertos de varios países señalan cuáles consideran que son las mejores y peores mascarillas para protegerse y proteger contra ómicron... y en sus opiniones se encuentra un alto nivel de coincidencia en ambos casos.
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La nueva variante ómicron del coronavirus ha modificado el panorama epidemiológico mundial y se ha convertido en el virus de propagación más rápida de la historia.

En poco más de un mes, se ha expandido a decenas de países, se ha convertido en predominante en algunos de ellos y ha mostrado indicios de cierta capacidad para superar parte de la inmunidad de las vacunas actuales contra el COVID-19, si bien parece que provoca casos no tan graves y menos hospitalizaciones.

"La situación actual se caracteriza en España por el aumento acelerado de la variante ómicron, que va desplazando de forma rápida a delta", recoge también Sanidad en su informe.

Desde su aparición, los expertos han coincidido en hablar de preocupación y no de alarma, pero también han informado de cómo pueden influir las nuevas características de ómicron en la población general, ya sea por la eficacia de las vacunas o los síntomas que van observándose.

Así, la siguiente pregunta surge en relación con una de las medidas sanitarias: ¿influye la aparición de ómicron en las mascarillas que hay que ponerse?

Todos los tipos de mascarillas autorizadas y con material homologado ofrecen algún tipo de protección contra el coronavirus, pero hay diferencias entre unas y otras. 

Además, la situación con esta nueva cepa es diferente y, de hecho, la OMS ha cambiado sus directrices para el uso de mascarillas y respiradores por parte del personal sanitario "en vista de la rápida propagación de variante ómicron".

"Los trabajadores sanitarios deben llevar un respirador (FFP2, FFP3, N95 aprobado por NIOSH, o un respirador equivalente o de nivel superior certificado) o una mascarilla médica junto con otros equipos de protección personal (EPP) —bata, guantes y protección ocular— antes de entrar en una habitación donde haya un paciente con COVID-19 presunto o confirmado", señala, entre otros aspectos.

En cuanto al uso de la mascarilla para la población general ante la propagación de ómicron, Graham Snyder, director médico de prevención de infecciones y epidemiología hospitalaria del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (EEUU), dice que cualquier mascarilla de calidad que ofrezca un sellado eficaz y se use correctamente (cubrir la nariz y la boca) ofrece protección.

Snyder admite que le gustaría recibir datos de los CDC (organismo sanitario estadounidense) sobre cómo se propaga ómicron y si la transmisión está relacionada con los tipos de mascarillas, pero también recuerda la importancia de usarla frente a quienes no utilizan ninguna: "La mascarilla funciona. Y punto", afirma a The Wall Street Journal (WSJ).

Sin embargo, muchos otros expertos (de diversos países, como España, EEUU, Reino Unido y Colombia) van más allá y señalan cuáles consideran que son las mejores y peores mascarillas para protegerse de ómicron... y en sus opiniones se encuentra un alto nivel de coincidencia.

La mejor mascarilla contra la variante ómicron: los expertos recomiendan sobre todo la FFP2

Personal médico con mascarillas FFP2

En su guía inicial, Consumo y Sanidad resumían que las personas sanas deberían usar "preferentemente" mascarillas higiénicas; las mascarillas quirúrgicas debían ser la "prioridad" de las sintomáticas o asintomáticas positivas por coronavirus; y, finalmente, se reservaban las mascarillas EPI a quienes cuidasen o estuviesen en contacto con personas con COVID-19, como el personal sanitario.

Esto era así sobre todo al principio de la pandemia, para evitar la escasez de suministros, pero la situación ahora es otra, recuerdan varios expertos.

Así, muchos de ellos recomiendan las FFP2 como la mejor mascarilla para protegerse y proteger contra ómicron: estas son un tipo de mascarillas EPI (Equipo de Protección Individual, que incluye también los tipos FFP1 y FFP3, con mayor grado de protección según aumenta el número) que se compran en farmacias, establecimientos especializados y grandes superficies y con un uso de unas 4 horas.

 "El mejor filtrado para las variantes que tenemos, incluida la ómicron, es la FFP2, sin duda. Es la más conveniente, la que mejor se adapta a la cara y la que se debería utilizar", afirma Àlex Arenas, físico experto en evolución de pandemias.

"La quirúrgicas también protegen, pero menos, por eso no son las más recomendables. Si quieres realmente evitar el contagio son las FFP2 las que funcionan", defiende, en declaraciones a Nius.

El mismo medio recoge también las de Joan Caylà, experto de la Sociedad Española de Epidemiología, que coincide en ambos puntos: "Con la situación epidemiológica actual, elevada incidencia y contagiosidad de ómicron usaría la FFP2. Sería un avance importante que la población general se pasara a la FFP2".

"La mayoría llevan quirúrgicas, que no están mal, pero sirven básicamente para proteger a los demás del contagio, no a uno mismo. (...) Para la protección individual, mejor la FFP2", añade.

Los matices los pone Benito Almirante, jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, sobre la hipótesis de asignar mascarillas FFP2 al grueso de la población: "Me parece un discurso con el que hay que tener cuidado", advierte. 

"Si los 45 millones de personas que tenemos más de 6 años [en España] tuviéramos que ponernos una FFP2 ¿de dónde las sacaríamos? Porque, además, necesitaríamos una nueva cada día. No se pueden producir tantas, y todo el mundo no se las puede pagar... Se tienen que poner normas que se puedan cumplir", aclara al mismo medio.

Los 3, sin embargo, coinciden en descartar las FFP3 (muchas de ellas tienen válvula de exhalación, por lo que no protegen a los demás; además, son caras, rígidas, no se ajustan bien y dificultan la respiración, argumentan), excepto para personal sanitario o casos excepcionales de personas de especial riesgo, como inmunodeprimidas.

Además, 3 expertas de EEUU y uno de Ecuador señalan por separado al mismo tipo de mascarilla como ideal en la actualidad: la N95 o KN95 (certificadas como FFP2 en Europa).

Idealmente, en lugares concurridos, se "debería usar una mascarilla KN95 o N95", declara a CNN Leana Wen, analista médica y profesora visitante de políticas y administración de la salud en la Escuela de Instituto Milken de la Universidad George Washington (EEUU), ya que frenan tanto las partículas grandes como también las diminutas.

Como alternativa, "necesitamos usar al menos una mascarilla quirúrgica de 3 capas", explica.

Monica Gandhi, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de California en San Francisco (EEUU), también recomienda las N95 o FFP2. 

En su defecto, al menos pide llevar una mascarilla de tela de varias capas ajustada encima de una mascarilla quirúrgica. "Si realmente quieres no exponerte, tienes que llevar el tipo de mascarilla adecuado", advierte, en declaraciones a WSJ.

Además del tipo, el uso correcto y la calidad de los materiales también son importantes a la hora de usar una mascarilla, aporta Daniel Simancas-Racimes, investigador en medicina y salud pública, que incluye el "uso correcto de mascarilla o doble mascarilla" en sus medidas para evitar contagios por ómicron.

En un hilo publicado en Twitter, recuerda que "no todas sirven por igual" y algunas "podrían dejar de proteger adecuadamente", y deja varias pautas:

  • "Si van a utilizar mascarillas quirúrgicas, soliciten a su proveedor que sean al menos de 3 capas y certificadas para uso sanitario. Las mascarillas sí ayudan, especialmente en lugares abiertos y bien ventilados. En lugares cerrados no es suficiente una de estas", publica.
  • "Las mejores mascarillas siguen siendo los denominados 'respiradores'. Son las KN95 o las N95 [o FFP2], estas últimas de uso sanitario casi exclusivamente (por la disponibilidad me atrevo a recomendar estas para espacios cerrados)".
  • "Y, finalmente, una combinación de una N95 o KN95 más una de tela o una quirúrgica podrían ser impresionantemente efectivas para evitar los contagios en espacios cerrados o poco ventilados", concluye el coordinador en el Centro Asociado Cochrane de Ecuador-Red Iberoamericana/Centro de Investigación en Salud Pública y Epidemiología Clínica (CISPEC).

"Tenemos que educar al público y decirle que las mascarillas de distinta calidad ofrecen una protección diferente", enfatiza Megan Srinivas, médica y especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU).

Ella y su familia también apuestan por las KN95, y las recomienda asimismo a los padres que se preparan para enviar a sus hijos a la escuela en el nuevo año o, en su defecto, máscaras quirúrgicas desechables autorizadas, recoge The Wall Street Journal.

La peor mascarilla contra ómicron: 'guerra' de la ciencia a las de tela

Mascarillas de tela

Si hay un alto nivel de coincidencia entre los expertos mencionados en este artículo sobre cuál es la mejor mascarilla contra ómicron, se llega a la unanimidad respecto a la que consideran que es la peor: la mascarilla de tela.

Uno a uno la ponen en la diana: "Las que sí hay que evitar son las de tela" y las transparentes, apunta Arenas; "La transmisión depende de no usar mascarilla, no de usar un tipo u otro, descartando, claro, las de tela", se suma Almirante; "Por desgracia, se ven por la calle aún personas que las llevan de tela o incluso negacionistas que van sin mascarilla y que pueden expulsar virus que nos contagien", critica Caylà.

"Las mascarillas de tela son un peligro y deberían dejar de usarse especialmente en lugares cerrados. Son las que menos protegen, y [solo] podrían ser útiles siempre y cuando se utilicen con otra mascarilla adicional, por ejemplo una quirúrgica", comparte Daniel Simancas-Racines, para quien las mascarillas con filtro son "otro peligro".

"Protegen al individuo pero no al que está junto a él. Así que, a menos que se utilicen con otra mascarilla por encima, no ayudarían mucho", advierte.

La analista médica Leana Wen da otro voto negativo muy claro: "Las mascarillas de tela son poco más que decoraciones faciales. No hay lugar para ellas a la luz de ómicron", algo que "los científicos y los funcionarios de salud pública han estado diciendo durante meses, muchos meses, de hecho", recuerda.

Gandhi también las descarta, más aún en el contexto de ómicron: "Si todo el mundo lleva solo una mascarilla de tela o solo una mascarilla quirúrgica, no habrá ninguna diferencia" con esta variante altamente transmisible, observa. 

Con algo menos de contundencia, pero el mismo diagnóstico, habla a WSJ Ranu Dhillon, médico del Brigham and Women's Hospital (segundo hospital docente más grande de la Facultad de Medicina de Harvard, en EEUU): "Cualquier mascarilla es mejor que ninguna. Pero las mascarillas de tela y luego las quirúrgicas no son tan buenas como las de calibre N95".

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