Así es una visita a Chernobyl, donde tienes que tener cuidado con tocar árboles, perros y edificios abandonados

Durante un recorrido por Chernobyl, no puedes tocar el suelo, debes usar pantalones largos, y saber cuáles son los edificios al borde del colapso es imprescindible.
Durante un recorrido por Chernobyl, no puedes tocar el suelo, debes usar pantalones largos, y saber cuáles son los edificios al borde del colapso es imprescindible.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

El 26 de abril de 1986, una explosión en la planta de energía nuclear de Chernobyl, en lo que entonces era la Unión Soviética, desembocó en una nube de partículas radiactivas que se extendió por distintas partes de Europa.

Una vista aérea de la planta de energía nuclear de Chernobyl, el sitio del peor accidente nuclear del mundo, se ve en abril de 1986, tomada pocos días después de la explosión.
Una vista aérea de la planta de energía nuclear de Chernobyl, el sitio del peor accidente nuclear del mundo, se ve en abril de 1986, tomada pocos días después de la explosión.
AP

AP

Fuente: Business Insider, Adventure, BBC

El desastre ha pasado a la historia como el peor accidente nuclear del mundo.

Se pidió a la gente que cogieran pocas pertenencias personales ysus  documentos de identidad, ya que se pensaba que regresarían varios días después, lo cual no fue el caso.
Se pidió a la gente que cogieran pocas pertenencias personales ysus documentos de identidad, ya que se pensaba que regresarían varios días después, lo cual no fue el caso.
Igor Kostin/Sygma/Contributor

Igor Kostin/Sygma/Contributor

 

31 personas murieron en la explosión, y las zonas que rodean la planta se contaminaron de forma permanente. Ahora se consideran algunas de las áreas más contaminadas del planeta.

Thirty-one people died in the explosion, and the areas surrounding the plant were permanently contaminated. They're now considered to be some of the most polluted areas on the planet.
Sean Gallup/Getty Images

Sean Gallup/Getty Images

Fuente: Reuters

Como resultado del desastre de Chernobyl, se estableció una zona de exclusión en 1986 dentro de un radio de 30 km de la central eléctrica, y el acceso al área se mantuvo muy restringido durante casi 30 años.

La planta de energía nuclear de Chernobyl está realmente más cerca de la ciudad ahora abandonada de Pripyat que de la ciudad de Chernobyl.
La planta de energía nuclear de Chernobyl está realmente más cerca de la ciudad ahora abandonada de Pripyat que de la ciudad de Chernobyl.
Google Maps/Andrew Blackwell/Business Insider

Google Maps/Andrew Blackwell/Business Insider

Fuente: Business Insider

Solo quedan unos pocos vecinos viviendo en la zona...

Only a few locals still live within that area ...
Mstyslav Chernov/AP

Mstyslav Chernov/AP

 

...y hay una vegetación abundante, gracias a la ausencia de humanos.

Un zorro salvaje delante del cartel que indica "Pripyat" en ruso.
Un zorro salvaje delante del cartel que indica "Pripyat" en ruso.
Chistyakosha/Shutterstock

Chistyakosha/Shutterstock

 

Pero en los últimos años, el lugar se ha convertido también en un punto de acceso para turistas que buscan conocer de primera mano la zona de exclusión y lo que queda de las ciudades abandonadas allí.

But in recent years, the site has also become a hotspot for tourists looking to get a firsthand glimpse of the exclusion zone and what remains of the abandoned towns there.
Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

 

La primera ola de turismo se inició sobre el 2011, que es cuando el área se abrió por primera vez a los turistas que realizan visitas con un guía autorizado. Sin embargo, el gobierno ucraniano advirtió en ese momento que la seguridad de los visitantes no estaba garantizada.

Un turista camina frente al cuarto reactor dañado en la central nuclear de Chernobyl el 24 de febrero de 2011.
Un turista camina frente al cuarto reactor dañado en la central nuclear de Chernobyl el 24 de febrero de 2011.
Gleb Garanich/Reuters

Gleb Garanich/Reuters

Fuente: CNN, The Guardian

Con todo, en julio de 2019, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, anunció que el sitio se convertiría en una atracción turística oficial. Dijo que el área sufriría algunos cambios que la harían más atractiva para los visitantes, como el llamado "corredor verde" que ofrecería una mayor seguridad a la entrada de la zona de exclusión.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, en Chernobyl, Ucrania, julio de 2019.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, en Chernobyl, Ucrania, julio de 2019.
Ukrainian Presidential Press Service/Handout via REUTERS

Ukrainian Presidential Press Service/Handout via REUTERS

Fuente: CNN

"Hasta ahora, Chernobyl era una parte negativa de la marca de Ucrania", dijo Zelensky al firmar el decreto en julio de 2019. "Es hora de cambiarlo".

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, en Chernobyl, Ucrania, julio de 2019.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, en Chernobyl, Ucrania, julio de 2019.
Ukrainian Presidential Press Service/Handout via REUTERS

Ukrainian Presidential Press Service/Handout via REUTERS

Fuente: CNN

El interés de los visitantes es algo que varios empresas turísticas locales de Chernobyl están aprovechando.

Turistas en la zona de exclusión en junio de 2019.
Turistas en la zona de exclusión en junio de 2019.
Valentyn Ogirenko/Reuters

Valentyn Ogirenko/Reuters

 

La compañía de visitas guiadas SoloEast ha estado llevando gente a Chernobyl desde el año 2000, según la CNN. Por su parte, el portal web de Chernobyl Tour anuncia una "experiencia reveladora del mundo post-apocalíptico".

The guided tour company SoloEast has been taking visitors into Chernobyl since 2000, according to CNN. And the website for Chernobyl Tour advertises an "eye-opening experience of post-apocalyptic world."
Chernobyl Tour/Business Insider

Chernobyl Tour/Business Insider

Fuente: Chernobyl TourChernobyl Welcome y CNN

Cuando Taylor Zwick, un turista de Praga, reservó su visita guiada para mayo de 2019 a la zona de exclusión a través de Chernobyl Tour, contó a Business Insider que tuvo que facilitar su número de pasaporte.

Zwick delante de un cartel que dice "Pripyat" en ruso.
Zwick delante de un cartel que dice "Pripyat" en ruso.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Inés Aguilera, una estudiante española que vive en Copenhague, afirmó que los trabajadores de la guía turística de Chernobyl Tour fueron muy estrictos antes de ir a la zona de exclusión a lo largo de una visita diferente a mediados de mayo. "Tuvimos que enseñar nuestros pasaportes muchas veces", dijo a Business Insider.

Un edificio abandonado dentro de la zona de exclusión.
Un edificio abandonado dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Aguilera y un grupo de amigos estaban estudiando en el extranjero en Copenhague cuando decidieron ir. "Es como una de estas cosas raras que siempre has querido hacer de niño", apuntó Aguilera.

Aguilera frente al reactor dañado.
Aguilera frente al reactor dañado.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Zwick afirmó que un recorrido completo le costó alrededor de 72 euros, y Aguilera apuntó que pagó por su tour más o menos 80 euros. Cuando revisamos la página web de Chernobyl Tour en agosto, encontramos viajes de un día a un precio de 90 euros o más. Los tours de un día de SoloEast tienen un precio aproximado de 82 euros en su página web a partir de agosto.

El parque de atracciones en Pripyat.
El parque de atracciones en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

Fuente: Chernobyl TourSoloEast

Zwick aseguró que pagó parte de su recorrido a través de PayPal cuando realizó la reserva, y que tuvo que abonar el resto en efectivo. Aguilera contó a Business Insider que tenía que hacer lo mismo cuando hizo la reserva. Pagó la segunda mitad en efectivo cuando entró en el autobús que hace de enlace.

Una foto desde un autobús turístico en la zona de exclusión.
Una foto desde un autobús turístico en la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Se les dieron instrucciones al hacer la reserva. Aguilera explicó que tenían que usar mangas y pantalones largos, y que no podían dejar espacio entre las piernas y los calcetines. Tampoco podrían tocar ningún metal o el suelo mientras recorrieran Chernobyl.

Aguilera delante de un cartel en Pripyat.
Aguilera delante de un cartel en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Julia Czub, una estudiante de Reino Unido que recorrió Chernobyl en mayo de 2019 con la compañía de turismo SoloEast, describió a Business Insider que no se les permitía tocar árboles dentro de la zona de exclusión y que no podían dejar una bolsa ni nada en el suelo.

Czub frente a un edificio abandonado en Pripyat.
Czub frente a un edificio abandonado en Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Afirmó haber reservado el tour en diciembre de 2018, casi seis meses antes del lanzamiento de la serie de HBO, por lo que el interés en visitar Chernobyl es anterior a la exitosa miniserie.

Czub y compañeros de viaje frente a un cartel en Pripyat.
Czub y compañeros de viaje frente a un cartel en Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Diferentes visitantes de países europeos de distintos países se encontraban entre los tres grupos de turistas. Zwick cuenta que se encontró con un grupo de Suecia que había ido a Kiev para una despedida de soltero y decidió hacer un recorrido privado por Chernobyl.

Foto desde el autobús turístico en la zona de exclusión.
Foto desde el autobús turístico en la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Después de reservar online, los visitantes reciben un código QR, a través del cual tienen acceso a Chernobyl, según Zwick. Éste es escaneado al subir al autobús en Kiev que te lleva a Chernobyl.

Un edificio abandonado cubierto de follaje dentro de la zona de exclusión.
Un edificio abandonado cubierto de follaje dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Zwick indicó que se encontró con el autobús en la estación de trenes de Kiev. Era un autocar que daba capacidad para entre 40 y 45 personas. El autobús salió de la estación de tren a las 8 de la mañana...

El viaje en autobús de Taylor Zwick desde la estación de trenes de Kiev hasta el borde de la zona de exclusión duró aproximadamente dos horas.
El viaje en autobús de Taylor Zwick desde la estación de trenes de Kiev hasta el borde de la zona de exclusión duró aproximadamente dos horas.
Google Maps/Business Insider

Google Maps/Business Insider

 

... y Zwick explicó que tardó aproximadamente dos horas en llegar al punto de control de Leliv a las afueras de la zona de exclusión más cercana a la planta (10 kilómetros).

Itinerario de Zwick.
Itinerario de Zwick.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Aguilera dijo que su viaje no fue muy agradable: "Fue muy incómodo porque las carreteras estaban llenas de baches".

Un coche a un lado de la carretera dentro de la zona de exclusión.
Un coche a un lado de la carretera dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Antes de entrar en la zona de exclusión, Zwick aseveró que se les facilitó lo que parecía algo similar a unas "unidades flash" interconectadas a los cordones verdes que debían ponerse alrededor del cuello.

Visitantes dentro de la zona de exclusión en junio de 2019. Estos no son los turistas con los que habló Business Insider.
Visitantes dentro de la zona de exclusión en junio de 2019. Estos no son los turistas con los que habló Business Insider.
Valentyn Ogirenko/Reuters/Business Insider

Valentyn Ogirenko/Reuters/Business Insider

 

Los dispositivos estaban hechos para medir los diferentes niveles de radiación a los que estuvieron expuestos durante el recorrido. Zwick expuso que los guías turísticos los recogían al final del recorrido y los llevaban con los trabajadores.

Zwick frente al reactor dañado con el lector de radiación alrededor del cuello.
Zwick frente al reactor dañado con el lector de radiación alrededor del cuello.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Después de detenerse en el punto de control de Leliv, Zwick nos contó que giraron en una carretera lateral hacia el Ojo de Moscú, o la estación de radar Duga-1, que los soviéticos tenían la intención de utilizar como sistema de advertencia contra misiles estadounidenses en los años de la Guerra Fría.

Czub frente a la Duga-1.
Czub frente a la Duga-1.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Alrededor de la 1 de la tarde, Zwick concretó que se desplazaron hacia la central nuclear de Chernobyl.

El viaje de Taylor Zwick a través de la zona de exclusión de Chernobyl con Chernobyl Tour.
El viaje de Taylor Zwick a través de la zona de exclusión de Chernobyl con Chernobyl Tour.
Google Maps

Google Maps

 

Czub afirmó que no se le permitía hacer fotos demasiado cerca del reactor, pero aún así pudo acercarse. "No tenía idea de que podríamos acercarnos tanto", dijo. "Estábamos literalmente justo al lado".

Una foto hecha por Julia Czub dentro de la zona de exclusión.
Una foto hecha por Julia Czub dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Zwick almorzó en la cafetería de Chernobyl donde comen los trabajadores, que está justo al lado de la planta. Hay un grupo de empleados que vive cerca y trabaja en la planta tres semanas seguidas antes de tomar un descanso para evitar la exposición extrema a la radiación.

Zwick said he ate lunch at the Chernobyl Canteen where the workers eat, which is right next to the power plant. There's a workforce that lives nearby and works on the plant three weeks at a time before taking a break to avoid
Google Maps/Business Insider

Google Maps/Business Insider

 

Zwick aseguró que vio perros colgados frente a la cafetería. También, visualizó a muchos de los "perros de Chernobyl" durante el tour.

Un perro dentro de la zona de exclusión.
Un perro dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Zwick afirmó que la comida estaba incluida en el paquete turístico que compró. Le sirvieron puré de patatas, pollo y sopa, y señaló que era decente. Llevó su propia comida tras leer críticas negativas en TripAdvisor.

Dentro de la cafetería de Chernobyl.
Dentro de la cafetería de Chernobyl.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Zwick indicó que se quedaron en la cafetería entre 30 minutos y una hora antes de dirigirse a Pripyat, el pueblo fantasma abandonado que, en tiempos remotos, fue la estrella brillante de la Unión Soviética. La ciudad albergó a trabajadores de la planta en la década de los 80.

Una piscina abandonada en Pripyat.
Una piscina abandonada en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Había piscinas, supermercados y otros establecimientos atractivos que desde entonces han pasado a ser decadentes.

Un edificio abandonado en Pripyat.
Un edificio abandonado en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Czub indicó que Pripyat fue su ubicación favorita del tour: "No esperaba que la ciudad fuera tan interesante".

Máscaras de gas yacen en el piso de un edificio abandonado en Pripyat.
Máscaras de gas yacen en el piso de un edificio abandonado en Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

También reparó en que había un café justo al lado del río con hermosas vidrieras. Deambularon por Pripyat entre una hora u hora y media, según Zwick.

Un edificio abandonado con vidrieras en Pripyat.
Un edificio abandonado con vidrieras en Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

El guía turístico no llevó a Zwick a todos los lugares. Por ejemplo, no pudo ver la piscina que sí vio Aguilera.

Una piscina abandonada en Pripyat.
Una piscina abandonada en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

"Ese fue nuestro punto culminante", analizó Aguilera sobre la piscina abandonada.

Otra piscina abandonada en Prypiat.
Otra piscina abandonada en Prypiat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Zwick afirmó que el itinerario no es muy estricto, solo depende de lo que el grupo quiera hacer.

Un edificio abandonado dentro de la zona de exclusión.
Un edificio abandonado dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

A lo largo del viaje, Zwick señaló que llevaba un contador Geiger, un dispositivo que puede medir los niveles de radiación, que alquiló a la compañía de viajes por 9 euros.

Zwick sosteniendo un contador Geiger frente al reactor dañado en la zona de exclusión.
Zwick sosteniendo un contador Geiger frente al reactor dañado en la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Aguilera y sus dos amigas también alquilaron uno para usarlo durante todo el trayecto.

Aguilera frente al reactor.
Aguilera frente al reactor.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Zwick dijo que sus lecturas fluctuaron durante su recorrido por la zona de exclusión contaminada. Frente al reactor de la central nuclear, su contador emitía lecturas normales.

Zwick en la zona de exclusión.
Zwick en la zona de exclusión.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Pero en un momento llegó a 200 mSv cerca de la rueda de la fortuna en el parque de atracciones de Pripyat. Unos niveles de radiación normal son de 3 mSv.

La noria en el parque de atracciones en Pripyat.
La noria en el parque de atracciones en Pripyat.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

Zwick contó que un guía turístico les dijo que esos niveles altos de radiación en la rueda de la fortuna se debieron a una mota de polvo radiactivo que había viajado desde el reactor a uno de los coches de la atracción en el momento de la explosión. Todavía la radiación allí es elevada.

Este no es exactamente el carro de la noria al que Zwick se refería.
Este no es exactamente el carro de la noria al que Zwick se refería.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Muchos de los edificios en la zona están hechos de hormigón. Zwick señaló que los trabajadores le indicaron que la mayoría de los edificios de madera tuvieron que ser demolidos ya que dicho material absorbe la radiación.

Otro edificio abandonado en la zona de exclusión.
Otro edificio abandonado en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Sin embargo, Aguilera puntualizó que incluso las estructuras de hormigón que quedaban en pie se están deteriorando.

Edificio abandonado en la zona de exclusión
Edificio abandonado en la zona de exclusión
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

"No sé cuánto tiempo durante cuánto tiempo será posible hacer estos recorridos porque los edificios están a punto de ceder", avisó Aguilera.

Edificio abandonado en la zona de exclusión.
Edificio abandonado en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Muchos de los letreros en la parte superior de los edificios están en ucraniano, pero los carteles del interior de una tienda abandonada estaban en ruso, según Zwick. Comentó que en ese momento, los rusos intentaban excluir el ucraniano, por lo que intentaron incluir mucha información en su propio idioma cuando construyeron la ciudad de Pripyat.

Un cartel en la zona de exclusión.
Un cartel en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Pripyat fue la última parada de la visita, contó Zwick. Después de eso, regresaron a Kiev. En el punto de control, tuvieron que salir y pasar por unos escáneres de radiación.

Visitantes siendo escaneados para comprobar los niveles de radiación.
Visitantes siendo escaneados para comprobar los niveles de radiación.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Zwick señaló que era similar a un detector de metales. Dijo que el objetivo era asegurarse de que cada turista no absorbía una cantidad anormal de radiación. "Fue como pasar por una puerta", según Aguilera.

Turistas, no con los que habló Business Insider, pasan por un punto de control de control radiológico después de visitar la planta de energía nuclear de Chernobyl, Ucrania, en junio de 2019.
Turistas, no con los que habló Business Insider, pasan por un punto de control de control radiológico después de visitar la planta de energía nuclear de Chernobyl, Ucrania, en junio de 2019.
Valentyn Ogirenko/Reuters

Valentyn Ogirenko/Reuters

 

También matizó que ni siquiera había un vigilante al lado del escáner. "Parece un lugar muy seguro".

Turistas, no con los que habló Business Insider, pasan un punto de control de radiación en la zona de exclusión de Chernobyl en 2010.
Turistas, no con los que habló Business Insider, pasan un punto de control de radiación en la zona de exclusión de Chernobyl en 2010.
Genya Savilova/AFP/Getty Images

Genya Savilova/AFP/Getty Images

 

Zwick reflexionó sobre por qué los escáneres de radiación eran una mera formalidad.

Los visitantes pasan por un punto de control de radiación en la zona de exclusión de Chernobyl en 2011.
Los visitantes pasan por un punto de control de radiación en la zona de exclusión de Chernobyl en 2011.
Genya Savilov/AFP/Getty Images

Genya Savilov/AFP/Getty Images

 

Zwick dijo que en los diversos puntos de control, había tiendas de recuerdos donde se podían comprar sudaderas, sombreros, bocadillos y medidores Geiger.

Visitantes en un puesto de recuerdos de Chernobyl en junio de 2019.
Visitantes en un puesto de recuerdos de Chernobyl en junio de 2019.
Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

 

Czub también señaló que también vio el puesto de souvenirs, aunque dijo que le parecía raro hacer alguna adquisición. Aún así, "había mucha gente comprando cosas", afirmó.

Turistas en una tienda de recuerdos en Pripyat en junio de 2019.
Turistas en una tienda de recuerdos en Pripyat en junio de 2019.
Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Pavlo Gonchar/SOPA Images/LightRocket via Getty Images

 

Aguilera compró algunas postales y un parche para poner en su mochila.

Visitantes en una tienda de recuerdos en la zona de exclusión de Chernobyl en junio de 2019.
Visitantes en una tienda de recuerdos en la zona de exclusión de Chernobyl en junio de 2019.
GENYA SAVILOV/AFP/Getty Images

GENYA SAVILOV/AFP/Getty Images

 

Zwick dijo haber estado dentro de la zona de exclusión de Chernobyl durante un total de casi nueve horas. Aguilera indicó lo mismo.

Un símbolo de advertencia de radiación en la zona de exclusión.
Un símbolo de advertencia de radiación en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Los tres visitantes coincidían en que les dijeron que la radiación a la que estaban expuestos era mínima.

El parque de atracciones en Pripyat.
El parque de atracciones en Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

"Recibimos más radiación yendo de Copenhague a Kiev que en la zona de exclusión", dijo Aguilera. "Al menos eso es lo que nos dijeron", añadió.

Aguilera sosteniendo un contador Geiger en la zona de exclusión.
Aguilera sosteniendo un contador Geiger en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

A Zwick también le dijeron que la radiación a la que estuvo expuesto por pasar todo el día era equivalente a un vuelo de 3 horas y que una radiografía de tórax le da 40 veces más radiación que la visita que realizó.

Un visitante se inclina cerca de un símbolo de advertencia de radiación en la zona de exclusión.
Un visitante se inclina cerca de un símbolo de advertencia de radiación en la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

A medida que más y más turistas viajan a la Zona de Exclusión de Chernobyl, se ha abierto el debate de la insensibilidad hacia la gravedad de la tragedia que dejó a decenas de muertos y cientos de miles más sin hogar.

Edificio abandonado en la zona de exclusión.
Edificio abandonado en la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

Fuente: CNN

Durante años, algunos se han referido al turismo de Chernobyl como "turismo oscuro", una tendencia turística que consiste en acudir a sitios marcados por la muerte y el sufrimiento.

Un edificio abandonado en la zona de exclusión.
Un edificio abandonado en la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

Fuente: CNN

El fotógrafo David McMillan ha visitado y fotografiado la zona de exclusión de Chernobyl al menos 20 veces en el transcurso de 25 años. Le dijo a Business Insider que ha observado que el turismo se ha vuelto cada vez más común en el sitio.

Una puerta dentro de la zona de exclusión.
Una puerta dentro de la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

"Están allí con sus smartphones, haciéndose selfies", dijo McMillan.

Una turista se hace un selfie en Pripyat en junio de 2019.
Una turista se hace un selfie en Pripyat en junio de 2019.
STR/NurPhoto via Getty Images

STR/NurPhoto via Getty Images

 

Czub afirmó que, aunque hizo fotos durante su gira, trató de ser consciente y respetuosa. Originaria de Polonia, dijo que las personas de su país están específicamente interesadas en Chernobyl porque están muy cerca del lugar del desastre.

Czub frente a un cartel de Pripyat.
Czub frente a un cartel de Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Zwick puntualizó que su viaje a Chernobyl le ha ayudado a saber más sobre la historia del desastre y lo que sucedió después.

Literas dentro de un edificio abandonado en Pripyat.
Literas dentro de un edificio abandonado en Pripyat.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Y Aguilera, por su parte, intentó ser respetuosa durante todo el recorrido y afirmó haberse sentido siempre conmovida por la historia del accidente de Chernobyl.

Aguilera en el parque de atracciones de  Pripyat.
Aguilera en el parque de atracciones de Pripyat.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

Añadió que ha visto la miniserie de HBO desde su viaje por la Zona de Exclusión de Chernobyl y que la recreación de las escenas dentro de la zona es realista.

Otro edificio abandonado en la zona de exclusión.
Otro edificio abandonado en la zona de exclusión.
Courtesy of Inés Aguilera

Courtesy of Inés Aguilera

 

"Veo mis fotos y luego la serie, y se parecen bastante", dijo Aguilera.

Cunas abandonadas en la zona de exclusión.
Cunas abandonadas en la zona de exclusión.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

 

Czub cree que la serie de HBO seguirá atrayendo multitudes, y también lo cree el propietario del grupo de gira SoloEast, quien le dijo a CNN que ha visto un aumento de interés de casi el 40% desde que se emitió la mini serie.

Abandoned bunk beds in the exclusion zone.
Abandoned bunk beds in the exclusion zone.
Courtesy of Julia Czub

Courtesy of Julia Czub

Fuente: CNN

"Supongo que habrá más y más por venir", dijo Czub.

l parque de atracciones en Pripyat.
l parque de atracciones en Pripyat.
Courtesy of Taylor Zwick

Courtesy of Taylor Zwick

 

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