Meta se blinda para evitar filtraciones, pero algunos de sus empleados creen que las políticas adoptadas podrían generar el efecto contrario

Mark Zuckerberg

Reuters

  • Meta ha adoptado varias iniciativas para blindarse y evitar filtraciones que impulsen el escrutinio público al que se ha enfrentado en los últimos meses. 
  • Para ello, la compañía ha cerrado algunas de los grupos de trabajo relacionados con la división de Integridad que, hasta ahora, eran abiertos. Algunos empleados creen que esta decisión puede conllevar el efecto contrario al deseado. 
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Meta (la antigua Facebook) se blinda para evitar filtraciones que impulsen el escrutinio público al que la compañía se ha enfrentado en los últimos meses, según la información recogida por The Verge.  

El medio explica que la firma tenía preparada varias charlas de sus expertos para diferentes cumbres fijadas para el mes de noviembre. 

Sin embargo, días antes de su celebración, el departamento legal y de comunicaciones de la entidad determinó que el riesgo de que se filtrasen los contenidos era demasiado grande y decidió eliminarlas de los programas. 

Según The Verge, la retirada de estas ponencias pone de relieve cómo un aluvión de filtraciones y escrutinio externo ha enfriado el flujo de información dentro de la compañía. 

En concreto, creen que  estos cambios han sido diseñados específicamente "para frustrar a la próxima Frances Haugen", extrabajadora de Facebook hasta que decidió renunciar a su puesto a principios de año, llevándose miles de documentos internos que fueron la base para las denuncias de diferentes medios sobre que la compañía llevaba años ignorando los efectos negativos de sus redes sociales. 

El medio explica que, aunque estas filtraciones no han derivado en cambios significativos en la estructura de Meta, sí han dejado una marca en su forma de operar, especialmente en lo que tiene que ver con investigación e integridad. 

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En relación con estas divisiones, en los últimos meses, los responsables de la firma han desacelerado las publicaciones internas y han pedido que los informes que se compartan se revisen doblemente, insistiendo a los investigadores en que especifiquen qué parte de su trabajo es opinión y cuál es defendible a partir de datos. 

Además, la misma fuente explica que han reiterado que los proyectos deben ser aprobados por más gerentes antes de que comience el trabajo. 

The Verge recuerda que hace apenas un mes Meta lanzó Integrity Umbrella, un sistema diseñado para frustrar las filtraciones que da acceso a grupos privados de esta división dentro de Workplace, el espacio de trabajo interno de la compañía. 

Según cuentan, no solo este segmento está bloqueando el acceso a diferentes grupos, sino que algunos empleados han compartido capturas de conversaciones que, hasta ahora, eran abiertas, y han pasado a ser cerradas.

Desde Facebook han confirmado a dicho medio que están realizando cambios en la comunicación interna, "equilibrando la apertura con el intercambio de información relevante y manteniendo el enfoque". 

Hasta ahora, uno de los valores centrales de la empresa era el famoso "Be open", una filosofía con la que la compañía apostaba por que todos los empleados dentro de ella pudiesen acceder a la mayor cantidad posible de información para tomar mejores decisiones. 

Este lema –algo inusual respecto a otras grandes empresas de Silicon Valley– fue impulsado por Mark Zuckerberg, que, hasta 2016, compartía datos con los trabajadores durante una reunión semanal. 

El medio recuerda que el contenido de estas conversaciones rara vez salía de ellas, pero, con el tiempo, Meta se fue convirtiendo en una de las empresas con mayor número de filtraciones como consecuencia del acceso ilimitado de los trabajadores a Workplace y el incremento de la plantilla, que ha pasado de 17.000 en 2016 a 68.000 en la actualidad. 

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Andrew Bosworth, uno de los ejecutivos más poderosos de Meta, dejó entrever en una publicación interna lanzada hace unas semanas una de las principales razones detrás del endurecimiento del acceso a los grupos de trabajo de la compañía: la base de empleados ha crecido demasiado para que la apertura valga la pena. 

Matt Perault, exdirector de políticas de Facebook durante casi 9 años y actual profesor de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, apunta a The Verge que la adopción de nuevas políticas por parte de Facebook –como la herramienta Umbrella– se ha retrasado demasiado. 

A la vez, también precisó que esta podía tener efectos secundarios negativos como la imposibilidad de que los empleados tengan acceso a información que les ayude a mejorar en sus trabajos, algo con lo que se muestran de acuerdo algunos trabajadores. 

De hecho, varios de ellos señalaron que el cambio podría tener el efecto contrario al previsto, fomentando más filtraciones.

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