México acusa a Zara de apropiación cultural por usar diseños y patrones propios de la población indígena en sus colecciones

Mujeres mexicanas indígenas

Reuters

  • El Gobierno de México ha pedido explicaciones a la marca de Inditex, así como a las estadounidenses Anthropologie y Patowl, por usar diseños y patrones propios de la cultura indígena en sus colecciones.
  • El comunicado oficial pide a las empresas que aclaren "con qué fundamentos se privatiza una propiedad colectiva", al tiempo que inciden que todo esto se produce sin ningún beneficio para las comunidades.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

El Gobierno de México, presidido por Andrés Manuel López Obrador, ha reclamado explicaciones a la enseña de moda española Zara y a las estadounidenses Anthropologie y Patowl por utilizar elementos culturales de pueblos indígenas en sus colecciones, alegando así una "apropiación cultural" y sin ningún beneficio para las comunidades. 

El pasado viernes, el Ministerio de Cultura de México explicaba en un comunicado que se habían hecho llegar a las 3 compañías una carta firmada por la propia ministra, Alejandra Frausto, en las que se les pedía aclarar públicamente "con qué fundamentos se privatiza una propiedad colectiva". 

"Cada carta hace una invitación a desarrollar un trabajo respetuoso con las comunidades indígenas, dentro de un marco ético que no socave la identidad y la economía de los pueblos y siempre en apego a un comercio justo, que coloque en un plano de igualdad a las y los creadores indígenas, empresarios y diseñadores", rezaba el comunicado. 

En concreto, el Gobierno apunta a un vestido con escote pico y manga corta con cinturón, pieza que vende por 39,95 euros en su página web. La prenda en cuestión toma elementos de la cultura mixteca, del municipio de San Juan Colorado, Oaxaca, donde el huipil tradicional forma parte de la identidad de las mujeres, quienes elaboran cada lienzo desde las materias primas y con hasta un mes de trabajo.

Por su parte, Anthropologie tiene a la venta unos pantalones cortos bordados. En ellos se identifica identifican elementos distintivos y característicos de la cultura e identidad del pueblo mixe de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca.

"Son producto de la creatividad de este pueblo, que los transmite de generación en generación; sus portadores los lucen con orgullo, como expresión más profunda de su cultura", explica el comunicado. Asimismo, detallan que estos diseños originales son "una manifestación de su identidad, historia y relación con el medio ambiente".

De los bajos precios de Asia a la flexibilidad de Marruecos, ¿dónde fabrican Zara, Primark, H&M y Cortefiel sus prendas de ropa?

Por último, dentro de la colección de la empresa estadounidense Patowl, el Ejecutivo identificó diversas camisetas estampadas, donde se observa "una fiel copia" de la indumentaria tradicional del pueblo indígena zapoteco de la comunidad de San Antonino Castillo Velasco, en Oaxaca. 

El comunicado apunta que estas piezas son elaboradas a mano con la técnica conocida “hazme si puedes”, en reflejo de la complejidad del proceso de elaboración. "Estas prendas forman parte de la identidad de sus portadores, técnicas y símbolos que han pasado de generación en generación, como la única herencia cultural de esta comunidad". 

Carolina Herrera e Isabel Marant, en el punto de mira de Frausto

Ya en 2019, el Gobierno mexicano acusó a la casa de moda Carolina Herrera de apropiación cultural, al haber incorporado en sus prendas diseños y elementos identitarios de los pueblos originarios locales.

Así, el ejecutivo pedía a Herrera que explicara “públicamente” los fundamentos que llevaron a la casa de modas a usar elementos culturales cuyo “origen está plenamente fundamentado”. Además, solicitaba a la modista que aclarase si las comunidades portadoras de estas vestimentas se iban a beneficiar de las ventas de la colección. 

El director creativo de Herrera, Wes Gordon, salió al paso en un comunicado explicando que la colección "rendía homenaje a la riqueza de la cultura mexicana", al tiempo que admiraba el "maravilloso y diverso trabajo artesanal" de México, tal y como recoge Reuters.

La diseñadora francesa Isabel Marant es reincidente en estas acciones. Fue señalada en 2015 por usar los típicos bordados en las blusas de las indígenas mixes de Santa María de Tlahuitoltepec (Oaxaca) para una de sus colecciones. Sus prendas se vendían a 290 dólares, unas 10 veces más caras que las originales.

De forma más reciente, su colección de invierno 2020-2021 volvió a incorporar colores y diseños de comunidades de los estados de Michoacán, Estado de México, Tlaxcala, San Luis Potosí y Oaxaca.

LEER TAMBIÉN: De Dior a Valentino, pasando por los diseños de Victoria Beckham: los 10 clones más evidentes que ha llevado a cabo Zara

LEER TAMBIÉN: Desde el estilo desenfadado de Boohoo a la influencia parisina de Polín et moi: 7 tiendas 'low-cost' debes conocer más allá de Primark o Zara

LEER TAMBIÉN: Corea del Norte declara la guerra a la moda occidental: prohíbe los vaqueros estrechos, ciertos cortes de pelo y los piercings

VER AHORA: Manuel Terroba, CEO de BMW Ibérica: “La capacidad de conectarnos y comunicarnos con el cliente a través del coche será fundamental”