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Miguel Arias Cañete se muestra crítico con la política energética del Gobierno

El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete,
El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, Eduardo Parra/Europa Press

Según el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete "es mucho más complicado reducir altos niveles de emisiones si se desmantela el carbón por una parte y se cierran las nucleares simultáneamente".

Así lo ha explicado Arias Cañete, ponente invitado en los Desayunos Informativos de Europa Press , al ser preguntado sobre si considera que España debe prorrogar la vida útil de las centrales nucleares.

Arias Cañete defiende que "un gobierno se compromete a bajar a la reducción de emisiones y eso lo tiene que hacer con un mix energético determinado". "Cada Estado tendrá que hacer su composición de lugar" y que respeta "plenamente" las decisiones" que tome cada uno, incluidas las del Gobierno español añade.

Asimismo, remarca que "lo único" que él hace como comisario europeo es "verificar" que el plan de energía y clima tenga "una lógica interna" que le permita cumplir los objetivos de reducción de emisiones, de desarrollo de renovables, etc.

En este sentido, recuerda que el Tratado de la Unión Europea establece que el mix energético es "competencia exclusiva" de los Estados y ha apuntado en la Unión Europea hay "todo tipo de situaciones". "Los que van a prorrogar la vida útil de sus centrales, los que van a hacer nuevas centrales nucleares, los que están cerrando centrales nucleares", ha manifestado.

Arias Cañete defiende que, en este contexto, la Comisión Europea se encarga de "garantizar los máximos niveles de seguridad nuclear". "Esa es la competencia de la Comisión: garantizar la gestión de los residuos nucleares y establecer que todos los Estados cumplan sus obligaciones", ha apostillado.

Califica la situación de España en interconexiones energéticas de "muy crítica"

Cañete también considera de "muy crítica" la situación de España en interconexiones energéticas, que se encuentra actualmente en el 6% de interconexión, por lo que es necesario el impulso a los proyectos previstos, como los de los Pirineos con Francia, para estar "más cerca" del objetivo del 10%.

El comisario europeo subraya que el principal problema para el desarrollo de las interconexiones energéticas radica en "la resistencia de las autoridades locales", aunque valoró la actual predisposición del Gobierno francés a su impulso.

La situación del diésel

Cañete defiende que desde la "neutralidad" tecnológica de la Comisión Europea, que hay vehículos diésel actualmente que "contaminan menos y cumplen con la legislación europea".

Según el comisario Bruselas "no induce a ninguna tecnología", aunque sí que señala que la Comisión Europea establece unos límites para alcanzar los objetivos de descarbonización y que "luego será la innovación la que diga cómo alcanzarlos".

Además, el comisario considera que en el horizonte de 2030 habrá todavía posiblemente entre un 80% y un 60% del parque de vehículos de combustión y que dentro de ellos "habrá de todo". "Creo que vamos a un proceso de descarbonización y electrificación, pero tiene que tener periodos progresivos", ha dicho.

No obstante, afirma que alcanzar los objetivos no se puede "hacer solo" con motores de combustión interna y señaló que la electrificación en la Unión Europea cuenta con "muchos cuellos de botella".

A este respecto, indica que, en su opinión, los fabricantes europeos han apostado por los modelos de combustión interna, frente a países como China que están impulsando el vehículo eléctrico, y advirtie de que el desarrollo de las baterías es "un reto" para Europa.

Además, considera que se debe impulsar el desarrollo de los puntos de recarga, que en España alcanzan los 1.754, cuando serán necesarios más de 200.000 para alcanzar un objetivo del 30% de reducción de emisiones en 2030 y unos 380.000 si el objetivo se situase en el 50%.

Asimismo, advirtie del ritmo de crecimiento en la penetración de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables en España, que deberían pasar de los 17.000 en 2017 a más de dos millones para cumplir el objetivo del 30% y a 3,8 millones para alcanzar el 50%.

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