Pasar al contenido principal

Vulneración de derechos humanos y destrucción de ecosistemas: por qué la minería es la parte oculta de la transición hacia una economía baja en carbono

Mina Congo
Trabajadores cargan sacos en una mina de Rubayan en la República Democrática del Congo. Reuters
  • La obtención de materias primas para el desarrollo de baterías o paneles solares puede implicar la vulneración de los derechos humanos y la destrucción de ecosistemas.
  • Un artículo publicado por expertos políticos en la revista Science apunta que el papel de los líderes mundiales será fundamental en la gestión de la demanda de estas materias primas, como litio o cobalto.
  • La mayor parte del cobalto del mundo se obtiene en la República Democrática del Congo, un país en el que menores de edad trabajan a diario en  la explotación minera.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Se articulan como una de las puntas de lanza en la lucha contra el cambio climático. Tanto la energía solar como los vehículos eléctricos se han planteado como una alternativa para reducir la excesiva dependencia de los combustibles fósiles del modelo económico actual. Se esconde, sin embargo, tras su evangélica penetración otra crisis de diferente calado:  el boom de la minería. 

Cierto es que el cambio del modelo energético a uno basado en renovables reduce las emisiones de CO2. Pero la obtención de las materias primas necesarias para el desarrollo y producción de baterías o paneles solares puede implicar la vulneración de los derechos humanos y la destrucción de ecosistemas. Así es que la forma en que los líderes mundiales gestionen la demanda de minerales y materias primas, como el cobalto o el litio que se necesita para las baterías, determinará cuán sostenible será el futuro, apuntan los expertos en un artículo publicado en la revista Science

Las baterías para el almacenamiento energético de fuentes renovables generan, cuanto menos, sentimientos encontrados. Una suerte de optimismo y frustración a partes iguales por la confrontación del desarrollo de energía limpia frente a la explotación minera de cobalto. 

Leer más: Más de 200 millones de personas podrían convertirse en refugiados climáticos en 2022: estas son las regiones que se verán más afectadas

La mayor parte del cobalto del mundo se obtiene en la República Democrática del Congo, un país en el que menores de edad trabajan a diario en la explotación minera. De alguna forma se trata de satisfacer el apetito por estos materiales de gigantes tecnológicos como Apple, Google, Microsoft, Dell o Tesla quienes, por cierto, han sido demandados por la muerte de niños que trabajan en las minas de cobalto. 

“La minería y la extracción de metales y materias primas es la parte oculta de la transición a una economía baja en carbono. Su actividad es demasiado sucia, peligrosa y dañina para continuar en su trayectoria actual” apuntó el autor principal de la investigación, Benjamin Sovacool, profesor de política energética de la Universidad de Sussex.

En un lado de la balanza, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático advierte de es necesario ser neutrales en carbono en 2050 para evitar los efectos devastadores del cambio climático. Pero, al otro lado de la balanza pesan, y no poco, las estimaciones del Banco Mundial que apuntan que la extracción de litio, que se necesita para el desarrollo de baterías, podría dispararse hasta un 965% en 2050 y la de cobalto, vinculada al desarrollo de energías bajas en carbono, crecerá un 585% hasta 2050.

Leer más: Lo que pudo ser y no fue la Cumbre del Clima de Madrid, en 3 minutos

Lograr el delicado equilibrio no será tarea fácil. Parece que una de las alternativas que irrumpen con más fuerza es la minería en el fondo de los océanos donde hay grandes yacimientos de cobalto pero que, de igual manera, implicaría la destrucción de los ecosistemas marinos. El artículo publicado en la revista Science insta a los gobiernos de los diferentes países a repensar cuál es la cadena de suministro de minerales que se necesitará para cumplir con los planes de transición energética, con el Acuerdo de París como telón de fondo. 

Y es que para evitar que la temperatura del planeta se eleve más de 1,5 o 2 grados centígrados hasta final de siglo será necesario girar hacia una economía verde basada en fuentes energéticas renovables que, de una manera u otra, necesitan del desarrollo de sistemas de almacenamiento energético que resultan ser altamente dependientes de la extracción de metales como el litio o el cobalto. 

Y el de la minería es un sector que vulnera, sistemáticamente, los derechos humanos, especialmente en los países en vías de desarrollo. Se pueden ver las consecuencias de la minería de cobalto en el Congo donde los trabajadores en las minas llegan a cavar con las manos para obtener este codiciado material. 

Y además