El sector la moda, a la caza de 4.000 millones de euros de fondos públicos para materializar su propia reconversión

Sostenibilidad en la moda

Reuters

La moda saber que necesita encabezar su propia reconversión y el Observatorio de textil, moda y calzado se ha puesto manos a la obra. Lo ha hecho con una hoja de ruta a 7 años con 10 actuaciones, que incluyen desde un plan nacional de reciclaje al fomento de alianzas con otros sectores como el químico para no perder una ápice de competitividad.  

El proyecto radica de la propia constitución en noviembre del observatorio: una entidad participada por Consejo Intertextil Español (CIE) y ModaEspaña y presidida por Adriana Domínguez, presidenta a su vez de Adolfo Domínguez y con Juan Parés, de Textil Santanderina, como vicepresidente.

Ahora, una vez definidos los puntos, la premisa pasa por movilizar 4.000 millones de euros de fondos públicos, que se sumen a los 10.000 de aportación privada y financiación bancaria.

"Es una oportunidad histórica para reindustrializar este sector, pero nadie garantiza que esa industria se vaya a venir a España; competimos con Portugal o Turquía, que ya tienen planes en marcha respaldados por el Gobierno”, explican fuentes del sector cercanas al proyecto a Modaes.

El camino de la moda por ser sostenible: destina el 0,3% a la protección ambiental, tiene poca capacidad de reciclaje y provoca daños irreparables al planeta

El proyecto ha sido “bien recibido” por parte de la administración, pero está por definir cómo se vehicularán los recursos. 

La idea inicial era hacerlo a través de un Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), el vehículo para acceder a los fondos de Next Generation EU, pero no es la única que se contempla desde el Observatorio después de que el Gobierno haya enfriado esta expectativa.

"Las reuniones han sido muy positivas, el proyecto se entiende y se comparte, y en las próximas semanas se definirá cómo articularlo”, sostienen.

Las conversaciones se están manteniendo con 3 carteras del actual Gobierno: la de Asuntos Económicos y Transformación Digital; el de Transición Ecológica y Reto Demográfico, y el de Industria, Comercio y Turismo.

El plan ha ido ganando impulso y, ahora, llega a su parte más vital: la dotación de recursos económicos. La financiación procederá de las asociaciones fundadoras y sus asociados y la tasa asumida por los integrantes de los grupos de trabajo, donde entran los gigantes del sector, como Inditex, Tendam y El Corte Inglés, quienes, a su vez, también asumen su propia metamorfosis.

"Los grandes nos respaldan y nos guían, pero ellos tienen alternativa, no serán quienes movilicen los recursos”, señalan fuentes cercanas al proyecto. 

“El que se juega la vida con esto es el resto de la cadena, pero los grandes son conscientes de que tener una industria fuerte es bueno para todos”, añaden. El objetivo es captar financiación de entre 100 y 150 compañías para cada uno de los proyectos.

Los puntos capitales del plan

El plan de transformación de la moda se vehiculará a través de 10 programas, cada uno con un presupuesto todavía por definir.

Entre los más relevantes aparece la incorporación de un Scrap, el cual se postula indispensable para cumplir con la Ley de Residuos a partir del 1 de enero de 2025. Solo se recoge el 12% de los residuos. Para poder elevar esa cifra a un 30% para 2027 se hacen necesarios implementar 27.635 contenedores y 198 vehículos adicionales hasta 2027.

También aparece en este decálogo llevar a cabo un mercado de materiales reciclados para garantizar el acceso a este tipo de materias primas. España, en este sentido, produce actualmente unas 61.000 toneladas al año de hilo reciclado, pero la competencia es alta y se hace necesario garantizar un correcto aprovisionamiento.

Otro punto capital es la identificación de potenciales alianzas con otros sectores como el químico o el de los electrodomésticos para el desarrollo, por ejemplo, de tinturas naturales, de productos de limpieza para reducir el impacto medioambiental o de simbiosis industrial para utilización del residuo en otros sectores.

Asimismo, hay otras líneas, pero todas ellas encaminadas a abordar un futuro más sostenible para la moda. En este punto se dibuja un plan de reciclaje a nivel nacional; de trazabilidad; de implementación de tecnología para llevar a cabo procesos productivos "más limpios y promueva la economía circular"; e incluso uno que consolide el propio órgano que encabeza esta transformación. 

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