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Por qué no puedes usar en España el mismo bus 'low cost' que está triunfando en Europa

Turistas asiáticos en la estación de autobús de Ronda.
Reuters
  • En Europa tras el boom del bajo coste en los aviones, ha florecido otro tipo de low cost: el de los autobuses. Ya hay varias empresas que ofrecen este servicio como Flixbus o BlaBlaCar. 
  • En España no es posible por el sistema de monopolio en las concesiones del transporte por carretera. 
  • En 1987 se estableció la primera Ley del Transporte Terrestre en España, aunque había ya concesiones que venían de antes de la Transición y a las que se les concedió una prórroga de 20 años. 
  • Actualmente, más de la mitad de las concesiones de rutas de autobús de Fomento están caducadas. 

En Europa tras el boom del bajo coste en los aviones, ha florecido otro tipo de low cost: el de los autobuses. Ya hay varias empresas como Flixbus o BlaBlacar, que ha lanzado una marca propia: BlaBlaBus, que se han lanzado a captar clientes para viajar en autobús a bajo coste. Pero, ¿y en España? 

El actual modelo de concesión de licencias de autobuses en España hace que no sea posible la entrada de este tipo de compañías y que únicamente pueden operar rutas transfronterizas. Esto se debe al modelo concesional que vertebra las rutas de autobús que solo permite que cada uno de estos trayectos sea gestionado por una única compañía que haya ganado la licitación de la ruta. En este concurso se establecen además el precio y las condiciones en las que se tiene que explotar la ruta y el periodo de tiempo por el que se da esta concesión. 

La historia de estos monopolios de transporte por carretera se remonta a 1987 cuando se estableció la primera Ley del Transporte Terrestre. Hasta ese momento las concesiones eran de hasta 90 años. Con la aprobación de esa nueva ley, el Gobierno dio una patada hacia delante al problema al otorgar una prórroga de 20 años a las concesiones existentes hasta ese momento que en muchos casos se habían otorgado durante el régimen franquista antes de la Transición. Una patada que llegó hasta 2007 cuando empezaron a caducar estas licencias y se empezaron a dar por periodos máximos de 10 años. 

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Ahora, según se recoge el ministerio de Fomento, de las 71 concesiones entre provincias que hay concedidas, 41 están caducadas. La fecha de algunas es incluso de hace años como la de Madrid-Granada-Almuñecar caducada en 2012 o la de Alicante-Murcia en 2013.

La batalla por la concesión de estas líneas de autobuses, sobre todo por aquellas que son más rentables por el número de viajeros o por estrategia, lleva años entre recursos de compañías. La pelea por las concesiones llegó en el mismo momento en el que un nuevo actor entraba en juego. 

En 2007, cuando empezaron a caducar las primeras concesiones entró en juego un nuevo actor que hasta ese momento no estaba presente en el sector. Globalia, el grupo empresarial que tiene Air Europa como empresa bandera, empezó a optar por las licitaciones de transporte de viajeros por carretera. "Nuestro objetivo es acabar con el monopolio que siempre ha existido en el transporte por carretera", dijo el presidente de la compañía, Juan José Hidalgo, en un comunicado cuando se conoció que iba a operar la línea Alicante-Cartagena-Murcia. 

¿Es posible un cambio de sistema? 

En la práctica este sistema de monopolios hace que un viajero no pueda elegir entre varias compañías a la hora de realizar un viaje en autobús entre dos ciudades españolas aunque sus defensores señalan que garantiza que haya transporte entre puntos que quizá no fueran tan rentables.

Además, genera una diferencia de precios entre territorios y una dificultad en la comparación de tarifas. Un estudio de investigadores del think tank Fedea señalaba que la diferencia de precios podría ser de hasta el 34%

La normativa aprobada de transportes permite un cambio en el sistema de concesión de rutas de bus, según recoge un informe de la Comisión Nacional de la Competencia que hace una fotografía de la situación. 

"Pese a que la LOTT deja abierta la posibilidad de que recurrir a otros sistemas, lo cierto es que por razones históricas y económicas, se ha optado por un régimen concesional que otorga la exclusiva en una ruta para la prestación de servicios de transporte de viajeros por carretera", señala el texto. 

De hecho, el presidente del organismo José María Marín Quemada advirtió hace algo menos de un mes que "hay un problema muy serio" con las concesiones de transporte de viajeros por autobús en España, según recoge El País. "Este asunto que hemos mirado con atención y hemos realizado algunos informes sobre ello porque detectamos que había concesiones que llevaban 25 años pero nos alarmamos cuando, tras un análisis más con profundidad, descubrimos que algunas llevaban cien años y eso no puede ser", señaló el presidente del organismo regulador cuyo mandato acaba en febrero. 

Por su parte, Fomento está pendiente de analizar el sistema de concesiones de autobús existente para adaptarlo al entorno actual donde está previsto por un lado la liberalización del sector ferroviario, pero también han aparecido nuevas formas de transporte como el coche compartido. Según recogía Europa Press en mayo de este año el objetivo de esta revisión sería  "adaptar los recorridos de las líneas de autobús a las nuevas demandas de los viajeros y a los retos de este transporte, como son la despoblación de algunas zonas, los cambios en la movilidad o la irrupción de plataformas para compartir coche". 

Por el momento, y con el gobierno en funciones, el sistema de concesiones de autobús sigue como hasta ahora y las líneas de bajo coste como BlaBlaBus o Flixbus solo pueden operar rutas transfronterizas. 

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