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El aumento de aranceles de Trump le costará 62.000 millones de dólares a los estadounidenses y tendrá consecuencias desastrosas para el resto del mundo

Donald Trump y Xi Jinping
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Xi Jinping, presidente de China. Reuters
  • Un estudio de Oxford Economics asegura que la subida de aranceles a los productos chinos anunciados por Donald Trump podrían costar a los ciudadanos estadounidenses unos 62.000 millones de dólares hasta 2020.
  • Este impacto equivale al 0,3% del PIB estadounidense, aunque los expertos prevén que el coste para el resto de países del mundo sea casi 6 veces mayor.
  • En concreto, el resto del mundo afrontaría una merma de hasta 360.000 millones de dólares.
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Después de la fumata negra del jueves pasado, la decisión de los negociadores chinos de permanecer en la mesa de negociación en Washington el viernes había alimentado las esperanzas de un posible fin de la guerra comercial entre EE.UU. y China. Pero no fue como se esperaba: la undécima ronda de negociaciones terminó con algunos apretones de manos, unas pocas declaraciones y nada más.

"Las negociaciones fueron constructivas", comentó el secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, pero no se llegó a un acuerdo para frenar un conflicto que perjudica a los dos gigantes pero que, como no podía ser menos, también afecta gravemente a la economía mundial.

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Todavía hay posibilidades de alcanzar un acuerdo. Las negociaciones inconclusas habían desencadenado el aumento de los aranceles anunciado por Donald Trump la medianoche del 10 de mayo. Y a pesar de que las autoridades comunistas habían prometido responder de la misma manera, las dos partes más tarde se comprometieron a encontrar una solución.

De hecho, estas nuevas medidas no se aplicarán a los productos enviados desde China antes del 10 de mayo: así se crea una ventana de tiempo antes de que los productos lleguen a territorio estadounidense, lo que ofrece a las dos potencias un poco más de tiempo para encontrar un solución.

La guerra comercial no solo impactará en China y EE.UU.

Los nuevos aranceles de la administración republicana, que gravan con un 25% de impuestos la mitad de los productos importados desde China, costarán a EE.UU. 62.000 millones de dólares (más de 55.000 millones de euros) para 2020, lo que equivale al 0,3% de su PIB.

Y en un mundo globalizado e interconectado, los efectos nocivos de esta guerra también recaerán sobre las otras potencias de la comunidad internacional: para la economía mundial, de hecho, el costo terminará superando los 360.000 millones de dólares (algo menos de 320.000 millones de euros).

Los analistas de Oxford Economics han cuantificado el impacto, ilustrando en un informe las consecuencias de una posible escalada de la tensión comercial entre las dos potencias que ya ha durado meses. El choque se limitó inicialmente a sectores específicos, como los paneles solares, pero luego se amplió y terminó incorporando productos de acero y aluminio, hasta la mitad de los volúmenes de bienes exportados de China a EE.UU..

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Y puede que no haya terminado aquí: "Una mayor agudización de la guerra comercial tendrá consecuencias catastróficas para sus protagonistas y para el mundo entero", afirma el estudio elaborado por el economista Gregory Daco.

El peor escenario de la guerra comercial

Después de la reunión fallida la semana pasada entre el viceprimer ministro chino Liu He, el secretario de Comercio de EE.UU. Robert Lighthizer y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin, los aranceles sobre importaciones chinas valoradas en 200.000 millones de dólares (178.000 millones de euros) aumentaron de un 10 a un 25%.

Si no se llega a un acuerdo, es lógico esperar represalias chinas, que ya ha anunciado por el gobierno de Pekín este mismo lunes.

El peor escenario, por lo tanto, todavía podría producirse. Hasta ahora, los aranceles impuestos desde el año pasado han afectado a un volumen de comercio de 360.000 millones de dólares (unos 322.000 millones de euros). De hecho, los aranceles anunciados por Trump habían desencadenado la reacción simétrica de China, que había respondido con impuestos sobre 110.000 millones de dólares (casi 98.000 millones de euros) en importaciones estadounidenses.

Pero sin un acuerdo, la guerra podría intensificarse y los elevados impuestos aduaneros de los dos países podría afectar 800.000 millones de dólares (unos 712.000 millones de euros) en intercambios bilaterales.

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Los expertos de Oxford Economics ilustran la gravedad de la situación calculando las pérdidas económicas causadas por esta escalada. El aumento de los aranceles del 10 al 25% sobre 200.000 millones de dólares en importaciones chinas, y la posterior represalia china, reducirá el PIB estadounidense en un 0,3% en 2020.

La economía de EE.UU. sufrirá un déficit de 62.000 millones, lo que significa 490 dólares (436 euros) menos para cada familia en el país, y tendrá que renunciar a unos 200.000 empleos, con una tasa de crecimiento inferior al 2%. Incluso China sufrirá una reducción en el PIB del 0,8%.

Y no acaba aquí. Si las dos mayores economías del mundo llevaran su rivalidad comercial al extremo, negándose a resolver sus diferencias, las consecuencias podrían ser desastrosas. De hecho, el peor de los casos es que Washington impondrá aranceles del 25% sobre todos los productos comprados a China.

Es más que probable que Pekín no se quedaría de brazos cruzados y respondería de forma equivalente: en ese caso, "estimamos que la economía de EE.UU. se reducirá un 0,5% en 2020", señala el informe. En otras palabras, perdería 100.000 millones de dólares (89.000 millones de euros) y 360.000 empleos potenciales: el precio que se pagará por cada familia estadounidense alcanzaría los 800 dólares (en torno a 712 euros).

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