Pandora anuncia que no venderá más diamantes extraídos de la naturaleza: optará por los fabricados en laboratorio para cuidar del medio ambiente

Pandora Neva York

Getty Images

  • Pandora se suma a la lucha por la protección del medio ambiente y anuncia que no utilizará más diamantes extraídos de la naturaleza. 
  • Además del impacto social y ambiental, los diamantes de laboratorio cuestan un tercio de los extraídos de manera natural. 
  • Ahora el foco está puesto en cómo se producen estos diamantes, cuánta energía se invierte en estos laboratorios y de donde procede dicha energía para que sea limpia. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Pandora, la gran joyería danesa que se caracteriza por sus pulseras y brazaletes customizables, ha anunciado que ya no venderá diamantes extraídos de la naturaleza. Ahora solo utilizará fabricados en laboratorio.

Es un paso más hacia la sostenibilidad de otra de las grandes empresas del mundo. Las preocupaciones sobre el impacto al medio ambiente por la extracción de diamantes y las condiciones laborales en la industria minera, han llevado a una creciente demanda de alternativas a los diamantes extraídos.

El director ejecutivo de Pandora, Alexander Lacik, ha comentado a la BBC que este no será el único cambio que adopte la marca en materia de sostenibilidad, sino que esta acción está dentro de una campaña más amplia. 

Las temáticas de inversión con mayor potencial tras la pandemia, según Credit Suisse: ecologismo, ocio y digitalización ganan peso por el interés de los millennials

También asegura que la empresa lo estaba buscando porque "es lo correcto", y porque son más baratos: "Básicamente, podemos crear el mismo resultado que ha creado la naturaleza, pero a un precio muy, muy diferente". Lacik explica que se pueden fabricar por un tercio del precio de un diamante extraído.

En 2020, la producción mundial de diamantes cultivados en laboratorio aumentó a entre 6 y 7 millones

La producción de diamantes extraídos cayó en 111 millones de quilates el año pasado, y alcanzó un máximo de 152 millones en 2017, según un informe del Antwerp World Diamond Center y la consultora Bain & Company.

Los países más afectados fueron Rusia, Canadá, Botswana y Australia. Además la pandemia y su consecuente incertidumbre económica hicieron que la venta disminuyera aún más.

Los diamantes de Pandora se fabrican en Gran Bretaña, por lo que Reino Unido será el primer país donde se venderán. Lacik considera que el hecho de poner los diamantes a un precio más económico hará que más gente los consuma. 

"Hoy en día, las joyas de Pandora son más un tipo de joyería cotidiana, a pesar de que la gran mayoría de las joyas que se compran en nuestras tiendas son para regalar. Es la forma en la que funciona la industria de los diamantes, regalos, compromisos y bodas", explica Lacik a la BBC.

Joyas y medio ambiente: ¿Existe conciencia en materia de sostenibilidad en este sector?

Las preocupaciones sobre el impacto medioambiental, sostenible y ético de los diamantes extraídos no aún no cala tanto entre los principales consumidores, que son los de mayor edad. Quienes sí consideran esto como un tema importante son los Millennials y la Generación Z.

En materia ambiental, un problema que surge de los diamantes hechos en laboratorio es que requieren mucha energía para producirlos. Entre el 50% y el 60% de ellos proceden de China, donde se elaboran mediante un proceso conocido como "tecnología de alta presión y alta temperatura". Allí, el uso de electricidad a base de carbón está muy extendido.

Sin embargo, en Estados Unidos, el mayor mercado minorista de diamantes cultivados en laboratorio, hay un mayor enfoque en el uso de energía renovable. El mayor productor estadounidense, Diamond Foundry, dice que su proceso es "100% hidroeléctrico, lo que significa cero emisiones".

El año pasado, un informe de Human Rights Watch descubrió que algunas de las principales empresas de joyería estaban obteniendo mejores resultados en la obtención de diamantes extraídos, "pero la mayoría no puede asegurar a los consumidores que sus joyas no están contaminadas por abusos contra los derechos humanos".

En este mismo informe salía reflejada Pandora como uno de los mejores ejemplos, por sus pasos hacia el abastecimiento responsable.

Alexander Lacik dice que no le teme a los cambios a largo plazo. "Queremos convertirnos en un negocio con bajas emisiones de carbono. Tengo cuatro hijos, algún día dejaré esta tierra, espero poder dejarla en una mejor forma de la que tal vez hemos creado en los últimos 50 años o entonces".

LEER TAMBIÉN: Unas 72.000 toneladas de diamantes están esparcidas por toda esta pequeña ciudad alemana

LEER TAMBIÉN: Expertos de la moda reconocen el 'greenwashing' en el sector, pero apuntan a que el reto por la sostenibilidad debe venir también de la mano del consumidor

LEER TAMBIÉN: La inversión que supera al oro, joyas y arte: un bolso Hermès Birkin

VER AHORA: Por qué regalamos en San Valentín: el origen de la tradición más romántica