Aguacates, vainilla o patatas, en la cuerda floja: sus parientes silvestres están ya en peligro de extinción

Una mujer cosecha patatas en un campo de Collana (Bolivia).
Una mujer cosecha patatas en un campo de Collana (Bolivia).

Reuters

  • Los parientes silvestres de varios de los cultivos más importantes del planeta, como las patatas, los aguacates y la vainilla, han entrado en la lista roja de especies en peligro de extinción.
  • Un reciente estudio elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) alerta del peligro crítico que supone para la seguridad alimentaria del futuro. 
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La aromática vainilla, los jugosos aguacates o las exquisitas patatas son alimentos sobre los que se cierne una sombra negra: sus parientes silvestres han entrado en la categoría de especies amenazadas por la extinción.

Estos primos de algunos de los cultivos más importantes del mundo se enfrentan al peligro crítico de desaparecer, tal como refleja un nuevo estudio publicado en la revista Plants, People, Planet. 

La peor parada del último análisis es la vainilla, una orquídea originaria de América del Sur y Central: 8 especies silvestres que se encuentran en la región están en riesgo o peligro crítico dentro de la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), según The Guardian. 

Vainilla

El segundo más amenazado es el algodón silvestre: un 92% de sus especies tienen peligro de desaparecer.

El aguacate también lleva las de perder, puesto que la extinción amenaza a 3 de cada 5 especies de la fruta tropical. En el caso de las patatas silvestres, la investigación apunta a que una cuarta parte (23%) podría desaparecer. 

En total, parientes de los 224 cultivos silvestres analizados en México, Guatemala, El Salvador y Honduras se han convertido en alimentos básicos en todo el mundo, domesticados por primera vez por los aztecas, los mayas y otras civilizaciones entre 5.000 y 10.000 años atrás. Hoy en día, sustentan la cadena alimentaria y también la producción de ropa.

El informe extiende la voz de alarma si queremos seguir gozando en el futuro de todos esos cultivos que brinda la tierra: la amenaza de la extinción pesa sobre el 35% de todas las especies estudiadas (también se incluyeron frijoles silvestres, tomates, guindillas y calabazas).  

Numerosas frutas y raíces están al borde del colapso: en la lista roja están presentes bananas, manzanas, ciruelas pasas o jengibre. 

Agricultura y pesticidas, los grandes culpables

El desmedido uso de pesticidas y herbicidas y la agricultura intensiva, tan ligada a la deforestación, son los factores más importantes detrás del fenómeno de la extinción.

Además, el calentamiento global se sumará al desastre, y se espera que el aumento del mercurio en los termómetros también conlleve una merma en el rendimiento agrícola. 

El incremento de la población, que será de 9.000 millones en 2050 y 11.000 millones para final de siglo, unido a estos factores, representará una grave encrucijada para la futura seguridad alimentaria. Los parientes silvestres resultan clave para que los cultivos básicos se adapten. ¿Qué sucederá si no están?

"El riesgo de extinción en este momento es para los parientes silvestres de los cultivos. La salinidad del suelo está cambiando y estas plantas no tienen la capacidad de adaptarse", señala Bárbara Goettsch, autora principal de la investigación.

Pero no son las únicas: con el cambio climático, las plagas y enfermedades también se alterarán, lo que puede tener un impacto masivo en las plantas cultivadas y derivar en escasez de alimentos. 

De las docenas de parientes silvestres estudiados, al menos 16 se han utilizado para generar cultivos que son más resistentes al clima extremo y otras amenazas. 

Por ejemplo, destaca un maíz capaz de producir mayor rendimiento, calabazas resistentes al frío y patatas capaces de sortear la sequía. 

La contaminación, la tala de árboles o las especies invasoras amenazan las especies silvestres

Un agente del Ibama mide la anchura de los troncos cortados para proteger al Amazonas de la deforestación en Brasil.

Las nuevas amenazas vienen en forma de especies invasoras, contaminación de cultivos modificados genéticamente o la recolección y la tala insostenibles, junto con la conversión del hábitat. 

La autora exige que la diversidad genética de los parientes silvestres de los cultivos esté mejor representada en los bancos de genes.

El planeta sigue dando muestras de agotamiento en un verano marcado por desastres climáticos, incendios e inundaciones. En la actualidad, Madagascar se enfrena a su peor sequía en 40 años, con más de un millón de personas padeciendo la hambruna por la falta de lluvia en la temporada de siembra. 

"Es de importancia mundial en el contexto del calentamiento global que preservemos los parientes silvestres de los cultivos de la región y su diversidad genética", pedía por su parte José Sarukhán, coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad en Conabio (México).

Y, para ello, nadie mejor que los pueblos indígenas. “La población local tradicionalmente usa estas especies como alimento y medicina y numerosos grupos culturales tienen un papel clave que desempeñar en su preservación”, apunta Sarukhán. 

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