Este es el paso definitivo para dejar de ser una empresa tradicional y convertirse en un negocio 100% digital: el cloud de última generación

Everis NTT Data _ cloud _ portada

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  • En la actualidad, el cloud permite combinar componentes informáticos tradicionales –como los datos o su alojamiento– con la inteligencia basada en Edge.
  • Para explotar las infinitas posibilidades del cloud de última generación, las empresas deben desmontar su organización y preguntarse quiénes son sus clientes y mercados.
  • La logística, la construcción, la salud o la energía serán claros ejemplos de sectores industriales muy beneficiados por el desarrollo del cloud de última generación.

Las nuevas tecnologías no solo generan nuevos conceptos inimaginables hasta la fecha como el blockchain o el open data; también nuevas oportunidades de negocio que hacen cada vez más rentable el tejido empresarial. Innovación y negocio van de la mano y convergen hasta crear nuevos ecosistemas. 

¿Un ejemplo? El desarrollo del cloud. Atrás quedaron esos primeros usos de la nube donde únicamente se trasladaba la infraestructura informática de una empresa a un centro de datos virtual sin más objetivo que ahorrar costes y gastos. Explotar las posibilidades que ofrece esta nube 2.0 está en las manos de dichas empresas: de nada sirve la tecnología sino se sabe qué hacer con ella. 

De aquí surge, precisamente, la necesidad de evolucionar y ahora se habla ya de la nube de última generación. Es decir, en la actualidad el cloud permite combinar componentes informáticos tradicionales –como pueden ser los datos o su alojamiento- con la inteligencia basada en Edge. Aparecerán aquí tecnologías inmersivas capaces de dar un lavado de cara a las habituales interfaces con el usuario y se impulsará el trabajo colaborativo. En definitiva, la nube –en su versión más moderna y revolucionaria- hace posible una convergencia real y permite dar el salto definitivo de una empresa tradicional a un negocio 100% nativo digital. 

Pero para que esta transformación sea exitosa, desde everis–NTT DATA, una de las marcas con más expertise en servicios IT, lo tienen claro. “Es necesario repensar quiénes son tus colaboradores, los mercados a los que te diriges, las cadenas de valor que operas, las asociaciones en las que trabajas...”, comentan. Dicho de otra manera, necesitas desmontar tu organización y “desarrollar una configuración que maximice los beneficios de la nube de última generación”, puntualizan.

Pero ¿cómo se ha llegado a esta innovadora y conectada nube? 

La respuesta es sencilla... y compleja. En realidad, se debe a un solo concepto, tecnologías interconectadas, que aúna un sinfín de mejoras que han contribuido al desarrollo de este cloud de última generación. 

Uno de los grandes cambios llegó por el Internet de las Cosas (IoT) que, hoy día, ayuda a recopilar, analizar y entregar los datos de manera más amplia y con una mayor complejidad y profundidad. Pero no es el único. La aparición de los dispositivos perimetrales, que dan pie a una verdadera inteligencia, o la hiperautomatización, que vuelve a la red más dinámica gracias a la toma de decisiones mediante la Inteligencia Artificial, son responsables también de la evolución imparable del cloud. 

Finalmente, hay que mencionar a las API abiertas; o lo que es lo mismo, esas funciones o procesos que son utilizadas por otros softwares. Se han convertido en la puerta de entrada a terceros a datos, aplicaciones o espacios de negocio… y de manera muy ágil y flexible. Los expertos de everis, de hecho, las consideran “el kit de herramientas básico para la nube de última generación”. 

El papel real de las empresas

Estos nuevos conceptos, maneras de manejar la infraestructura informática y procesos tecnológicos tienen una última consecuencia: las nuevas prácticas laborales. Los expertos de la consultora de TI se aventuran a dibujar nuevos cambios que la nube de última generación implantará en las compañías. Hablan de trabajo ecosistémico, de centros a control remoto o la venta granular o hiperpersonalizada  (“Market of One”).

En este sentido, la logística, la construcción, la salud o la energía serán claros ejemplos de sectores industriales muy beneficiados por el desarrollo del cloud. Estos mercados, mediante el uso de XR o la inteligencia artificial en el perímetro, podrán controlar flotas complejas de manera remota, pero altamente segura. También, gracias a los espacios de trabajo compartidos y configurables, podrán acceder a fuentes de innovación con mayor facilidad. 

Por último, las empresas –y, en realidad, toda la sociedad- se están encaminando hacia una nueva manera de crear, procesar y relacionarse: la individualización. Esta hiperpersonalización de cada uno de los pasos en el conjunto de un negocio lleva a que, por ejemplo, la fabricación o el servicio de atención al cliente deban agilizarse al máximo. Y la nube de última generación llega para convertirse en la gran aliada de las empresas dispuestas a asumir este reto. Algo que muchas ya saben y que les ayuda a modernizar la configuración o la realidad operativa de su negocio.

En resumen, se pueden cambiar los entornos de TI y los procesos corporativos de las compañías cuando se decide migrar hacia la nube, sin que este proceso suponga un cambio radical interno. Para lograrlo con éxito es necesario repensar los mercados a los que uno se dirige, los colaboradores con los que se trabaja… O lo que es lo mismo, desmontar la organización para maximizar los beneficios de la nube de última generación. 

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