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La investigadora española que enseña a las mascotas a jugar con robots

Patricia Pons
Cedida por Patricia Pons
  • Patricia Pons es una doctora en Informática de 29 años que estudia la tecnología para el entretenimiento animal desde 2014.
  • Pons ha diseñado un innovador sistema que permite a niños hospitalizados jugar con animales a kilómetros de distancia, a través de robots que los críos manejan y ven en tiempo real desde un móvil.
  • Ella ve la necesidad de crear gadgets para animales, pero bien pensados según sus características, y de desarrollar estudios a largo plazo, cuenta a Business Insider España.
  • La joven es la única española especializada en este área que busca mejorar la salud de los animales fomentando su juego con gadgets.
  • Ahora, su carrera se ha visto truncada por la falta de financiación para continuar investigando en este área, y valora marcharse al extranjero.

Cuando a la estudiante de informática Patricia Pons su director de tesis le propuso en 2014 investigar sobre tecnología para el entretenimiento animal, nunca pensó que aquello cambiaría su futuro profesional para siempre.

Ahora, la doctora de 29 años es la única persona de España especializada en esta innovadora área, junto a su director, que existe desde hace unos 8 años y que pretende mejorar la salud de los animales proporcionándoles gadgets con los que puedan jugar solos, o con sus dueños a distancia. 

¿Suena innecesario? No lo pondría en duda quien escuche a esta apasionada de concienciar de lo importante que es mantener a las mascotas ─que hoy día apenas salen de casa─ mentalmente sanas. Tampoco lo cuestionan los dueños de animales, asegura. 

"La gente ve cuando llega a casa que sus mascotas necesitan atención, atención, atención... en ese momento tú estás cansado e igual les haces caso media hora, pero ya no te da para más y el animal sigue necesitando esos estímulos porque ha estado todo el día solo", explica en conversación con Business Insider España.

Por eso ve la necesidad de crear gadgets "para el animal, bien pensados para él, tanto la tecnología como la mecánica del juego, y por eso hay que hacer estudios a largo plazo que permitan ver sus consecuencias y beneficios, y, sobre todo, si lo entienden", argumenta, frente a todos los productos disponibles para mascotas no basados en la ciencia, que pueden llegar a ser perjudiciales.

"Es un poco lo que nos pasa con los niños. Los animales necesitan muchísima atención y muchísima estimulación", explica, "y se trata de mejorar su bienestar a través de ofrecerles un juego atractivo, variado, que los estimule, haga que se muevan y los active frente los perjuicios de pasar todo el día en casa".

Robots para que niños hospitalizados jueguen con perros... a kilómetros de distancia

En el marco de su tesis Pons desarrolló un sistema que permitía a niños hospitalizados en oncología jugar con perros que se encontraban en una guardería a kilómetros de distancia. Lo hacían a través de robots que los críos controlaban con una app móvil conectada a cámaras.

En este caso, no solo desarrolló tecnología para el juego de los animales, sino para mejorar el paso de los niños por el hospital.

Como parte del proyecto, Pons estudió tanto la eficacia de sus robots a la hora de recibir órdenes e interactuar con animales, pero también cómo la tecnología para animales puede ayudar a pacientes hospitalizados, a facilitar su estancia y a educarlos o mejorar su relación con los animales.

También probó el sistema de forma autónoma, es decir, sin necesidad de que nadie lo maneje a distancia, comprobando que detectaba eficazmente al animal y sus posturas, así como que los perros reaccionaban positivamente al juego, algo que podría aplicarse a mascotas que pasan mucho tiempo solas en casa, ayudando así a distraerlas, activarlas y estimularlas física y mentalmente.

Sistema de detección de la postura y las partes de los animales.
Sistema de detección de la postura y las partes de los animales. Cedida por Patricia Pons

"Nos venía muy bien para que los niños tomasen conciencia sobre los animales, veías que son capaces de reflexionar sobre lo que al animal le gusta, no le gusta... y se lo pasaban bomba", ríe Pons recordándolo.

"Lo superinteresante sería contar con mayor financiación para este proyecto y poder extenderlo e implantarlo de manera estable", desea.

De ingeniera informática a especialista en entretenimiento animal

¿Cómo llega alguien a dedicarse al entretenimiento animal? Pons estudió Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica de Valencia, que terminó con un 9,5 de media, y después, un máster en Informática centrándose en la parte de Human Computer Interaction, o "cómo desarrollar tecnología y hacerla intuitiva para las personas", indica.

Después, buscó hacer un doctorado para poder seguir investigando en la universidad, y entonces su director de tesis, Javier Jaén, tras descartar las áreas de personalización de la tecnología (para una vivienda inteligente o asistentes de voz) en las que ya estaban embarcadas grandes compañías como Google y Amazon, le propuso el entretenimiento animal.

"Cuando Javier me dijo '¿Te gustaría hacer la tesis sobre animales?' le contesté '¿Perdona? ya me lo podías haber dicho antes!'", recuerda.

Así, se embarcó de lleno en el Animal Computer Interaction, un área de conocimiento que se dio a conocer por primera vez en 2011, a través de un artículo científico de la investigadora británica Clara Mancini.

"Esta línea de investigación estaba empezando en 2014, y ese mismo año hubo un boom, cuando se celebró la primera conferencia de para unir a la gente interesada en el tema", cuenta, lo que la puso en contacto con los pioneros del área en todo el mundo. 

"Es curioso que conozcas prácticamente a todo el mundo que está metido en esto... ahora ya se te escapan algunos trabajos pero en las primeras conferencias yo era la chica de los gatos, otra era la de los elefantes y todos sabíamos exactamente lo que estaba haciendo el otro".

A mitad de su tesis, Patricia pasó un año de estancia en la Universidad de Melbourne, donde conoció cómo se aplicaba el entretenimiento animal a animales de zoológico, como a estos orangutanes que jugaban con proyecciones en el suelo gracias a una cámara de profundidad.

Después, en el marco de su tesis (que terminó con calificación de sobresaliente con Cum Laude) ha desarrollado tanto el proyecto del hospital como otros en los que ha probado distintos robots y proyecciones en el suelo con gatos (los jóvenes necesitan más estimulación que los adultos, los pequeños necesitan que los juegos emulen "objetivos" pequeños que se asemejen a presas), así como un sistema con cámaras de profundidad de infrarrojos que detectan la postura del animal y a dónde mira, y que se puede utilizar para crear un juego autónomo.

Seguir investigando: la dificultad de hacerlo en España

Lo que Patricia Pons desconoce ahora es si podrá seguir dedicándose a la investigación en entretenimiento animal. Una vez acabó su beca FPU así como las asociadas a los proyectos de su director y presentó su tesis el pasado octubre, el mundo de las becas de investigación posdoctorales complica que pueda seguir en el área. 

"Al haber tan poquita gente todavía trabajando en esto es complicado encontrar una universidad que tenga algún grupo de investigación o levantar un proyecto para esta temática en concreto. Nos estamos encontrando con muchas dificultades. Al no ser un área conocida, aunque presentes los beneficios, las aplicaciones y cuentes lo que aporta... es difícil tener un sí inmediato", lamenta.

Por eso, quizá tenga que marcharse al extranjero. "A mí sí que me gustaría continuar y lo voy a intentar. Estoy viendo opciones no solo aquí en España, sino fuera... para ver si fuese posible, aunque sea en un proyecto secundario de investigación... si no, creo que aunque sea en mi tiempo libre seguiré leyendo e investigando sobre esto".

Al menos, Pons espera que dado el interés que tiene el público por sus animales y los beneficios que puede aportar la investigación en este área sea un sector que crezca en los próximos años y así poder tener la oportunidad de dedicarse a ello.

Actualización: Patricia Pons ahora trabaja como desarrolladora para proyectos de investigación en el Instituto Tecnológico de Informática de Valencia.

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