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Paul Krugman, economista y ganador del Premio Nobel, cree que el mercado ignora una “enorme bomba fiscal” que detonará cuando la pandemia se reduzca

Paul Krugman, ganador del Premio Nobel de Economía.
Paul Krugman, ganador del Premio Nobel de Economía. Reuters
  • Hasta ahora los mercados han descontado una recesión muy abrupta como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Un descenso del PIB bastante importante, que se irá recuperando en cuanto se vuelva a la normalidad.
  • Sin embargo, para salir de este atolladero los gobiernos y bancos centrales han puesto toda la maquinaria en funcionamiento para insuflar de liquidez a los países a costa de un mayor endeudamiento y un déficit mucho más elevado.
  • Esta es la tesis que defiende Paul Krugman, economista ganador del Premio Nobel y autor de muchos libros, que señala que se está desarrollando una "bomba fiscal" que explotará cuando se reduzca la epidemia. 
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Hasta ahora los mercados han descontado una recesión muy abrupta como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Un descenso del PIB bastante importante, que se irá recuperando en cuanto se vuelva a la normalidad. Eso es lo que la mayoría de firmas de análisis y banca de inversión pronostican.

Sin embargo, para salir de este atolladero los gobiernos y bancos centrales han puesto toda la maquinaria en funcionamiento para insuflar de liquidez a los países a costa de un mayor endeudamiento y un déficit mucho más elevado. Dicho de otro modo, una mayor insostenibilidad de los países a largo plazo.

Esta es la tesis que defiende Paul Krugman, economista ganador del Premio Nobel y autor de muchos libros, incluido el recientemente publicado "Arguing with Zombies: Economics, Politics and the Fight for a Better Future”, que tuvo la ocasión de hablar con la editora de Business Insider, Sara Silverstein, para analizar por qué esta recesión es diferente a cualquier otra en la historia. 

El reputado economista considera que se está dando una gran cobertura mediática relacionada con la salud, pero que en términos económicos se están dejando algunas variables de lado que pueden afectar negativamente a la economía

En este sentido, alerta de que cada vez que ve titulares sobre los “estímulos fiscales y la factura de los impuestos” se enfada, puesto que nadie “habla sobre lo que sucederá dentro de 4 o 5 meses” cuando se espera que la pandemia haya disminuido y se produzcan “crisis financieras a nivel estatal con las prestaciones por desempleo expiradas”. 

Es lo que, a su modo de ver, puede entenderse como que tenemos en el tiempo “una enorme bomba fiscal” que puede saltar por los aires en cualquier instante. Una situación cuyo temporizador ya “se ha activado”, mientras que “nadie está hablando de esta situación” que es tan terrible. 

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La comparación con la crisis del 2008

En la escena del debate también está la comparación del panorama actual con la crisis financiera del 2008. Krugman asegura que con los despidos masivos y con la gran cantidad de subsidios por desempleo se socava “la recuperación de la nación”

Esto podría terminar, de alguna manera, como lo que sucedió en 2008-2009 “cuando tuvimos una respuesta bastante efectiva a la crisis, pero luego fuimos a la austeridad fiscal, lo que significó que la recuperación fue muy, muy lenta”, avisa.

Aunque este es un tipo de crisis muy diferente, concreta que puede ser “una historia parecida”, a menos que haya “otra ronda importante de legislación” que pueda cambiar el rumbo de los acontecimientos.

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El ganador del Premio Nobel expone que el 20-25% de la economía va a estar paralizada por un período prolongado y que en Estados Unidos puede suponer un impacto de 4 o 5 billones de dólares al año. Así, la respuesta que se está tomando es “pedir prestado el dinero”.

Krugman describe que el sector privado “no está invirtiendo”, además de que las solicitudes de hipoteca se han derrumbado, mientras que el ahorro privado seguramente “se ha disparado mucho”. De este modo, hay un enorme superávit en el sector privado por el exceso de dinero buscando “un lugar a donde ir”. 

Diferencias con la pandemia de 1918 en los mercados

Durante la pandemia de 1918-1919 el mercado no tuvo un proceso bajista tan acusado. Muchos inversores se cuestionan por qué esa diferencia a lo que Krugman no termina por dar respuesta. Desde su punto de vista, puede ser que en realidad “hubiera menos distanciamiento social”. Hubo un poco, pero puede que no deprimiese “tanto la economía durante ese tiempo”. 

Además, se llega a esta situación con acciones “básicamente valoradas a la perfección”. Esto puede haber servido como una advertencia de que en realidad “esa perfección no es tal”. 

Por tanto, dice que se sorprendería si las acciones en la bolsa terminan repuntando porque “los tipos de interés son muy bajos”. El mercado no actúa como una guía fidedigna de la economía y del estado de la economía real, según analiza. 

Así, con respecto a la Reserva Federal Krugman afirma que básicamente “está interviniendo”. Los mercados comenzaban a cerrarse de la misma manera que lo hicieron en 2008 debido a tantas pérdidas en el balance como consecuencia del virus. 

Con sus medidas busca “los préstamos que el sector privado no hará”. Ha estado comprando bonos a más largo plazo, ha dicho que está dispuesto a comprar deuda corporativa si es necesario, por lo que hace “un papel comercial”. A su juicio está haciendo un esfuerzo para asegurarse “tener todo bajo control”. 

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