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Los planes de empresas como Amazon y Starbucks para acabar con el dinero en efectivo podrían excluir al 7% de la población de EE. UU.

Un cliente compra en la tienda sin cajas de Amazon Go
Un cliente compra en la tienda sin cajas Amazon Go. AP/Elaine Thompson
  • Empresas como Starbucks y Amazon están experimentando ya con tiendas que no aceptan dinero en efectivo. 
  • Ir sin dinero en efectivo puede proporcionar ventajas clave para los minoristas como el aumento de la eficiencia y desincentivar los robos. 
  • Sin embargo, para el 7% de los estadounidenses sin una cuenta bancaria, una sociedad sin dinero en efectivo significaría la exclusión total. 

Estados Unidos podría convertirse en la avanzadilla hacia una economía sin efectivo.

Sin embargo, y aunque una economía sin efectivo puede tener diferentes ventajas para el mundo de la venta al por menor cada vez más obsesionado con la tecnología, también podría ser un movimiento peligroso para algunas de las personas más vulnerables de EE. UU..

En las últimas semanas, Amazon ha abierto al fin su futurista tienda de ultramarinos Amazon Go en Seattle (EE. UU.). La tienda permite a los clientes pagar sin efectivo sin tener que pasar por ninguna caja registradora; los clientes pagan directamente desde su cuenta de Amazon.

Amazon no es la única empresa que está experimentando con la venta sin efectivo. La conocida cadena de ensaladas Sweetgreen también anunció que apostaba por la venta 100% sin dinero en efectivo a finales de 2016. Por otro lado, Starbucks ha abierto hace poco su propio establecimiento sin efectivo en Seattle.

"El pago móvil en los EE. UU. ha crecido hasta más del 30% del total de las ventas", aseguraba recientemente el director ejecutivo de Starbucks, Kevin Jonhson, en un encuentro con los inversores. "La ubicuidad del pago móvil y con tarjeta de crédito nos está permitiendo explorar un escenario de tiendas sin dinero en efectivo en EE. UU.".

La 'app' móvil de Starbucks para pedir y pagar directamente desde el teléfono
La 'app' móvil de Starbucks para pedir y pagar directamente desde el teléfono. Starbucks, via The Motley Fool

La directora de marketing del desarrollador de aplicaciones para distribuidores GPShopper, Maya Mikhailov, explica a Business Insider que los restaurantes de comida rápida y otras cadenas como SweetGrenn y Starbucks, están preparados para liderar una hipotética revolución contra el dinero en efectivo. Operar sin efectivo de por medio puede acelerar el servicio, desincentivar el robo en los establecimientos y permitir recopilar más datos sobre los clientes al vincularlos con planes de fidelización digital.

Cerca del 75% de los participantes en una encuesta por internet realizada en enero de este año por CivicScience aseguró que la prohibición del efectivo en un restaurante no afectaría a la frecuencia con que lo visitan o, incluso, les animaría a visitarlo más. Solo el 15% de las personas encuestadas aseguró que dejaría de ir si se retiraba el dinero en efectivo.

Sin embargo, parte de ese 15% es una parte de los estadounidenses que, sencillamente, no puede permitirse comprar en algunos lugares si se deja de aceptar dinero en efectivo.

En 2015, el 7% de los estadounidenses no estaba bancarizado o no contaba con una cuenta corriente. Eso significa que hay 22 millones de personas que las empresas que decidan apostar solo por pagos digitales podrían excluir como clientes.

La mayoría de las personas que no tienen una cuentas en el banco no lo eligen, sino que no la tienen porque carecen de los fondos necesarios para ello. Esto genera un círculo vicioso en el que no tener una cuenta bancaria implica, entre otras consecuencias, no poder solicitar un préstamo o pagar con crédito que, en última instancia, encarecen la vida de esas personas que ya no tenían dinero de entrada.

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Las implicaciones finales que podría tener erradicar el efectivo para los más pobres se está convirtiendo en un problema sin resolver internacional, sobre todo a medida que las proclamas contra el efectivo ganan terreno en diferentes países.

"Miles de millones de personas pobres en el mundo en desarrollo dependen del dinero en efectivo para comprar bienes por muy poco dinero, a menudo tan solo unos céntimos", escribió el periodista especializado Srinivasan Sivabalan en Bloomberg"Alojar todas esas esas transacciones en la red puede ser muy costoso. Eso podría crear una ciudadanía de segunda clase con las personas que no pueden acceder a los servicios bancarios en las mismas condiciones".

"La belleza del dinero en efectivo es que es una transacción directa y sencilla entre todo tipo de personas, sin importar lo ricas o pobres que sean", aseguró el analista económico Dominic Frisby  al diario The Guardian. "Si se empieza a insistir en un mundo sin efectivo, aumenta la presión para bancarizarse e introducirse en el sistema financiero, el mismo en el que es probable que muchas de las personas más pobres tengan que seguir fuera. Existe por tanto un peligro real de exclusión".

Mikhailov es más optimista y señala que el porcentaje de la población estadounidense fuera del sistema financiero está reduciéndose cada vez más. Además, asegura, la expansión de una economía sin efectivo obligará a las empresas a encontrar soluciones para las personas sin bancarizar.

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Las empresas emergentes en áreas como fintech ya están intentado trabajar con las comunidades sin bancarizar en los países en desarrollo. A medida que los minoristas contrarios al efectivo aumentan, las oportunidades de encontrar una solución para los estadounidenses sin bancarizar también se incrementan.

De hecho, proteger a sus ciudadanos más vulnerables podría convertirse en una necesidad para Estados Unidos. Si no se atienden las necesidades de la población sin bancarizar y las empresas apuestan más y más por desterrar el efectivo, millones de personas podrían terminar terminar en una economía sumergida de segunda operando en efectivo mientras el resto del país se digitaliza.

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