10 cosas que en su momento se creía que eran saludables, pero que han resultado ser extremadamente peligrosas con el tiempo

  • Seguro que hoy en día tienes muy claro lo peligrosa que es la radiación, o lo nocivo que es el arsénico para el cuerpo humano. No obstante, antaño el personal se maquillaba con elementos radioactivos o se rociaba arsénico por el cuerpo.
  • A continuación tienes otros ejemplos de actividades que actualmente se consideran peligrosas, pero que en su momento formaban parte del día a día como si nada. ¿Qué nuevos peligros se descubrirán en unas décadas?
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Seguro que si echas un vistazo a tu pasado, te descubres realizando actividades que ahora sabes que son nocivas para tu salud. Por desgracia, se podría decir que eso es parte de la historia de la humanidad: colocar expresamente la piedra con la que se tropezará una y otra vez. 

Aquí tienes 10 grandes ejemplos de peligros muy claros hoy en día que antaño formaban parte del día a día, como si no pasara nada.

1. Amianto

Amianto
Wikimedia Commons

Aunque se ha descubierto que ya se usaba amianto en la Edad de Piedra (por ejemplo para fortalecer las macetas), su auge no llegó hasta la Era Industrial. Este grupo de minerales se utilizaba para hacer de todo: materiales de construcción, papel, partes de un automóvil e incluso filtros para cigarros. No obstante, hoy en día el amianto es reconocido como la sustancia industrial más relacionada con la aparición de 3 tipos de cáncer: asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma. 

2. Pintura con plomo

Botes de pintura
Pixabay

Los primeros indicios del uso de la pintura con plomo se remontan al siglo IV a.C y su proceso ha quedado registrado en los escritores de autores de renombre de aquella épica como Plinio el Viejo o Vitruvio. 

Durante siglos posteriores, este tipo de pintura se usó para todo tipo de ámbitos: desde el mundo hogareño (para pintar verjas por ejemplo) hasta el artístico. Además, como esta pintura tiene un sabor algo dulzón, los niños solían lamer o chupar juguetes; una aparente travesura que podía causar deficiencias en el aprendizaje, por ejemplo. 

Hoy en día se sabe que la intoxicación por plomo puede provocar anemias, tiroides, problemas en el sistema nervioso, en el inmunológico…

3. Arsénico

Arsénico.
AndreasKermann

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En la Era Victoriana, se solía mezclar arsénico con vinagre o con polvos. Las mujeres solían comer el producto resultante porque hacía palidecer sus rostros, demostrando así que no trabajaban en los campos y que por lo tanto pertenecían a la clase alta. También se solía masajear rostros y brazos con arsénico para mejorar la complexión. Se desconocía que este elemento químico puede causar cáncer, lesiones de piel o, directamente, la muerte.

4. Heroína

Heroína

En 1898, la famosa compañía farmacéutica Bayer empezó a comercializar heroína como un presunto sustituto menos adictivo de la morfina. Durante unos años se utilizaba como sedante para la tos e incluso la Enciclopedia Británica llegó a registrar sus teóricos beneficios. En 1910 no obstante se descubrió la peligrosa adicción que creaba y 3 años después Bayer dejo de comercializarla. No obstante, no pasó a ser considerada oficialmente como droga ilegal hasta 1971.

5. Pasas (para los perros)

Uvas pasas

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Hasta hace unas décadas, era normal que se utilizarán las pasas como recompensa para perros que estaban siendo entrenados o que estaban aprendiendo nuevos trucos. No obstante, se descubrió que este alimento puede producir insuficiencia renal aguda y en ciertos casos puede provocar la muerte. Todavía se desconocen exactamente las causas de este alimento tóxico para los canes.

6. Radiación

Radiación planta nuclear
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En 1933, un nuevo producto de belleza arrasó en París: una crema milagrosa que formaba parte de la línea de cosméticos Tho-Radia y que prometía mejorar la circulación de la sangre, reafirmas los músculos, reducir las grasas y alisar las arrugas. Sus componentes principales: torio y radio, 2 elementos altamente radiactivos.

Poco a poco, la radiación inundó otros productos cotidianos: pastas de dientes, desodorantes e incluso tónicos para la salud. El brillo que desprendían estos productos gracias al torio y compañía permitían venderlos como objetos literalmente mágicos. Ahora que se sabe que la radiación provoca náuseas agudas, hemorragias, diarrea, esterilidad y, finalmente, la muerte, a nadie se le ocurriría comercializar algo así.

7. Tomar el sol

Una mujer se aplica crema después de tomar el sol.
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Si preguntas a cualquier dermatólogo, te dirán que lo más seguro es tomar el sol solo 5-10 minutos al día si no usas protección solar. Unas décadas atrás, cuando las lociones de este tipo no existían, había una enorme afición a tomar el sol durante horas, literalmente. Por desgracia, se tardó en descubrir el vínculo entre este pasatiempo y el desarrollo de cáncer de piel.

8. Las jaulas para bebés instaladas afuera

Jaulas para bebés
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Fueron un tipo de jaulas que se instalaban en el exterior del piso (por ejemplo, en las ventanas) y que dejaban a un bebé a un solo accidente de caer precipitado hacia el suelo. El origen de la moda por estas jaulas viene de un libro de 1894 escrito por el doctor Luther Emmet Holt (fragmento extraído de Mental Floss): "El aire fresco es necesario para que el bebé renueve y purifique su sangre, y también es imprescindible para la salud y el crecimiento como lo es una buena alimentación. El aire fresco mejora el apetito, la digestión, el color de las mejillas…".

Como se creía que era bueno para la salud del infante, se le dejaba ahí expuesto y en peligro durante horas. Por suerte, la moda desapareció tan buen punto despertó la concienciación por el buen cuidado de los niños, a mitad del siglo XX.

9. Sangría (tratamiento médico, no la bebida)

Sangría
National Library of Medicine

La sangría médica fue un procedimiento muy común desde la antigüedad hasta finales del siglo XIX que consistía en extraer la sangre del paciente ya fuera con herramientas o con sanguijuelas. Se creía que la sangre contenía una serie de fluidos llamados "humores" que debían ser extraídos, renovados y/o reequilibrados.

A mediados del siglo XIX, en cualquier tratado médico se podía leer que la sangría era el método idóneo para curar el acné, el asma, el cáncer, un coma, convulsiones, diabetes, la gota, locura, lepra, peste, escorbuto, viruela, tétanos…

Costó mucho demostrar que la sangría es pura pseudociencia debido a su larga historia en el mundo de la medicina. No obstante, se acabó reemplazando por medios más convencionales debido a que en muchos casos no solo no servía para curar, sino que acababa siendo perjudicial para el paciente.

10. Tabaco

Tabaco Fumador
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El tabaco fue un producto popular y muy consumido desde el siglo XVI, cuando se aseguraba que tenía propiedades curativas. Con el paso de los siglos su uso se fue extendiendo por todas las capas sociales hasta que en la Revolución Industrial los anuncios iban dirigidos a los niños; si querían imitar a los adultos podían ponerse a fumar como ellos. No fue hasta 1990 que no se empezó a tomar en serio el efecto nocivo del tabaco en sus consumidores. 

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