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El coronavirus podría incrementar en algunos pacientes el riesgo de padecer pérdida de memoria y enfermedades neurodegenerativas a largo plazo

El coronavirus podría generar problemas de falta de memoria en los pacientes
Callaghan O'hare/ Reuters

  • Hace tiempo que se sabe que el coronavirus es capaz de generar más que una enfermedad respiratoria, afectando de muy diversas maneras al cuerpo.
  • Entre estas consecuencias se incluyen una amplia variedad de problemas neurológicos.
  • Inflamación del cerebro, delirio o derrames cerebrales son algunas de las afecciones sufridas por los casos más graves.
  • Asimismo el coronavirus podría generar problemas a largo plazo en el cerebro relacionados con la capacidad de recordar en muchos pacientes.
  • Como explica la neurocientífica Natalie C. Tronson en un artículo en The Conversation, es posible esperar déficits de memoria y casos de demencia relacionados con el COVID-19 en el futuro.
  • Esto se debe a que el cambio asumido por células inmunitarias del cerebro ante la inflamación generada en el organismo puede conllevar una destrucción de las conexiones neuronales "esenciales en el almacenamiento de la memoria", según Tronson.
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Seis meses después de que se conocieran los primeros casos en el mundo, la comunidad científica busca descifrar cómo el coronavirus afecta al cerebro y las consecuencias a corto y largo plazo que esto pueden tener en los pacientes. 

Entre las muchas formas en las que el COVID-19 puede manifestarse en los pacientes, poco a poco se va describiendo una amplia variedad de problemas neurológicos.

En España una de estas investigaciones más significativas es el estudio Albacovid, centrado en 841 pacientes tratados en dos hospitales de Albacete, en Castilla La Mancha, durante el mes de marzo. Según los resultados publicados en junio en la revista especializada Neurology, hasta el 57,4% de ellos desarrollaron algún tipo de síntoma neurológico. 

No es el único. Hasta la fecha, otros tres estudios han abordado los efectos congnitivos experimentados por los pacientes de coronavirus. Entre los trastornos hasta ahora detectados, inflamación del cerebro, alteraciones del sistema nervioso como el síndrome de Guillain-Barré o derrames cerebrales son algunas de las afecciones sufridas por los casos más graves.

Leer más: Todo lo que se sabe sobre los trastornos neurológicos relacionados con el coronavirus

Otras implicaciones menos serias incluyen delirios, mareos o dificultad para concentrarse, dejando claro que el coronavirus puede suponer "una amenaza global" para el sistema neurológico.

Algo que a la larga podría incluso generar una ola de daños cerebrales relacionados con el coronavirus, como ya han alertado algunos científicos.

"Mi preocupación es que ahora tenemos millones de personas con COVID-19. Y si dentro de un año tenemos 10 millones de personas recuperadas, y esas personas tienen déficits cognitivos ... entonces eso afectará su capacidad para trabajar y su capacidad para realizar las actividades de la vida diaria ” alerta Adrian Owen, neurocientífico de Western University de Canadá a Reuters.

Una postura similar a la compartida por la neurocientífica Natalie C. Tronson, en un artículo en The Conversation.

Profesora asociada de psicología en la Universidad de Michigan (EEUU) y especializada en cómo se forman los recuerdos y el papel de las células inmunes en el cerebro, Tronson se pregunta en el texto si el deterioro cognitivo generado por el coronavirus en muchos pacientes no llevará en el futuro a una oleada de déficits de memoria y casos de demencia relacionados con COVID-19.

Cómo el coronavirus podría aumentar el riesgo de pérdida de memoria y deterioro cognitivo

Como explica la especialista en su artículo, estos efectos neurológicos están relacionados con las acciones desencadenadas por el sistema inmunológico y la inflamación. En otras palabras, la forma de responder del organismo ante la infección "podría contribuir a cambios neurológicos duraderos" tras la recuperación del COVID-19.

De a cuerdo a Tronson, esto se debe a que las células inmunes del sistema nervioso (localizadas en las conexiones entre las células cerebrales) son a su vez  esenciales para la formación normal de la memoria.

efectos del coronavirus sobre la salud pueden durar años
Gonzalo Fuentes/ Reuters

Durante la inflamación producida en el cuerpo a causa de la enfermedad, estas células inmunitarias del cerebro se activan, arrojando grandes cantidades de señales inflamatorias. Lo que al mismo tiempo modifica "la forma en que se comunican con las neuronas". 

Un cambio que conlleva una destrucción de las conexiones neuronales "esenciales en el almacenamiento de la memoria", explica Tronson.

Debido a que el coronavirus en muchos casos implica una liberación masiva de señales inflamatorias, en opinión de la especialista, el posible impacto de esta enfermedad en la memoria es uno de los efectos que podría esperarse con el tiempo en aquellos que han debido enfrentarse con la cara más seria del COVID-19.

Al tratarse de una enfermedad reciente, estos efectos a largo plazo aún no han podido ser estudiados o confirmarse, aunque algunos pacientes están experimentando problemas mentales como delirios o falta de memoria.

Leer más: Más de la mitad de los pacientes con coronavirus siguen teniendo problemas neurológicos 3 meses después, según acaba de revelar un estudio

A su vez, lo observado en otras enfermedades puede apoyar la posible conexión entre COVID-19 y los efectos duraderos en el sistema cognitivo.

"Incluso casos de inflamación leve, incluyendo el estrés crónico, ahora se reconocen como factores de riesgo de demencia y deterioro cognitivo durante el envejecimiento", remarca el artículo de Tronson.

A este respecto un estudio recientemente publicado en The Lancet  descrubrió que el 55% de pacientes de coronavirus analizado seguía mostrando síntomas neurológicos 3 meses después de superar la enfermedad.

No solo eso. Una comparación de escáneres cerebrales de estos pacientes con los de un grupo de control no afectado por la enfermedad, detectó que los cerebros de los enfermos con coronavirus  mostraban cambios estructurales que podían vincularse con pérdida de la memoria y del olfato.

A medida que la comunidad científica va avanzando en su conocimiento sobre el nuevo coronavirus, todo apunta a que los efectos de la pandemia en la salud mundial podrían seguir notándose años después de haber sido superada.

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