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Las personas que no beben alcohol viven menos, según un estudio

Beber alcohol
GettyImages

Se sabe que el alcohol puede ser causa de enfermedades mortales como cirrosis y varios tipos de cáncer, sin embargo, un nuevo estudio ha revelado que las personas que no beben alcohol viven menos que aquellas que sí.

La investigación se llevó a cabo con 1.824 participantes de entre 55 y 65 años a lo largo de 20 años. Tenían en cuenta desde su nivel socio-económico hasta su actividad física y, por su puesto, tuvieron en cuenta si bebían alcohol o no en el momento de llevarse a cabo el estudio, independientemente de su consumían o no en el pasado.

Pasadas las dos décadas analizaron qué tenían en común los que habían fallecido antes y los resultados fueron – y continúan siendo – un tanto sorprendentes. La tasa de mortalidad era mucho mayor entre aquellos participantes que no bebían alcohol, y más baja entre aquellos que bebían de manera moderada (entre una y tres bebidas alcohólicas al día).

Un 69% de los participantes que no bebían fallecieron de manera prematura frente a un 41% de aquellos que bebían con moderación. El porcentaje incluso era más bajo entre aquellos que bebían demasiado alcohol – si lo comparamos con los que no consumían – con un 60% de muertes prematuras, según informa Time. El único fallo del estudio es que estaba algo sesgado, un 63% de los participantes eran hombres.

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Pese a que ligar la sobriedad con una vida más corta puede parecer disparatado, los científicos han dado con una posible explicación: el consumo de alcohol tiende a ir acompañado de interacciones sociales. Uno de los estudios más largos del mundo llevado a cabo sobre la felicidad y la esperanza de vida reveló que la clave para vivir más estaba en tener muchas interacciones sociales de calidad. Relacionarse con los demás es clave para la salud mental, el cual tiene un impacto notable sobre la salud física.

Eso sí, los investigadores han recalcado que no debemos olvidarnos de que el alcohol es peligroso. Además de causar enfermedades, daña la memoria y también puede ser causa de accidentes. Por no hablar el peligro que tiene caer en la adicción.

Parece que la clave está en el “ni mucho, ni poco”. Beber con moderación como parte de una interacción social puede tener sus beneficios, pero no debemos olvidarnos de los peligros indiscutibles del alcohol. También debemos tener en cuenta que hay muchos que saben pasárselo bien sin una copa en la mano. Al fin y al cabo el truco para alargar la vida parece ser encontrar qué es lo que nos hace estar felices.

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