Las pinturas ancestrales de las cuevas prehistóricas son fruto de las alucinaciones que padecieron sus habitantes, a causa de la hipoxia o falta de oxígeno, según un estudio

Prototipo de pintura del facsímil de la cueva de Chauvet, que contiene algunas de las pinturas rupestres más antiguas conocidas del Arco, en Vallon-Pont-d'Arc (Francia).
Prototipo de pintura del facsímil de la cueva de Chauvet, que contiene algunas de las pinturas rupestres más antiguas conocidas del Arco, en Vallon-Pont-d'Arc (Francia).

Jeff Pachoud/AFP via Getty Images

  • Los habitantes de las cavernas prehistóricas que vivían en Europa se privaban de oxígeno para hacer arte e interactuar con el cosmos, según ha asegurado un estudio israelí.
  • La investigación, además, ha explicado por qué tantas pinturas antiguas se encuentran en lo profundo de los sistemas de cuevas.
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Los habitantes de las cavernas prehistóricas que vivían en Europa se privaron de oxígeno a propósito para alucinar, mientras creaban sus pinturas murales decorativas, según ha descubierto un nuevo estudio revolucionario.

Los investigadores se han preguntado durante años por qué tantas de las pinturas más antiguas del mundo estaban ubicadas en sistemas de túneles a menudo oscuros, lejos de las entradas de las cuevas.

Pero un estudio reciente de la Universidad de Tel Aviv (Israel) ha revelado que la ubicación fue deliberada, porque esta inducía a la falta de oxígeno y provocaba que los hombres de las cavernas experimentaran un estado conocido como hipoxia.

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La hipoxia puede provocar síntomas que incluyen dificultad para respirar, dolores de cabeza, confusión y latidos cardíacos rápidos, que pueden provocar sentimientos de euforia, experiencias cercanas a la muerte y sensaciones extracorporales. El equipo de investigadores cree que habría sido "muy similar a cuando estás tomando drogas", ha informado The Times.

"Parece que la gente del Paleolítico Superior apenas usaba el interior de las cuevas profundas para las actividades domésticas diarias, sino que tales actividades se realizaban principalmente en sitios al aire libre, refugios rocosos o entradas a cuevas", ha detallado el estudio, según CNN.

"Si bien las representaciones no se crearon únicamente en las partes profundas y oscuras de las cuevas, las imágenes en esos lugares son un aspecto muy impresionante de las representaciones de las cuevas y, por lo tanto, son el foco de este estudio", ha agregado.

Lo hacían de forma deliberada

Según Ran Barkai, coautor del estudio, los hombres de las cavernas utilizaron fuego para iluminar las cuevas, lo que al mismo tiempo también reduciría los niveles de oxígeno. Pintar en estas condiciones se hizo de forma deliberada y como un medio de conexión con el cosmos, tal y como ha señalado el investigador.

"Se usaba para conectarse con las cosas", ha apostillado Barkai a CNN, a lo que ha añadido que los pintores de cuevas a menudo pensaban en la pared rocosa como un portal que conectaba su mundo con el inframundo, que estaba asociado con la prosperidad y el crecimiento. El investigador también ha sugerido que las pinturas rupestres podrían haberse utilizado como parte de una especie de rito de iniciación.

Las fascinantes pinturas rupestres, que datan de hace unos 40.000 a 14.000 años, representan animales como mamuts, bisontes e íbices.

"No fue la decoración lo que hizo que las cuevas fueran significativas, sino todo lo contrario: la importancia de las cuevas elegidas fue el motivo de su decoración", se puede leer en el estudio, según CNN.

La investigación, que se publicó hace poco en la revista científica Time and Mind: The Journal of Archaeology, Consciousness and Culture, se ha centrado en cuevas decoradas en Europa, principalmente en España y Francia.

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