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Mango tiene una estrategia para recuperar el pulso tras el coronavirus: exprimir los tiempos de compra de las colecciones y aprovechar las prendas de primavera en otoño

Guillermo Corominas, director de Relaciones Institucionales de Mango
Guillermo Corominas, director de Relaciones Institucionales de Mango Business Insider
  • El plan de vuelta a la normalidad de Mango contempla impulsar el canal online y una política de contención del gasto.
  • Lo explica el responsable de Relaciones Institucionales de Mango, Guillermo Corominas, en una entrevista con Business Insider España. Reconoce que es difícil pensar en un escenario posterior al coronavirus que no contemple un descenso de la facturación.
  • La empresa catalana se apoya en su tesorería para sortear esta coyuntura. Mango cerró 2019 "con la menor deuda neta de la última década”, subraya el directivo.
  • Las cuentas del último ejercicio reflejan la buena salud de Mango, que alcanzó unas ventas históricas de 2.374 millones de euros y la deuda descendió hasta los 184 millones de euros.
  • El directivo asegura que la decisión de comprar una colección siempre se ha tomado lo más tarde posible lo que les permite plantear diferentes escenarios y apunta que hay prendas adquiridas para la colección de primavera que podrán aprovechar para la colección de otoño.
  • Además, descarta aplicar un ajuste en su plantilla tras el parón por la pandemia.
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Mango se apoya en el canal online y en su tesorería para sortear el golpe del coronavirus. El plan de vuelta a la normalidad de Mango contempla priorizar los proyectos que aporten más retorno a corto plazo y "continuar con la política de contención de gastos", señala el responsable de Relaciones Institucionales de Mango, Guillermo Corominas, en una entrevista con Business Insider España. Dos medidas que se complementarán con el impulso de la tienda online y con garantizar la seguridad en la tienda física “para volver a los niveles de afluencia habituales”.

Las cadenas de moda se han visto obligadas a bajar las persianas de sus tiendas a raíz de las medidas aplicadas para contener la pandemia del COVID-19. Para hacer frente a las consecuencias económicas de esta parálisis, la empresa catalana se apoyó en su tienda online y en agresivos descuentos para compensar la caída de las ventas y dar salida a las prendas almacenadas.

El directivo reconoce que es difícil pensar en un escenario post-COVID que no contemple un descenso de la facturación. Si bien asegura que la trayectoria que sigan los resultados financieros dependerá, en gran medida, de la intensidad y la duración del cierre de tiendas en diferentes territorios: “Estamos preparados para ello. Estos últimos años ya hemos trabajado con unos resultados negativos y hemos sabido darles la vuelta y volver a la senda del beneficio”.

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Mango se apoya en su tesorería para sortear esta coyuntura. "Cerramos 2019 con la menor deuda neta de la última década”, incide el directivo al explicar la estrategia de la compañía frente al parón económico. Las cuentas del último ejercicio reflejan la buena salud de Mango, que alcanzó unas ventas históricas de 2.374 millones de euros y la deuda neta descendió hasta los 184 millones de euros. El resultado bruto de explotación (ebitda) creció un 43,7%, hasta 194 millones. 

La crisis del coronavirus no ha afectado por igual a todos los territorios en los que opera. Algunos países mantienen sus tiendas abiertas, por lo que la balanza de los mercados más importantes alcanzará su particular equilibrio este año, augura Corominas.

Sobre Mango se cierne la posibilidad de que las próximas temporadas se vean comprometidas, motivo por el que la compañía está revisando los presupuestos de compra y “adaptándolos a los nuevos escenarios de venta que estamos considerando”, avanza Corominas. Y recuerda que la decisión de comprar una colección siempre se ha tomado lo más tarde posible.

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Una de las medidas adoptadas ha sido ajustar sus compras para contener el gasto: “Estamos optimizando stocks ya que no habíamos comprado el 100% de las colecciones del año. Además, hay prendas adquiridas para la colección de primavera que podremos aprovechar para la colección de otoño”.

"Hemos reducido las inversiones y gastos aprobando sólo los necesarios, lo que incluye que el equipo directivo se ha ajustado el salario”, avanza Corominas, que menciona también el ajuste temporal de empleo (ERTE) como medida para blindar la viabilidad del grupo.

Y la venta online es la palanca para alentar la recuperación de las ventas. Aunque en la primera etapa de confinamiento la compra por internet se vio afectada, “ahora mismo, estamos recuperando los niveles de ventas y creemos que la tendencia será positiva de cara a lo que queda de año”, señala. Antes del brote del coronavirus, "el canal online de Mango estaba fuertemente consolidado y representaba un 24% de la facturación”. 

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Mango refuerza su venta por internet, “especialmente, en los países donde hay un mayor impacto del cierre de tiendas”, explica. Y, lejos de ver comprometida su gestión logística, Corominas incide en que, “simplemente, habrá un incremento en el volumen de prendas que se distribuya a través del canal online”.

La compañía cuenta con uno de los centros logísticos más grandes de Europa. Además, Mango cuenta con 10 almacenes logísticos en todo el mundo que distribuyen las prendas de la tienda online en los países “en los que tenemos más presencia”.

Corominas avanza que la cadena de moda descarta un ajuste en su plantilla tras el parón económico: “En Mango ya estábamos trabajando en un plan de racionalización de tiendas que continúa en marcha”. La compañía está inmersa en un proceso de adaptación de su red de puntos de venta a las nuevas necesidades, “por lo que será muy importante estudiar el comportamiento de las ventas físicas en cada país”. 

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Mango ha empezado a subir la persiana de sus tiendas en Europa, pero con las medidas de seguridad pertinentes. Realiza controles de aforo a la entrada de sus tiendas, las devoluciones y las prendas que se han probado se someten a cuarentenas de 48 horas y, en los países que lo permiten, mantienen sus probadores abiertos de forma alterna. Después de cada cliente, se desinfectan. Todas son medidas que, previsiblemente, podrían aplicarse en España.

En las semanas previas a que el Gobierno decretara el estado de alarma en España, Mango trasladó el grueso de su producción a Turquía y a India por la parálisis en la que se encontraban los centros de producción en China. Un movimiento similar al que realizaron en su momento otras compañías del sector de la moda como Desigual.

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