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Los planes de futuro de la mayor multinacional española del automóvil

Los planes de futuro de Gestamp, primera multinacional española del automóvil
Gestamp.
  • Gestamp nació en 1997 en Vizcaya y es una de las mayores multinacionales del sector automoción del mundo. 
  • La empresa española tiene 105 fábricas —y otras 7 en construcción— en 21 países y más de 41.000 empleados. 
  • Su presidente, Francisco Riberas, acaba de desgranar los planes de futuro de Gestamp en una entrevista para Autonews.

Como sucede con el Grupo Antolín o Ficosa, otros dos de los gigantes ibéricos del automóvil, para la mayoría de la gente Gestamp es una gran desconocida, especialmente fuera de Vizcaya donde esta multinacional española del sector de la automoción nació hace 20 años. 

También es normal que los no expertos en el mundo del automóvil desconozcan las actividades de una compañía que se dedica a fabricar componentes par chasis, carrocería, diferentes maquinarias para fabricación de vehículos y otros mecanismos.

Sin embargo, lo cierto es que con una táctica de crecimiento sostenido que mezcla el I+D con una hábil estrategia de adquisiciones, Gestamp se ha colocado entre las primeras 30 multinacionales del automóvil en, relativamente, muy poco tiempo. 

Como proveedor de primer nivel —la empresa nació para suministrar componentes en exclusiva a Seat—, la actividad de firmas como Gestamp, que trabajan codo con codo con los fabricantes de coches, siempre da pistas claras de hacia dónde va el mundo del automóvil. 

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Eso es lo que ha hecho el presidente de Gestamp, Francisco Rivera, en una entrevista que acaba de publicar Autonews y que desgrana los planes de futuro de esta multinacional española del automóvil, hasta donde el fundador de la compañía ha querido dar pistas. 

Según el ejecutivo, el valor global de su área de negocio principal —la construcción de piezas de carrocería— se ha calculado en 103.000 millones de euros y, de aquí a 2025, se va a pasar de un 42% a un 50% de encargos a los suministradores como Gestamp. Esto significa que la empresa española y sus rivales van a pujar por hacerse con un negocio de 20.000 millones de euros en los próximos seis años

Aunque evidentemente no iba a dar pistas si fuera así, Rivera afirma que el tiempo de adquisiciones para Gestamp ha terminado —compraron entre otras ThyssenKrupp Metal Forming— y que ahora se centran en el crecimiento orgánico y la expansión hacia mercados emergentes. En este orden, acaban de comprar una planta en Brasil para suministrar la producción de Toyota en la región. 

Aunque el presidente no considera que la conectividad o la movilidad autónoma afecten en demasía a su negocio, en Gestamp, que aumentó su beneficio en un 8,2% en su primer año en bolsa, sí se están preparando para la masificación del coche eléctrico. El motivo es que las marcas necesitan aligerar al máximo cada componente para minimizar el peso que aporta llevar las baterías. Así, la multinacional española ensaya con extender materiales como el acero de alta resistencia o el aluminio en sus productos. 

De hecho, en Gestamp son líderes en la estampación de metales en caliente para producir estos componentes, que tienen en exclusiva, así como todo el utillaje industrial necesario para hacerlas. Esta solución, ideal para automóviles de gamas medias que no pueden permitirse materiales más costosos, les ha valido recientemente un contrato con Jaguar Land Rover para suministrar piezas en sus nueva fábrica de Nitra (Eslovaquia) los próximos 12 años

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También en EEUU, la empresa española fabrica componentes de estampación para BMW o Mercedes en sus plantas. Con un EBIT del 6% en 2017 y un 60% de las unas inversiones en bienes de capital y capital fijo dedicadas al crecimiento orgánico, Gestamp debería, según palabras de su presidente, dedicarse a incrementar sus beneficios en el período 2019-2020. 

Todo esto si el Brexit lo permite, ya que en su último informe, Gestamp señalaba una reducción de entre el 0,7 y el 0,8 en sus negocio en las islas y el resto de países de Europa occidental como consecuencia del efecto Brexit. Lo que el ejecutivo no ve es un riesgo para sus operaciones por parte de la inestabilidad en Cataluña, ya que el 80% de los vehículos producidos en España se exportan.

Tampoco prevén que los costes de producción se vean afectados por la guerra de los aranceles de Trump, puesto que estos se ajusta para sus clientes con arreglo al valor de mercado de las materias primas y del valor añadido que su producción les da cada año. "El precio del aluminio y del acero es importante, porque controlamos todo el proceso, pero si no nos hemos beneficiado de los bajos costes del aluminio en la primera mitad de esta década, tampoco nos afectará la subida ahora", ha afirmado Francisco Riveras a Autonews. 

Los planes de futuro de Gestamp han comprendido recientemente la apertura de una planta en Marruecos, entre las otras 6 que tiene en construcción en otros países, para suministrar al Grupo PSA, en plena expansión en los países del Magreb. Y es que este modelo de negocio solo puede contemplar inversiones aseguradas por ir ancladas a una cadena de suministro de un fabricante de automóviles. 

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