El ejemplo del aguacate, el aceite o el café y cómo el coste de algunos productos está bajando, pero su precio en el mercado sigue demasiado alto

Cesta de la compra
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La inflación continúa ahogando los bolsillos. Parece que los productos de alimentación no dejan de subir su precio en el supermercado e incluso ha nacido un nuevo fenómeno: la reduflación. Sin embargo algunos alimentos están bajando tímidamente su precio, o al menos se está manteniendo.

Es el caso de los aceites, el café o el aguacate. Por ejemplo, en la Asia del Pacífico, los precios del aceite de girasol y el aceite de palma de la India cayeron un 7% y un 12% respectivamente entre finales de mayo y junio, según el grupo de datos de productos básicos agrícolas Tridge. Mientras, en estos meses en España se disparó al 10,2%, la mayor subida desde la crisis del petróleo.

Durante ese mismo período, los precios del aceite de palma en Bangladesh cayeron casi un 25%. En Vietnam, los precios del café al por mayor han bajado casi un 5% en el mes de julio, en comparación con el comienzo de la guerra de Ucrania a finales de febrero. 

Exceso de oferta en el mercado del aguacate

En Latinoamérica se observa el mismo fenómeno, los precios de los aguacates de los mayores productores, México, Perú y Colombia, han caído, según Tridge, que tiene visibilidad de los precios de las materias primas alimentarias a través de los intercambios que facilitan.

De este modo, los mayoristas del aguacate mexicano vieron caer el precio un 27% entre junio y julio. En Colombia, la bajada fue aún mayor y casi alcanza el 40 %. 

Y es que el mercado del aguacate, en el que el sur de España lleva años compitiendo, se ha visto afectado por un exceso de oferta de aguacates peruanos que también ha ejercido una presión a la baja sobre los precios del aguacate en la región.

Con todo, la inflación de precios está llevando a los consumidores a reducir el consumo de ciertos alimentos, pese a que sean necesarios, o sustituirlos por otros más económicos. Esto se ve claramente en el caso de los aceites, sobre todo el de girasol gravemente afectado por la guerra en Ucrania. 

Escasez de suministro

Por ese mismo motivo aún hay una escasez de suministro de alimentos y la demanda no cesa. Según indica el portavoz de Tridge, Minwoo Nam, “no parece probable que los precios de los alimentos caigan repentinamente en territorio de recesión. Sin embargo, la probabilidad de una inflación más feroz ha disminuido”. 

Un pequeño alivio que parece insuficiente en el bolsillo de los consumidores. Aún en unos marcadores de máximos históricos, el índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación cayó por tercer mes consecutivo en junio.

Esto superó el récord en marzo. Este índice registra el cambio mensual en los precios globales de una cesta de la compra. La caída en junio reflejó un descenso en los precios internacionales de aceites vegetales, cereales y azúcar, pero los precios de los lácteos y la carne aumentaron, según datos de la agencia de alimentos de la ONU. 

El problema de los cereales

El Índice de Precios de Cereales de la FAO también mostró que los precios internacionales de alimentos como el trigo cayeron en junio con respecto al mes de mayo. Pese a ello, continúan muy altos después de los niveles casi récord de mayo. Los precios siguen siendo un 48,5% más altos que en la misma época del año pasado. 

El mercado tiene una leve esperanza alivio. Y es que Rusia y Ucrania firmaron la semana pasada un acuerdo para reanudar las exportaciones de cereales a través del Mar Negro después de meses de bloqueo.

Gran incertidumbre

Se estima que unas 20 millones de toneladas de cereales están atascadas en el puerto ucraniano de Odesa, el más grande del país. Pero la esperanza se nubla, porque horas después del acuerdo negociado por la ONU, un misil ruso atacó Odesa.

Para algunos países la situación no ha llegado aún a su máximo. Singapur, Corea del Sur, Filipinas o India probablemente verán el pico aumento en los precios de los alimentos en la segunda mitad de este año, ya que tienen a sufrir este retraso con respecto a los movimientos globales.

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