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Así es cómo la subida del precio de la vivienda en España está ayudando a la banca a limpiar sus balances, según Moody's

Unos obreros en la construcción de un bloque de pisos en Barcelona.
Reuters
  • La banca ha arrastrado desde el estallido de la crisis financiera la carga en sus balances de los activos no productivos conocidos como NPAs en la jerga del sector (non productive assets). 
  • Un informe de Moody's señala que la subida del precio de la vivienda aumenta el atractivo de estos activos que tengan como garantía activos inmobiliarios.
  • Los bancos españoles ya han reducido parte de su exposición a este tipo de activos problemáticos, pero el Banco de España advierte de que tienen que seguir eliminándolos. 
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La subida del precio la vivienda puede tener consecuencias para la banca que van más allá de las relacionadas con las hipotecas. El último informe de Moody's apunta que este incremento está permitiendo a la banca deshacerse de forma más sencilla de los activos no productivos, esa remora que las entidades arrastran desde el estallido de la burbuja

"Tanto en España como en Portugal, un rebote de los precios de los activos inmobiliarios ha hecho que se incremente la probabilidad y la velocidad de la recuperación de los activos inmobiliarios, haciendo que los NPL (el nombre técnico de los préstamos no productivos) que tienen como garantía inmobiliario sean más atractivos para los inversores", apunta el estudio. 

En este sentido, el mismo informe señala que desde el primer trimestre de 2016 hasta el tercero de 2018 los precios de la vivienda en España se han incrementado alrededor del 17,3%, con las grandes ciudades viviendo incrementos mayores. El informe apunta que los impulsores de este incremento han sido una mayor asequibilidad y un aumento de la proporción de jóvenes con empleo. 

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Una de las debilidades que ha ido arrastrando la banca tras el estallido de la crisis financiera es el peso de los activos tóxicos, aquellos relacionados sobre todo con el ladrillo, en sus balances. El desagüe de los conocidos en la jerga del sector como activos no productivos o en inglés como NPA, las siglas de non productive assests, o NPL cuando hacen referencia a préstamos es una de las tareas pendientes de las entidades. 

En los últimos ejercicios, los bancos han ido reduciendo su presencia, sobre todo, mediante la venta de grandes paquetes a fondos de inversión o creando joint ventures con estas sociedades para liberar su exposición a ellos. Entre los últimos pasos dado hay operaciones como la venta del ladrillo tóxico del Popular por parte de Santander a Blackstone o el traspaso de activos inmobiliarios de BBVA a Cerberus cerrado a finales de 2017. 

Ahora la reactivación del mercado inmobiliario podría ser un viento de cola, según Moody's. 

Unas pérdidas de 300.000 millones de euros

Poniendo el impacto en cifras, el Banco Central Europeo apuntaba hace un año que las pérdidas por los activos dudosos para la banca habría ascendido a los 300.000 millones de euros. 

Pero a pesar de la reducción de activos tóxicos en los últimos años, el Banco de España sigue alertando de que los bancos tienen que seguir reduciéndolos. En este sentido, el Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos ha señalado que la rentabilidad de los recursos propios está todavía "significativamente por debajo de los niveles precrisis" y el volumen de activos problemáticos todavía es "relativamente elevado desde una perspectiva histórica".

Reducir estos activos problemáticos es una de las claves que tienen que seguir las entidades según el organismo, junto con la reducción de gastos de explotación, para lograr cotas más más elevadas de rentabilidad. 

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En el último informe elaborado por Moody's se centra en cómo ha sido la estrategia de reducción de activos improductivos en España, Portugal e Italia. En el caso de España y Portugal explican que los bancos en su mayoría ha optado por la venta de carteras de NPLs directamente a los inversores.

"Hay una demanda de los inversores de NPL en ambos países, dado que el proceso de recuperación de los préstamos permite que los acreedores tomen posesión de las garantías relativamente rápido", señalan en el texto añadiendo que una vez que los acreedores se quedan con los inmuebles estos tienen que ir a subasta pero en el caso de declararse desierta se quedan en sus manos, lo que permite al acreedor generar ingresos en ese momento vendiendo o alquilando las propiedades ayudado por la recuperación del mercado inmobiliario del país. 

En el caso de los propios activos improductivos, los NPAs, el mismo texto señala que los bancos han reducido su stock con la venta directa de carteras tanto de forma directa como a través de joint ventures en las que coparticipan con los fondos a los que se la venden, lo que permite evitar costes a futuro y provisiones. 

Eso sí, Moody's también espera que el proceso prosiga. "Esperamos que los bancos sigan reduciéndolos para situarse en la línea de calidad de activos de la UE dado que la media de los activos no productivos (tanto préstamos como activos inmobiliarios) se mantiene elevada en los tres sistemas", apunta Maria Cabanyes, senior vicepresidente de Moody's.

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