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Los préstamos entre particulares para ahorrar impuestos al donar: todo lo que debes saber

Préstamos entre particulares para ahorrar impuestos
RG Studio / Getty Images
  • Las donaciones pagan impuestos, los préstamos entre particulares, no.
  • Es imprescindible registrar el préstamo ante Hacienda.
  • Los préstamos pueden ser a tipo de interés del 0%. 

Es habitual que los padres quieran ayudar a sus hijos a lograr sus metas, ya sea a montar un negocio o a comprar una casa. La fórmula más extendida dar el dinero en mano y ‘olvidarse’ del asunto. A fin de cuentas, es tu dinero y puedes hacer con él lo que quieras.

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Nada más lejos de la realidad. Proceder de esa forma implica una serie de riesgos que deberías conocer. Y es que, para Hacienda, esas entregas de dinero son donaciones por la que habrá que tributar.

La donación, un regalo que tributa

Con la ley en la mano, cada vez que alguien recibe algo de otra persona sin dar nada a cambio, está recibiendo una donación y tendría que pagar impuestos por ella. Esto incluye desde los regalos de boda hasta el dinero para comprar el coche o el propio coche familiar con más de 10 años que los padres regalan a sus hijos tras sacarse el carnet.

Estas donaciones tributan dentro del Impuesto de Sucesiones y donaciones a tipos que van desde el 8% hasta el 34% dependiendo de la cantidad que se reciba. Además, como el tributo está cedido a las comunidades autónomas, existen enormes diferencias dependiendo de la región.

Los préstamos entre particulares, alternativa sin coste fiscal

Cómo funciona un préstamo preconcedido
nastya_gepp / pixabay

¿Existe alguna alternativa a las donaciones sin coste fiscal? Sí, lo que se entrega vía donación puede entregarse como un préstamo cuando se trata de dinero en efectivo. Para eso existen los préstamos entre particulares.

A diferencia de una donación, un préstamo no paga ningún tipo de impuesto. Eso no quiere decir que no tenga su contrapartida. La más importante es que, como se trata de un préstamo habrá que devolver ese dinero. De hecho, la Agencia Tributaria vigila muy de cerca los préstamos encubiertos que muchas personas utilizan para camuflar una donación y no pagar al fisco.

El primer requisito para que sea todo legal es registrar el préstamo ante Hacienda a través del Modelo 600, que es el mismo que se utiliza en las donaciones. Así la Agencia Tributaria puede tener localizadas a las personas que intervienen, además de todas las condiciones del préstamo. Estas condiciones también serán clave si quieres que el fisco dé el visto bueno al préstamo.

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La mejor fórmula para evitar problemas con Hacienda por un préstamo entre particulares es que las condiciones sean lo más parecidas a como sería una operación con un banco tradicional. Esto pasa por limitar los periodos de carencia inicial y establecer un esquema de pagos razonable. El periodo de carencia es el tiempo que pasa desde que firmas hasta que empiezas a devolver el dinero.

Lo más habitual es que este plazo sea inmediato, aunque hay préstamos en los que puede alargarse hasta un año. Un préstamo entre particulares puede ir un poco más allá, pero no extender la carencia inicial a 10 años y, mucho menos, no indicarla de forma explícita.

Algo parecido ocurre con los medios de pago. Lo idóneo es que devuelvas el dinero mediante transferencia y no con pagos en efectivo. Si optas por pagar en mano, será necesario que te expidan un recibí por cada cuota y que las conserves.

¿Y el tipo de interés? Debes indicar el tipo de interés del préstamo, pero éste puede ser del 0%. Es decir, se puede dejar dinero gratis con tal de que se devuelva, la parte más importante de toda la operación. En caso de cobrar algún interés, la persona que presta el dinero deberá tributar por él al hacer la declaración de la renta. Los préstamos entre particulares no pagan impuestos como donación, pero sí lo hacen en el IRPF por la ganancia que generan.

En concreto, estos intereses que se cobran tributarán en la renta como rendimiento de capital mobiliario como los depósitos, los dividendos o las Letras del Tesoro

La trampa de perdonar la deuda

Firmando un préstamo
GettyImages

Un truco muy habitual en estos casos es firmar el préstamo y no cobrarlo o cobrar las primeras cuotas y después perdonar la mayor parte de la deuda. En el primer caso, Hacienda pedirá rápidamente explicaciones y lo más habitual es que pase a considerar el préstamo una donación encubierta. El resultado es que habrá que pagar el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, además de una multa.

En el segundo caso, debes saber que la condonación de deuda también se considera una donación. En otras palabras, tributaría como donación por la cantidad de deuda que se perdone.

Cómo debe ser un préstamo entre particulares

Un préstamo entre particulares es como cualquier otro préstamo. Para firmarlo debes seguir los mismos pasos que con cualquier otro préstamo sólo que no pagarás las comisiones de apertura ni de estudio. Además, también podrás ahorrarte los gastos de gestoría si lo haces todo por tu cuenta.

Organismos como la OCU disponen de modelos de préstamos entre particulares que puedes descargar, tanto para préstamos con intereses como para préstamos a tipo cero.

En cualquier caso, estos son los componentes que siempre deben estar presentes en el documento.

  • Fecha y lugar donde se firma el préstamo.
  • Datos del prestamista y el prestatario para poder identificarlos (Nombre y apellido y DNI).
  • Importe del préstamo.
  • Plazo del préstamo
  • El tipo de interés de la operación (recuerda que puede ser el 0%)
  • Medio y periodicidad de pago (se puede incluso identificar la cuenta corriente del pago)

Además, puedes añadir cláusulas adicionales como periodos de carencia y condiciones en caso de amortización anticipada. Al final, se trata de que el préstamo sea lo más parecido al que firmarías con una entidad financiera, sólo que como te gustaría a ti que fuera y no al banco.

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