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La prometedora píldora anticonceptiva para hombres está más cerca

Píldora anticonceptiva
Pixabay

Un equipo de científicos de la Universidad de Minnesota y de la Universidad de Kansas está un paso más cerca de desarrollar una píldora anticonceptiva masculina. El nuevo método para el control de la natalidad está basado en la ouabaína, una sustancia que se extrae de la planta Strophanthus gratus y de la corteza del Acokanthera ouabaio que los guerreros y cazadores africanos utilizaban tradicionalmente para envenenar sus flechas y parar el corazón de sus presas. 

Si bien la píldora anticonceptiva femenina lleva a disposición de las mujeres durante varias décadas, los anticonceptivos orales para hombres no han corrido la misma suerte. Aunque hemos oído hablar de sistemas para el control de la natalidad alternativos como Vasalgel, lo cierto es que en la actualidad los hombres solo tienen a su alcance dos vías seguras y eficaces para el control de la natalidad: el preservativo o la vasectomía.

Los científicos llevan años investigando y trabajando en el desarrollo de otras alternativas, e incluso la fundación de Bill y Melinda Gates ha destinado fondos para buscar la píldora anticonceptiva masculina. Las opciones cuyas investigaciones están más avanzadas son métodos anticonceptivos orales hormonales, que tienen algunos efectos secundarios negativos, como causar aumento de peso, cambios en la libido o reducir los niveles de colesterol bueno.

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La nueva solución en la que está trabajando este equipo se trata de un método anticonceptivo oral no hormonal, por lo que además de no ser invasivo como la vasectomía tampoco presenta los efectos secundarios de las soluciones hormonales.

Lo que han hecho los investigadores es centrarse en atacar la motilidad, que es la capacidad de los espermatozoides para moverse o nadar con eficacia para fecundar el óvulo femenino. Para ello se han basado en la ouabaína, que además de alterar la función cardíaca también afecta a una subunidad transportadora llamada α4, que se encuentra únicamente en las células del esperma. 

En el laboratorio han creado un derivado no tóxico que se une a esta proteína e interfiere en la motilidad de los espermatozoides. En las pruebas en ratas no presenta efectos secundarios y es reversible, aunque todavía tienen que hacer más tests para garantizar que disminuye las opciones de fertilización del óvulo.

Si todo va según lo previsto, los ensayos clínicos con seres humanos llegarán en cinco años, así que todavía tendremos que esperar un poco más.

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