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La Autoridad Catalana de Protección de Datos va a examinar al instituto de Badalona que usa reconocimiento facial para controlar la asistencia a clase

Estudiantes en una clase de ciberseguridad.
REUTERS/Ints Kalnins

La Autoridad Catalana de Protección de Datos va a examinar el caso del instituto de Badalona que utiliza reconocimiento facial para controlar la asistencia de sus alumnos de primero de ESO, después de que Business Insider España publicase que usa este sistema, según ha informado el propio organismo a este medio.

APDCAT, además, ha precisado que no ha recibido ninguna denuncia al respecto y que desconocía el caso hasta la publicación del mencionado artículo, y que Business Insider España contactase a la institución con ese motivo.

El instituto público Enric Borràs de Badalona (Barcelona) utiliza desde 2012 un sistema de reconocimiento facial y envío de SMS a la familia para controlar la asistencia de los alumnos de 1º de ESO, la misma tecnología que empleaba una escuela sueca recientemente multada por ello con casi 19.000 euros.

La autoridad sueca de protección de datos, en su caso, considera que este uso viola el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD, por sus siglas en español, GDPR en inglés), pese a que el colegio contaba con el consentimiento expreso de los padres. 

Así, precisó que el reconocimiento facial es un método demasiado invasivo a la intimidad de los menores, y que el mismo objetivo, el de saber quiénes han faltado a clase, puede conseguirse mediante otras vías.

El colegio sueco ha recurrido la decisión, según medios del país.

Leer más: Por qué el reconocimiento facial y los datos biométricos solo deberían usarse en situaciones excepcionales, según los expertos

En ese mismo sentido se han manifestado cinco abogados españoles con respecto al caso del instituto catalán, incluso teniendo claro que una agencia de protección de datos sancionaría a este colegio ya que "para la finalidad que persigue obtener este tratamiento de datos personales hay otros métodos menos intrusivos, por ejemplo pasar lista", especificaba el jurista especializado en protección de datos Samuel Parra hace unas semanas a Business Insider España.

Sin embargo, en el caso de España no cabría la imposición de una sanción económica, apuntaba el mismo abogado, sino, como mucho un "apercibimiento" y la petición de que el instituto retire el sistema de reconocimiento facial. 

El Enric Borràs de Badalona utiliza este sistema desde 2012 gracias a la tecnología que provee la empresa española XIP Solucions, que también usaban hasta el curso pasado y el anterior, respectivamente, dos colegios privados de Madrid y Barcelona: el SEK-Catalunya (La Garriga, Barcelona) y el SEK Ciudalcampo (San Sebastián de los Reyes, Madrid) para regular la asistencia al comedor.

El uso de la tecnología de reconocimiento facial se está regulando casi conforme se hace uso de ella y ante la eclosión de las cámaras y sistemas de este tipo en espacios públicos, que son ya una realidad en algunas partes de China.

En Europa, en cambio, se están encontrando con obstáculos por las implicaciones a nivel de privacidad y el peligro que en el futuro podría suponer el mal uso de unos datos tan delicados como son los biométricos.

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