Los expertos ven al petróleo encaminándose hacia los 80 o los 100 dólares: así puede repercutir directamente sobre el precio de la gasolina

Una mujer echa gasolina, mientras su hijo mira por la ventanilla del coche.

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  • Desde el 22 de abril del año pasado el petróleo ha subido ya más de un 300% en los mercados, mientras que los expertos creen que su techo puede estar entre los 80 y los 100 dólares.
  • Esta situación ha encarecido ya el precio de la gasolina y cabe plantearse si el combustible va a seguir subiendo: los analistas coinciden en que le queda recorrido al alza.
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El precio del petróleo avanza casi un 60% desde principios de año después de varios eventos que han presionado al alza los precios por encima de los 75 dólares el barril.

Pero la escalada es aún más desmesurada si se echa la vista algo más atrás: desde que tocase suelo el 22 de abril del año pasado en los 18,99 dólares por barril, el precio del Brent ha llegado a dispararse un 308,48%. 

La reducción de las medidas de confinamiento por el coronavirus ha provocado un fuerte aumento de la demanda del oro negro al mismo tiempo que la economía mundial ha rebotado con fuerza después de la fuerte caída provocada por la pandemia en 2020. ¿Qué se puede esperar del petróleo y qué impacto puede tener en derivados que afectan en la economía diaria como la gasolina?

Business Insider España ha consultado a varios expertos para descifrar el escenario que puede observarse a partir de ahora tanto en el precio del crudo como en la repercusión directamente a la hora de llenar el combustible en las gasolineras.

Como punto de partida, con el aumento de la demanda existe un déficit de barriles en el mercado de entre 2,3 y 2,5 millones de barriles por día. Según Goldman Sachs, la economía mundial necesita desesperadamente 5 millones de barriles por día adicionales para evitar inventarios críticamente bajos. Hay un gran déficit de oferta.

“Hay que sumarle a eso que la OPEP+ canceló el lunes su tercer intento de llegar a un acuerdo sobre la gestión de la política petrolera para los próximos meses. Esto podría desencadenar una nueva guerra de precios del petróleo”, dice Sergio Ávila, analista de mercados de IG. 

Emiratos Árabes Unidos quiere que la agregación de la OPEP + de más suministro al mercado dependa de que el grupo reconozca que la línea de base de los EAU para los recortes era demasiado baja e "injusta".

El equipo de Julius Baer sostiene que la incertidumbre parece prevalecer después del sorprendente resultado de la última reunión de naciones petroleras y su incapacidad para alcanzar un consenso sobre el futuro de su acuerdo de suministro. “Sin acuerdo, los niveles de producción y exportación aparentemente permanecen sin cambios de acuerdo con el marco general, lo que crea la impresión de que el grupo no rehúye apretar demasiado el mercado y apuntalar los precios artificialmente”, destaca. 

Por tanto, como las expectativas del petróleo dependen del consumo y la demanda, los expertos ven que el camino al alza del petróleo no ha acabado. 

“El esquema actual anticipa una recuperación de inventarios y la previsión de producción anticipa que se produzca una escasez que repercuta en el precio del barril; concretamente, puede moverse al alza hacia los 80 y 100 dólares”, afirma Darío García, analista de XTB. 

“El pasado martes 1 de junio, el gráfico nos avisaba de que el precio estaba rompiendo un triángulo por la parte superior, lo que marca un objetivo teórico de subida hacia el entorno de los 80,40 dólares por barril, mientras se sitúe por encima de los 64,50 dólares, lo más probable es que termine llegando al objetivo”, coincide Ávila.

José Luis Herrera, analista de mercados de Banco BiG España, por su parte, desvela que los 77 dólares por barril (tomando como referencia el West Texas) supone remontarse a precios del año 2018, nivel que supone la zona de resistencia más cercana y donde podría detenerse la cotización en el corto plazo. 

“En un momento de presiones inflacionistas, los precios elevados del petróleo podrían suponer una amenaza a la recuperación económica, ya que afecta directamente a los consumidores, y una inflación prolongada podría provocar la retirada de estímulos”, describe. 

¿Y esto puede perdurar mucho en el tiempo? Según explica José Luis Cárpatos, director de inversiones de Gloversia Eafi no demasiado: “hay que tener en cuenta que el petróleo tiene una altísima correlación con la inflación por lo que a nadie le interesa, en las circunstancias actuales, que los precios sigan subiendo mucho”.

La subida del precio del petróleo seguirá redundando en el aumento del coste de la gasolina en el corto y medio plazo

No obstante, esta presión alcista de los precios en el corto y medio plazo va a seguir repercutiendo en los destilados, como la gasolina. Su precio se ha disparado por encima de los 1,31 euros en España, niveles que fueron los máximos del 2018 y el 2019, respectivamente, y que ahora podrían romper al alza. 

“El incremento del precio de la gasolina podría ser más alto que el que hemos visto anteriormente”, anticipa García. 

En España, aproximadamente un tercio del precio de la gasolina depende de la cotización del barril de petróleo –el resto son impuestos–, por lo que se verá afectado por la situación al alza del petróleo, tal y como apuntan los expertos.

En territorio español afectan cargas impositivas en los carburantes como el IVA, el Impuesto sobre Hidrocarburos o Impuesto Especial sobre Carburantes (IE), que a su vez se divide en 3 elementos: impuesto Estatal General, impuesto Estatal Especial y tramo autonómico.

Conjuntamente, el precio del barril influye en el 38,60% del precio de la gasolina y 44,06% en el gasóleo.

De este modo, ateniéndose a esos precios objetivos por parte del consenso, quizá no pudiera resultar chocante repostar a precios por encima de 1,40 y 1,45 euros el litro en algún momento a lo largo de este año.

Para Ávila es de esperar que, efectivamente, la irremediable subida del precio del petróleo afectará al precio de la gasolina directamente en esos porcentajes. “Esto redundará en mayores presiones inflacionistas”, avisa.

“Además, el aumento de demanda derivado del mayor consumo de gasolina estacional por el período de vacaciones suele generar un aumento añadido de precios, por lo que, por desgracia para los que tendremos que llenar el depósito, este año tampoco será diferente y cabe esperarse un repunte de los precios”, concluye Herrera.  

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