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Puede que Freud se equivocase con su interpretación de los sueños

A lo largo de la historia, la gente ha hecho muchas interpretaciones de los sueños, desde mensajes de los dioses hasta revelaciones de nuestro subconsciente.
A lo largo de la historia, la gente ha hecho muchas interpretaciones de los sueños, desde mensajes de los dioses hasta revelaciones de nuestro subconsciente. MIT Nightmare Machine
  • Cuando soñamos, las partes de nuestro cerebro asociadas con el procesamiento visual y las emociones se descontrolan, mientras que las partes asociadas a la lógica se apagan.
  • A lo largo de la historia, la gente ha hecho muchas interpretaciones de los sueños, desde mensajes de los dioses hasta revelaciones de nuestro subconsciente.
  • Investigaciones recientes indican que los sueños nos ayudan a procesar emociones y resolver problemas.

Cada noche a lo largo de nuestra vida, nos volvemos "manifiestamente psicóticos", según el experto en sueño Matthew Walker.

Walker es un profesor de neurociencia y psicología de la Universidad de California, Berkeley, donde es director del laboratorio de sueño y de neuroimágenes, y autor del reciente libro Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams (Por qué dormimos: la nueva ciencia del sueño y los sueños).

Los sueños son aquellos momentos de la noche en los que perdemos el control de la realidad por razones que la humanidad ha tratado de comprender durante milenios. Pero estos no consisten únicamente en episodios alucinatorios que exploran los rincones y las telarañas más extrañas de nuestras mentes. Cumplen una función real, según Walker. Los sueños nos ayudan a procesar emociones y resolver problemas.

¿Qué son los sueños?

La declaración de Walker acerca de que todos nos volvemos psicóticos cada noche puede parecer incendiaria.

Pero según menciona en su libro, cada vez que soñamos tenemos alucinaciones en las que vemos y oímos cosas que no están presentes. Nuestro cerebro nos engaña al hacernos pensar que estas cosas son reales en ese momento. Perdemos la orientación espacio-temporal e incluso la de nuestra propia identidad. Experimentamos cambios emocionales sin razón aparente. Y cuando despertamos, en la mayoría de ocasiones, experimentamos amnesia y lo olvidamos todo por completo. Si esto ocurriese en vigilia, lo calificaríamos de "comportamiento psicótico".

Es precisamente a causa de la amnesia que mucha gente ni siquiera se da cuenta de que sueña. Pero todos lo hacemos, todas las noches. En su mayor parte, lo que definimos como "sueños" se producen durante la fase REM.

Cuando soñamos, las partes de nuestro cerebro asociadas con el procesamiento visual y las emocienes se descontrolan, mientras que las partes asociadas a la lógica se apagan.
Mita Stock Images/Shutterstock

Durante un tiempo, los neurocientíficos pensaron que era posible que los sueños fueran simplemente fenómenos que se producían debido a lo que nuestros cerebros procesan la información esa hora de la noche. Ahora, estamos aprendiendo que, aunque la fase REM cumple sus funciones, los sueños que se producen durante ese fase pueden tener unas funciones propias también.

De acuerdo con Walker, la exploración de las imágenes extraídas a través de la resonancia magnética han mostrado que cuando la gente se encuentra en la fase REM, las partes del cerebro que están asociadas con la percepción visual, el movimiento, la memoria y la emoción se vuelven muy activas. Al mismo tiempo, las partes de nuestro cerebro asociadas con la lógica y el orden se desconectan.

En otras palabras, gracias al escaneo cerebral se ha descubierto lo que sucede durante la fase REM. Las emociones, las imágenes visuales y la memoria se ponen en pleno funcionamiento, sin que sean controladas por el dictado de la lógica, que las mantiene bajo control durante el día.

La pregunta es: ¿por qué?

La finalidad de los sueños

A lo largo de la historia, los seres humanos han interpretado los sueños de varias maneras. Los egipcios y los griegos pensaban que se trataban de mensajes o visitas de los dioses, al menos hasta que Aristóteles teorizó que estos extraños fenómenos se originaban en nuestra vida cotidiana.

Según Walker, Freud fue el primero en poner realmente los sueños en el dominio de lo que ahora llamaríamos neurociencia. Sin embargo, el padre del psicoanálisis también pensaba que los sueños representaban deseos inconscientes y se podían interpretar con el fin de revelar nuestros deseos más profundos.

La idea de Freud de que los sueños podrían ser descodificados de alguna manera no concuerdan con la neurociencia moderna. No es que no valga la pena pensar en lo que significan los sueños, dice Walker. Simplemente no se ha encontrado un método fiable para discernir si un sueño que trata sobre una cuestión determinada —buscar un objeto perdido, por ejemplo— se corresponde con un significado concreto en el mundo real.

Gracias a los profesionales que se dedican a investigar el funcionamiento del cerebro, sabemos que existe una conexión entre los sueños y nuestras vidas. Un pequeño porcentaje de los sueños que la gente puede recordar durante los estudios tienen relación con lo que esa persona estaba haciendo en los días previos. Pero un porcentaje significativo de esos sueños –entre el 35% y el 55%— en al menos uno de los estudios que cita Walker tiene relación con las emociones que una persona ha estado experimentando en vigilia.

Investigaciones recientes indican que los sueños nos ayudan a procesar emociones y resolver problemas.
Adreson Vita Sá/flickr

La investigación de Walker revela que al menos una de las funciones del sueño es la de "eliminar las limitaciones emocionales de nuestra vida diaria", según el libro. Cuando las personas ven imágenes que les suscitan emociones fuertes y luego las vuelven a ver 12 horas después, ya sea más tarde durante ese mismo día (si las vieron por la mañana) o a la mañana siguiente (si las vieron por la noche), el hecho de disponer de un espacio para soñar y digerir estas experiencias cambia significativamente la forma en que la gente reacciona ante ellas. Las personas que tienen tiempo para soñar están mucho menos estresadas por sus experiencias.

Los estudios nocturnos sobre la química cerebral de esos sujetos revelaron que, cuanto más soñaban, se estresaban menos al ver las imágenes. La investigación de seguimiento con veteranos de guerra con estrés postraumático reveló que aquellos medicamentos que mejoran la fase REM ayudaron a reducir las pesadillas y los flashbacks.

Otros informes demuestran que soñar ayuda a las personas a lograr avances creativos y a resolver problemas.

Leer más: Un experto del sueño explica por qué las siestas pueden ser dañinas para la salud

Los experimentos con estudiantes que se despertaban durante la fase REM —mientras estaban soñando— evidenciaron que su capacidad y tiempo de resolución de rompecabezas se dispara entre el 15 y el 35% inmediatamente después. Una evaluación más detallada muestra que los métodos que emplean los sujetos para resolver los rompecabezas mientras sus cerebros se encuentran en dicho estado mental ignoran los métodos lógicos que utilizarían en una situación normal. En lugar de ello, se lanzan a emprender soluciones innovadoras e ilógicas que resultan ser notablemente exitosas.

Walker asegura que otros estudios han demostrado que las personas que están tratando de resolver un problema buscando un atajo oculto hacia una solución son tres veces más propensas a descubrir dicha solución tras una noche de descanso que aquellos que tuvieron la misma cantidad de tiempo para pensarlo durante el día.

Esta puede ser la razón por la que la gente tiende a despertar de sus sueños con momentos de "eureka" frente a situaciones problemáticas que han estado atravesando.

Tanto para la resolución de problemas como para impulsar la curación emocional, puede que lo mejor sea dormir —y con suerte soñar— con la respuesta.

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