¿Pueden congelarse las setas frescas o es una pérdida de tiempo?

Setas

Getty Images

  • Ahora que llega el otoño, también lo hace la temporada de hongos. ¿Es posible congelar las setas frescas o pierden beneficios, propiedades y textura?
  • Conoce cómo la congelación afecta a setas y champiñones y cuáles son los mejores procesos para preservar su sabor y guardarlos a buen recaudo para los próximos meses. 
  • Descubre más historias en Business Insider España. 

Las setas son uno de los alimentos otoñales por excelencia. Cargadas de alucinantes beneficios, algunas de las más comunes en nuestro país son la oronja, los níscalos, las setas cardo, los champiñones silvestres, los boletus o los rebozuelos. A por ellos salen muchas personas al monte equipadas con chubasquero y cesta.

Si tienes una gran cantidad, ¿se pueden congelar las setas frescas para que no se echen a perder? Es una duda que planea sobre muchos amantes de los hongos, ya que en la nevera no suelen conservarse más de una semana sin ponerse viscosas, blandas o cambiar de color. 

La respuesta corta es que las setas pueden congelarse, pero sacrificando parte de su calidad y en algunos casos, también valor nutricional. Estos alimentos son excelentes fuentes de vitaminas B, cobre, potasio y vitamina D. 

Desde Healthline explican que, aunque la congelación no afecta el contenido de calorías, fibra o minerales de los alimentos, el proceso reduce el contenido de vitaminas solubles en agua, como la riboflavina, la niacina y el ácido fólico. Además, los productos frescos de por sí también pierden nutrientes con el tiempo.

Tus preciadas setas no solamente perderán nutrientes, sino que también pueden deteriorar su textura. Dado su alto contenido en agua, pueden estar demasiado blandas cuando se descongelen. 

La preciada seta boletus puede tener unos precios que ronden entre los 15 y los 40 euros el kilo en España.

Mejor cocinadas que crudas

El primer dato que debes saber es que cuanto más frescas estén en el momento de congelarse, mejor se conservarán, manteniendo su olor terroso y una textura más firme.

No olvides que las setas nunca deben sumergirse bajo el agua para lavarse, sino que lo adecuado es cepillarlas. El chef Jordi Cruz recomienda emplear un cuchillo y una brocha o cepillo para eliminar las partes más feas o la tierra y el polvo que hayan podido acumularse en la seta. 

Si vas a congelarlas crudas, se recomienda colocarlas en una bolsa de plástico idónea para congelador, extraer todo el aire posible, etiquetarla e introducirla en el electrodoméstico. Es imprescindible que el envoltorio tenga cierre hermético. 

Una pauta esencial para que se conserven mejor es congelar las setas enteras sin cortarlas ni laminarlas. No llenes mucho la bolsa.

¿Cuál es la mejor temperatura para congelar las setas? -20 grados centígrados. Deberás consumirlas en un plazo máximo de entre 6 y 9 meses. 

Métodos para cocinar setas y congelarlas: escaldado y salteado

Setas salteadas

Los especialistas recomiendan 2 alternativas para congelar las setas: el escaldado a vapor o el salteado.

El primero es un proceso de cocción rápido que ayuda a conservar los productos antes de congelarlos. Funciona al destruir las enzimas que pueden aumentar la rapidez con que se echan a perder los alimentos. Además, inactiva bacterias comunes como las causantes de la listeria y de la salmonela.

El procedimiento conserva bien los nutrientes. Para escaldar setas, es importante cortar trozos iguales o escoger hongos de un tamaño similar. 

Se trata de un proceso sencillo: cuando estén limpias, debes sumergirlas 5 minutos en una cazuela con agua, una cucharada de sal y el zumo de un limón. Después deben meterse en un bote de vidrio esterilizado, cubrirse de nuevo con sal y zumo de limón, cerrarse y esterilizarse en agua hirviendo media hora.

Para el salteado, lo que utilizarás será calor seco y una pequeña cantidad de grasa, como el aceite de oliva, para que los alimentos se ablanden y doren rápidamente. 

Existen 2 beneficios principales de saltear setas: cocinar sin agua previene la pérdida de vitamina B y la grasa mejora la absorción de antioxidantes y otros compuestos vegetales.

Para saltear setas frescas, añádelas a una sartén grande con una pequeña cantidad de aceite o mantequilla caliente y llévala a fuego medio-alto, cocinándolas durante unos 5 minutos hasta que se vuelvan tiernas. Deja que enfríen sobre un plato o servilleta e introdúcelos en una bolsa hermética apta para el congelador. 

Recuerda que las setas no permanecerán en tu congelador más de 12 meses. Sácales partido y disfruta de su versatilidad y perfil nutricional en tu cocina. Nunca las descongeles con agua o en el microondas, sino en la nevera o a temperatura ambiente. 

Otros artículos interesantes:

11 alucinantes beneficios de comer setas que seguramente ignores, desde hacerte más joven a prevenir el cáncer

El sencillo truco con el que aumentar la cantidad de vitamina D que aportan las setas

8 alimentos que jamás te imaginaste que podías comprar frescos y congelar para consumir más tarde

Te recomendamos