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Por qué Apple tiene una fábrica secreta de pantallas en California

iPhone X Pantalla
Getty Images / Carl Court

Apple tiene una fábrica secreta en California en la que trabaja intensamente para desarrollar sus propias pantallas según Bloomberg en un movimiento histórico para la compañía que podría tener importantes consecuencias en todo el sector a largo plazo.

De acuerdo a la información publicada por Bloomberg, Apple contaría con una instalación secreta en Santa Clara (California, Estados Unidos) en la que un grupo reducido de ingenieros trabaja para desarrollar pantallas microLED, una tecnología que tiene todas las papeletas para sustituir al OLED por ser más delgada, brillante y ofrecer un menor consumo de energía.

Este tipo de pantallas microLED son mucho más difíciles de fabricar que los paneles OLED —ya de por sí bastante complejos— y según explica la información publicada por Bloomberg Apple estuvo a punto de finiquitar hace un año este proyecto secreto, bautizado internamente como T159. 

Al parecer, los ingenieros han avanzado en el proceso técnico desde entonces y la tecnología se encontraría ahora mismo en una etapa avanzada, aunque de cualquier manera los consumidores tendrán que esperar un par de años para poder comprar dispositivos electrónicos con este tipo de pantallas.

Sea como sea este plan secreto de Apple para fabricar sus propias pantallas desvela un giro estratégico de la compañía que podría llegar a tener un gran impacto en todo el sector, afectando directamente a algunos de sus competidores directos que en los últimos años se han convertido en inesperados proveedores: Samsung fabrica las pantallas OLED del iPhone X y LG es la responsable de las pantallas de las últimas generaciones del Apple Watch.

Una enorme inversión

Dominar el proceso de fabricación de la tecnología microLED otorgaría una ventaja competitiva a Apple trascendental frente a sus rivales, algo fundamental en un mercado como el de la telefonía móvil cada vez más maduro y en el que cada año resulta más complicado destacar sobre el resto.

Después de publicarse la noticia de que Apple está trabajando en la fabricación de sus propias pantallas algunos fabricantes asiáticos han sufrido significativas caídas en bolsa de más de un 3% en el caso de Sharp y de hasta el 4,4% en el caso de Japan Display.

Sin embargo, una cosa es trabajar en el desarrollo de pantallas de nueva generación en un entorno más parecido al de un laboratorio y otra muy distinta es asumir una producción tan masiva como la que exige Apple, que el año pasado vendió más de 220 millones de teléfonos en todo el mundo.

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Este tipo de producción masiva requiere una enorme inversión en maquinaria e implica diversos riesgos, incluyendo la posibilidad de que la tecnología sea superada por otra cuando esté preparada para salir al mercado u obstáculos que lleven al abandono del proyecto.

Por eso, Bloomberg ya apunta que es bastante probable que Apple decida externalizar la producción de esta nueva generación de pantallas para minimizar los riesgos financieros.

Además, las instalaciones descubiertas por la publicación son demasiado pequeñas para asumir una producción masiva, aunque es lo suficientemente grande como para indicar el enorme interés que tiene Apple en liderar el desarrollo de las pantallas de nueva generación, adelantándose a sus rivales surcoreanos.

El presente pasa por el OLED

Las instalaciones secretas de Apple se ubican en Santa Clara (California), a solo 15 minutos en coche del campus de Apple Park en Cupertino y cerca de otras oficinas de Apple que tampoco son públicas, según informa Bloomberg. Allí un equipo de 300 ingenieros trabaja intensamente en el desarrollo y producción de las pantallas microLED con el objetivo de integrarlas en sus futuros dispositivos. 

A finales de 2017 ese equipo logró por primera vez fabricar pantallas microLED funcionales para los Apple Watch, por lo que parece lógico pensar que los smartwatches de la compañía acabarán siendo los primeros en salir al mercado con esta nueva tecnología.

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Sin embargo, para ver este tipo de paneles en los iPhone habría que esperar al menos un par de años tal y como sucedió con la tecnología OLED, utilizada por primera vez en un Apple Watch en 2014 e integrada por primera vez en un iPhone el año pasado con el iPhone X.

Hasta que la tecnología microLED esté lo suficientemente madura como para salir al mercado, todo apunta a que Apple seguirá apostando por la tecnología OLED. De hecho, se especula con que el gigante de Cupertino planea lanzar un segundo iPhone a lo largo del próximo otoño con una enorme pantalla de 6,5 pulgadas y varias informaciones apuntan a que negocia con LG para que se una a Samsung como proveedor de paneles OLED de Apple.

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