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Por qué crecen los resultados de las empresas pero el impuesto de sociedades no acaba de recuperarse

Los beneficios empresariales crecen por encima de sus obligaciones fiscales
Los beneficios empresariales crecen por encima de sus obligaciones fiscales Getty Images
  • El resultado contable de las empresas ha recuperado valores precrisis, mientras el impuesto de sociedades devengado no llega a las cifras de 1999.
  • Los expertos aluden a las exenciones contra la doble imposición y a la compensación de bases negativas como principal motivo de que la base imponible suponga algo menos de la mitad del resultado contable.
  • La recaudación por el impuesto de sociedades es muy parecida a la de otros países europeos, alrededor de un 2,3 o 2,5% del PIB.

Los beneficios de las empresas españolas están repuntando hacia los niveles de hace más de una década, pero la recaudación del impuesto de sociedades no consigue recuperarse al mismo ritmo y no alcanza todavía los registros de 1999. ¿Cómo se explica este desajuste?

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha publicado este miércoles un gráfico que, utilizando los datos definitivos de recaudación de la Agencia Tributaria (AEAT), contrasta la base imponible consolidada del impuesto de sociedades con el resultado contable de las empresas españolas y con el importe devengado de la tasa en los últimos 18 años.

El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, publicó el gráfico en su cuenta de Twitter destacando el desajuste entre la recuperación del resultado contable y la base imponible consolidada, que supone algo menos de la mitad del total de beneficios de las compañías a pesar de incrementarse un 12,1% respecto a 2016.

Además, Escrivá también ponía el acento en que el impuesto de sociedades devengado, que alcanzó una recaudación el año pasado de 106.471 millones de euros, no ha conseguido todavía recuperar el nivel que ostentaba en 1999 "mientras que el resultado contable se ha más que doblado", señalaba en su tuit. 

Este análisis llega en un momento en el que la reforma fiscal, y en concreto el impuesto de sociedades, están siendo objeto de controversia. El Gobierno ha anunciado recientemente su intención de implantar un tipo mínimo del 15%, una posibilidad que no convence a la patronal CEOE, que ha rechazado elevar la tributación de las empresas para no dañar las inversiones, la reducción de la deuda y el empleo.

Leer más: Este es el gráfico que explica por qué España no va a recaudar los mismos impuestos que antes de la crisis

Causas: doble imposición y compensación de pérdidas

No hay una sola razón que explique la situación que refleja el gráfico. El director de la Cátedra Deloitte de Tributación Empresarial en Comillas ICADE, Francisco Javier Alonso Madrigal, atribuye la desviación entre base imponible y resultado contable a dos factores, siendo el más importante "la exención para corregir la doble imposición de dividendos y plusvalías, tanto internas como extranjeras", una medida "creada para fomentar la internacionalización de las empresas españolas". La otra pata que señala el experto es la compensación de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores, una medida que destaca "que se le ha ido retrasando a futuro a las grandes empresas".

Alonso Madrigal señala que hay que tener en cuenta a la hora de analizar estos datos el papel de los sucesivos gobiernos que han ido desarrollando normas en las que se establecían exenciones y bonificaciones al impuesto. El experto apunta que "el componente fundamental del desajuste es precisamente buscado por el legislador, que crea un concepto del beneficio distinto del contable".

Revisando el Informe Anual de Recaudación Tributaria de la AEAT, se comprueba como las exenciones por doble imposición alcanzaron en 2016 un importe de 105.332 millones de euros respecto a un resultado contable positivo de 198.000 millones. Otras partidas, como los ajustes por consolidación restaron a la recaudación 42.900 millones, mientras que la compensación por pérdidas alcanzó los 15.900 millones. 

Mientras, el presidente del Registro de Economistas de Asesores Fiscales (REAF), Jesús Sanmartín, también señala como claves del desajuste entre beneficio empresarial y recaudación real del impuesto de sociedades a las exenciones contra la doble imposición y la compensación de bases imponibles negativas, restando importancia a otros factores como despalancamiento de las empresas.

Una recaudación similar a la de nuestros vecinos europeos

En lo tocante a las diferencias entre el impuesto de sociedades devengado en el pasado respecto al actual, el presidente del REAF descarta que "vayamos a alcanzar la recaudación que hubo en el año 2007 en el impuesto de sociedades, es muy difícil que se repita porque fueron años excepcionales". Teniendo en cuenta el entorno internacional, Sanmartín afirma que "la recaudación por el impuesto de sociedades es muy parecida a la de otros países europeos, alrededor de un 2,3 o 2,5% del PIB".

Por su parte, Alonso Madrigal alude a que "la internacionalización, provocada en parte por la crisis, ha llevado a una disminución de la base imponible". Del mismo modo, recuerda que "la tendencia de los países europeos ha sido la de reducir nominalmente la tasa e incrementar la base imponible limitando la deducción de determinados gastos y los incentivos fiscales, que en España se cuentan con los dedos de una mano", añade.

El polémico tipo mínimo

Respecto a la posible implantación de un tipo mínimo, Alonso Madrigal considera que "es difícil determinar el efecto económico que puede tener el incremento del impuesto de sociedades, ya que es difícil determinar como podría afectar a la actividad económica". Además, considera que esta medida implicaría introducir un factor de desigualdad, ya que "empresas con la misma capacidad económica en los términos que fija la ley, pasarían a pagar cantidades distintas en función de sus resultados contables".

Sanmartín, por su parte, señala que "es muy difícil establecer el fundamento de ese mínimo" que fijaría el Gobierno en su reforma fiscal. Por ello, apuesta por rebajar los límites de incentivo para alcanzar determinado tipo de exenciones que también lastran la recaudación.

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