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Por qué dejamos de descubrir música nueva a los 30 (según la ciencia)

escuchar música
  • Una encuesta de Deezer sugiere que dejemos de escuchar música nueva a los 30 años.
  • ¿La razón principal? Tenemos una vida muy ocupada.
  • Podría haber otras: a los 30 no absorbemos la música nueva como antes.
  • Entre los 12 y los 22 nuestro cerebro pasa por muchos cambios y somos más receptivos a las canciones que escuchamos.
  • Sea como sea, nos gusta la música nostálgica y no deberíamos avergonzarnos.

Una encuesta de Deezer sugiere que la gente deja de descubrir nueva música a los 30 años.

Deezer, un servicio de streaming, encuestó a 1.000 británicos sobre sus preferencias musicales y hábitos de escucha. El 60% de la gente dijo tener una rutina musical (escuchar las mismas canciones una y otra vez) y un 25% contestó que raramente escuchan música nueva fuera de sus géneros preferidos.

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Los resultados sugieren que la edad pico para descubrir nueva música es de 24 años. El 75% de los encuestados de esta edad afirmó que escucha 10 o más temas nuevos a la semana; el 64% dijo que buscaba a cinco nuevos artistas al mes. Después, sin embargo, parece que la capacidad de la gente para mantenerse al día con las tendencias musicales se agota.

Algunas de las razones que revela la encuesta son: la gente se siente abrumada por la cantidad de opciones disponibles (19%), por tener un trabajo exigente (16%) y por cuidar a niños pequeños (11%). Casi la mitad de los encuestados dijeron que deseaban tener más tiempo para descubrir nueva música, así que al menos a ese 47% no le falta interés.

"Con tanta música brillante por ahí, es fácil sentirse abrumado", apunta Adam Read, editor musical de Deezer en Reino Unido e Irlanda. "A menudo nos quedamos atascados en una 'parálisis musical' cuando llegamos a los treinta."

En 2015, el blog de Skynet & Ebert analizó datos de usuarios de Spotify en Estados Unidos y de Echo Nest. A los adolescentes les gusta principalmente la música popular, que luego disminuye hasta que los gustos "maduran" a los 30 años. A partir de los 33, indicaban los datos, es probable que no vuelvas a escuchar música nueva.

En vez de deberse a una falta de tiempo, otras investigaciones sugieren que escuchamos las mismas canciones una y otra vez debido a la nostalgia musical. Por ejemplo, un estudio importante, publicado en la revista Memory & Cognition, encontró que la música tenía un poderoso efecto en la mente para evocar recuerdos.

A principios de este año, el economista Seth Stephens-Davidowitz analizó datos de Spotify en The New York Times. En esencia, detectó que si eras adolescente cuando salió una canción, esta será la más popular para ti y tu grupo de edad una década más tarde. Por ejemplo: "Creep" de Radiohead es la canción nº 164 más popular entre hombres de 38 años, pero ni siquiera alcanza el top 300 para los nacidos 10 años antes o después. Es porque los hombres que ahora tienen 38 años estaban en ese punto dulce musical cuando la canción salió en 1993.

¿Por qué sucede esto? Hay investigaciones que han demostrado cómo nuestras canciones favoritas estimulan respuestas de placer en el cerebro, liberando dopamina, serotonina, oxitocina y otros químicos. Cuanto más nos gusta una canción, más químicos fluyen por nuestro cuerpo.

Esto sucede para todos, pero durante nuestros años de adolescencia el cerebro pasa por muchos cambios. También somos increíblemente hormonales y sensibles, así que si escuchamos una canción que nos encanta, es más probable que se quede con nosotros para siempre.

Esto no quiere decir que nunca más vas a escuchar una canción que te alucine. Sólo que podría no provocar la misma respuesta, porque ya no eres una esponjita.

Otra razón por la que escuchamos las mismas canciones una y otra vez podría ser por algo llamado la "fase de anticipación". Si se te pone la piel de gallina cuando escuchas tus canciones favoritas, puede ser por las respuestas hormonales, pero también puede ser porque sabes que la parte buena está llegando.

Por ejemplo, justo antes de que la canción alcance su punto máximo, o hay un dramático cambio de acordes, nuestro cerebro lo percibe como una recompensa y libera dopamina. Sin embargo, con el tiempo empezamos a perder la misma sensación de euforia porque nos atiborramos musicalmente.

Si no has escuchado una canción en varios años, la euforia puede regresar, especialmente si la escuchaste por primera vez cuando tenías entre 12 y 22 años y tu cerebro lo absorbía todo.

No te avergüences y añade a tu lista de reproducción Panic! At the Disco o Blink 182. Tu cerebro será feliz. Se lo merece.

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