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Qué es el PER y para que sirve en tu estrategia de inversión

Traders preocupados ante el comportamiento de los índices en Wall Street
Reuters

¿Cómo saber si merece la pena invertir en una empresa? Esta es la pregunta del millón que se hacen miles de traders e inversores cada vez que se acercan al mercado. Una de las fórmulas de averiguarlo es el ratio PER. 

El término PER es el acrónimo de Price to Earning Ratio y puede definirse como el número de veces que el beneficio está recogido en el precio de una acción. En otras palabras, cuántos años tardarías en recuperar dinero que has invertido en una compañía si todos los años ofreciese el mismo beneficio.

Para calcular el PER de una empresa basta con dividir su capitalización bursátil entre el beneficio neto. Si quieres conocer el PER de una acción sólo tendrías que dividir el precio del valor entre el beneficio por acción. A modo de ejemplo, si una acción vale 100 euros y el beneficio neto por acción es de 10 euros, su PER será de 10. Si el beneficio fuese de 15 euros por título, su PER sería entonces de 6,6.

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Este dato te dará una primera pista de si una empresa está cara o barata y si es interesante invertir en ella. La clave para averiguarlo está en saber cómo leer un PER.

Cómo interpretar el PER

Como todo indicador, el PER cobra sentido no como un número solitario, sino en comparación con otros datos. Es decir, para saber realmente cuándo una acción está cara hay que compararla con el PER medio del mercado, el PER del sector o el PER histórico de la acción.

Si no tienes esos datos a mano en el momento puedes guiarte por el PER medio histórico del mercado, que es de 15. Como norma general, cuanto más bajo sea el PER de una acción, mejor, porque tardarás menos en recuperar la inversión.

Habitualmente un PER hasta 10 se considera un PER bajo, lo que puede ser indicativo de que la acción está infravalorada o de que los beneficios de la empresa están cayendo. Un PER entre 10 y 20 será un PER medio, es decir, el precio de la acción está en concordancia con su valor real (siempre hasta cierto punto).

Por último, todo PER que supere 20 hablará de una acción sobrevalorada, salvo que estemos en sectores de alto crecimiento, donde estos números son habituales. También podría ser indicativo de que simplemente los beneficios el último año fueron más bajos.

Ventajas e inconvenientes del PER

El PER es una herramienta muy útil al valorar una empresa porque nos da información relevante sobre la relación entre el precio y el valor de una acción en un momento dado. Su principal ventaja es la facilidad para calcularlo y utilizarlo.

Por el contrario. El gran peligro del PER es su relativa fiabilidad. Es decir, no se trata de un indicador infalible y puede inducir a error si se utiliza fuera de contexto. Una empresa con PER 15 puede estar barata si la media del sector y del mercado es mayor en ese momento.

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Del mismo modo, una compañía puede tener un PER inusualmente alto si ese año ha realizado una gran adquisición o inusualmente bajo si ha vendido parte de su negocio. Precisamente por eso es importante usar otros indicadores como el valor contable de la empresa o un gráfico bursátil.

El PER más allá de la bolsa

Aunque el PER es un ratio bursátil, la realidad es que puede extrapolarse a otras áreas no estrictamente empresariales. Un ejemplo es el mercado de la vivienda. Si estás pensando en comprar casa para alquilar podrías calcular el PER de cada piso para hacerte una idea de si está caro o barato en función de la zona e incluso de otras alternativas de inversión como la bolsa.

Para hacerlo sólo tienes que averiguar cuántas veces está contenido el beneficio del piso en el precio final. En otras palabras, cuántos años debes tenerlo alquilado para cubrir tu inversión. Si quieres afinar en los cálculos, no te olvides de incluir los impuestos que pagas por tener casa

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