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Qué es la TAE: la fórmula para saber si un préstamo te interesa

Cómo comparar préstamos e hipotecas
TeroVesalainen / Pixabay

La letra pequeña puede llegar a desquiciar a la persona más paciente. Por dos motivos principales. Primero, porque no recibe esa denominación por casualidad ni por algún tipo de acuerdo o consenso, ya que, efectivamente, el cuerpo de letra suele ser minúsculo. Segundo, porque todo esos párrafos apelmazados resultan incomprensibles para un porcentaje elevado de la población, aunque estén redactados en el idioma propio.

Probablemente hayas sufrido la letra pequeña en una póliza de seguros —uno de los documentos más farragosos a los que puedes enfrentarte como consumidor o usuario-— o en algún producto financiero. Quizá en uno de esos anuncios de televisión en los que aquélla aparece sobreimpresionada en un tamaño tan mínimo y a tal velocidad que resulta humanamente imposible leer el contenido.

Ocurre, por ejemplo, en los préstamos, sean destinados al consumo, sean personales, hipotecarios o de cualquier otra modalidad. ¿Qué esconde la letra pequeña? Pues la información clave para que no te den gato por liebre, en especial, la TAE.

¿Qué es la TAE?

La Tasa Anual Equivalente (TAE) es el tipo de interés que indica el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero. “La TAE se calcula de acuerdo con una fórmula matemática normalizada que tiene en cuenta el tipo de interés nominal de la operación, la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.), las comisiones bancarias y algunos gastos de la operación”, según explican desde el Banco de España.

Dicho de una forma más sencilla, la también conocida como Tasa Anual Efectiva es lo que pagas en total, de verdad, por un dinero prestado, puesto que en ese concepto se incluyen el tipo de interés, las comisiones y el plazo de la operación. La TAE es la cantidad que pagas al banco por prestarte el dinero más los gastos que te cobra, teniendo en cuenta el tiempo que tardarás en devolver el préstamo.

La TAE te permite que en un vistazo puedas saber cuánto cuesta o cuánto rinde un producto bancario. Cuando escuches "rentabilidad del 5% TAE", "un depósito al 5% TAE", "un préstamo al 1,5% TAE" o "una cuenta al 2% TAE", por citar varios ejemplos, ya sabes lo que significa. 

Qué es la TAE en un préstamo
Mediamodifier / Pixabay

¿Cómo te afecta la TAE?

Si contratas cualquiera de los productos a los que se les aplica la TAE, el porcentaje que exprese afectará directamente a tu bolsillo: es lo que vas a pagar realmente de coste extra o, en su caso, lo que vas a recibir como rendimiento. Por tanto, cuanto más baja sea la TAE, menores serán los gastos adicionales en el caso de un préstamo.

No olvides que la TAE es anual

Hay que tener en cuenta siempre que la TAE es anual. En ese sentido, quizá te hayas preguntado alguna vez por qué hay importantes diferencias entre la TAE que aplican a un mismo producto en una entidad financiera respecto a otra.

De entrada, obviamente, porque hay algunas propuestas más competitivas que otras, pero también porque los diferentes plazos de devolución. De hecho, este último es el principal problema al comparar la TAE de dos productos, ya que esta magnitud expresa la rentabilidad o los intereses anuales.

Obviamente, no todos los productos financieros son a un año y de ahí la importancia de que te fijes en el tiempo de devolución de cada préstamo. Es decir, que la TAE sí puede ser comparable entre varios préstamos, pero siempre que tengan el mismo plazo de devolución.

¿Qué excluye la TAE?

Incluso tomando en consideración la TAE, hay ciertas cuestiones que se quedan fuera a la hora de calcularla. En el caso de los créditos, por ejemplo, no se incluyen en el cálculo del coste efectivo algunos conceptos, como los desembolsos que el cliente pueda evitar en uso de las facultades que le concede el contrato, los gastos que han de abonarse a terceros o los seguros o garantías (salvo algún tipo particular y siempre que la entidad imponga su suscripción para la concesión del crédito).

¿Desde cuándo se aplica la TAE?

Hasta 1990 sólo se tenía en cuenta el Tipo de Interés Nominal (TIN) para calcular el gasto extra o la rentabilidad de un producto financiero. El problema es que se dejaba fuera ciertos conceptos que el cliente, de una u otra manera, acababa pagando al banco como comisiones, plazo de la operación y otros gastos. Para poder conocer el valor real de lo que se devolvía o se ganaba el Banco de España creó la TAE, que se aplica desde entonces.

TAE vs. TIN

Los productos financieros deben ir acompañados tanto de la TAE como del citado TIN. Habiendo aclarado ya qué es la TAE, por si te surge la duda, el TIN es simplemente la cantidad de dinero que pagas al banco por prestarte dinero sin incluir los gastos añadidos. 

Ello significa que el TIN es importante, pero no expresa la cantidad total de lo que acabarás pagando. Como consecuencia, los TIN de diferentes préstamos no son comparables, al no incluir el conjunto de gastos de la operación. En el caso, por ejemplo, de los préstamos personales, la TAE normalmente será mayor que el TIN.

La TAE frente al TIN
geralt / Pixabay

Cuidado con los préstamos al 0% TIN

Ahora que ya sabes qué papel juegan tanto la TAE como el TIN será difícil que caigas en la trampa de los préstamos al 0% de interés. Para que veas todavía mejor cómo funciona no hay más que comparar, por ejemplo, un préstamo al 4,95% TIN con otro cuyo interés sea del 0% y con un mismo plazo de amortización.

¿Cuál es mejor? De entrada, cualquiera diría que el segundo, pero no tiene por qué ser así: dependerá de la TAE que tenga cada préstamo, ya que, como ya se ha explicado, en ella se incluyen también los gastos y las comisiones, no sólo la cantidad de dinero que te presta el banco y al interés que lo hace.

Préstamo uno:

  • Importe: 12.000 euros.
  • Plazo de devolución: 12 meses.
  • TIN: 0%.
  • Comisión de apertura: 3%
  • Seguro de protección de pagos: 1%
  • TAE: 7,87 %.
  • Importe total adeudado (sumando capital más intereses): 12.540 euros.

Préstamo dos:

  • Importe: 12.000 euros.
  • Plazo de devolución: 12 meses.
  • TIN: 4,95%.
  • Sin comisiones, sin seguros.
  • TAE: 5,06%.
  • Importe total adeudado (sumando capital más intereses): 12.324,18 euros.

La conclusión es evidente, no hay más que comparar las cifras. ¿Quieres saber si un préstamo te interesa? Pues fíjate en la TAE. Si deseas hacer tu propia operación con los números que te interesa saber, puedes acceder al simulador de préstamos del Banco de España.

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