Indemnización

Una mujer rellena un parte de lesiones
  • Una indemnización es la compensación que debe recibir una persona después de haber sufrido un daño.
  • A continuación, se muestran los tipos de indemnización que existen y el dinero que se reparte en cada una.
  • Si quieres entender cómo funciona la economía, la tecnología, el mundo empresarial y descubrir el significado de la mayoría de conceptos que escuchas cada día, no te pierdas nuestra sección Qué es.
  1. ¿Qué es una indemnización?
  2. Causas que provocan una indemnización
  3. Tipos de indemnización
  4. Cuánto se cobra por una indemnización
  5. Indemnizaciones por despido
  6. Ejemplos: casos prácticos para entenderlo mejor

¿Qué es una indemnización?

Una indemnización es la compensación que debe recibir una persona después de haber sufrido un daño.

El objetivo de la indemnización es reparar el perjuicio que se ha provocado, siendo el causante del mismo el que debe abonar la cantidad en la mayoría de los casos.

Las indemnizaciones son de carácter económico. Resultan muy habituales en los despidos laborales, aunque también suele haberlas en otras situaciones, como las que se dan a las víctimas de accidentes de tráfico u otros delitos.

Causas que provocan una indemnización

Las indemnizaciones sólo surgen cuando se produce un hecho causante. Estos hechos deben reconocidos como tal en la ley que corresponda.

Existen multitud de causas que dan derecho al cobro de una indemnización. Estas son algunas de las más comunes:

  • Despido laboral: cuando el despido no se ha justificado en las causas que reconoce la ley, en cuyo caso será considerado improcedente o nulo, pero jamás despido objetivo.
  • Delitos: las víctimas de delitos, como puede ser el robo con violencia, tienen derecho a recibir una indemnización, cuya cuantía dependerá de lo que considere el juez y de la gravedad de los hechos.
  • Accidentes de tráfico: las víctimas de accidentes de tráfico también reciben indemnizaciones, cuyo pago corresponde a la compañía aseguradora del conductor que ha provocado el percance.
  • Incumplimiento de contrato: aquellos que no cumplen lo establecido en un contrato tendrán que indemnizar al afectado.

Tipos de indemnización

Como has podido comprobar en el apartado anterior, hay un gran número de causas que dan lugar a una indemnización.

Para ordenarlas de forma más sencilla, resulta aconsejable conocer los tipos de indemnización que puedes recibir:

  • Daños y perjuicios: las víctimas tienen este derecho cuando se ha producido un incumplimiento contractual o cuando se ha generado un daño en su patrimonio, en su moral o en su reputación.
  • Accidentes de tráfico: estas indemnizaciones pueden servir para reparar los desperfectos causados en el vehículo o los daños personales; lo normal es que la acabe abonando la compañía de seguros del causante.
  • Derecho laboral: las empresas tienen que justificar los despidos según lo estipulado en la ley, de lo contrario, si el trabajador reclama, obtendrá una indemnización por despido improcedente o nulo.
  • Derecho administrativo: uno de los ejemplos más claros es el de las lesiones que se producen por el mal estado de la vía pública; la administración responsable tendrá que indemnizar a la víctima.
  • Derecho penal: las víctimas de delitos recibirán una indemnización que dependerá siempre del daño ocasionado y de lo que estipule el juez.

Cuánto se cobra por una indemnización

Si tienes derecho a una reparación por daños, seguro que te preguntas cuál es la indemnización que te corresponde.

Lo primero que debes saber es que el importe no puede traducirse en el enriquecimiento injusto de la víctima. Esto último se consideraría fraude y causaría problemas legales a aquel que obtiene una indemnización desmesurada.

La cuantía de la indemnización depende siempre del daño causado, de lo que establezca el juez del caso, si lo hubiera, y lo que marca la ley.

Indemnizaciones por despido

Las indemnizaciones por despido son de las más comunes, por eso merece la pena detenerse en ellas para conocerlas con detalle.

Estos son los tipos de despido y las indemnizaciones que corresponden:

  • Despido disciplinario: este se produce cuando el trabajador ha incumplido sus obligaciones de manera clara y dañina para la empresa, por ejemplo, al acudir en estado de embriaguez a su puesto de trabajo y después de varias ausencias sin justificar; no hay derecho a indemnización.
  • Despido procedente: el empresario tiene motivos para despedir al trabajador, por ejemplo, por causas económicas de la empresa, así que la justicia lo declara procedente; la indemnización en este caso es de 20 días por cada año trabajado.
  • Despido improcedente: el empresario no ha justificado suficientemente los motivos para despedir al trabajador, que ha reclamado el despido, concluyendo la justicia que se trata de un improcedente; la indemnización es de 33 días de salario por año de servicio.
  • Despido nulo: el empresario ha vulnerado los derechos del trabajador al despedirlo, así que tendrá que readmitirlo en su puesto y pagarle los salarios de tramitación; esto sucede, por ejemplo, en los despidos a mujeres embarazadas o a personas que están de baja por motivos médicos.

Que el despido sea improcedente o nulo depende de la decisión de un juez, por lo que el trabajador ha de reclamar si quiere recibir la indemnización. 

En todas estas situaciones el trabajador tendrá derecho a cobrar el paro si reúne los requisitos del SEPE, ya que no ha sido su decisión marcharse de la empresa.

Ejemplos: casos prácticos para entenderlo mejor

Comprender el funcionamiento de las indemnizaciones puede resultar complejo, por eso es necesario ilustrar con un ejemplo.

Este es un caso de despido laboral con indemnización:

  • Una empresa quiere deshacerse de una trabajador para ahorrar en costes y porque considera que su rendimiento no es el adecuado.
  • A la hora de elaborar el despido, la empresa argumenta que el rendimiento del trabajador ha descendido en los últimos meses, pero no lo justifica con números o con datos.
  • El trabajador reclama el despido, pues sabe que este se debe a su mala relación con sus superiores, en lugar de un aspecto puramente laboral.
  • Se celebra un acto de conciliación entre ambas partes, pero no se llega a un acuerdo: el trabajador quiere el despido improcedente y la empresa que sea uno de tipo objetivo y procedente.
  • Trabajador y empresa llegan a juicio. Un juez de lo laboral estudia el caso y las pruebas presentadas por las partes. 
  • Después de analizar las mismas, el juez considera que se trata de un despido improcedente, pues la supuesta bajada de rendimiento no se ha probado por parte de la empresa.
  • El trabajador recibirá una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, además del finiquito que corresponde. También podrá cobrar el subsidio por desempleo, ya que reúne los requisitos para ello.

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