Ley de Segunda Oportunidad

Un hombre trabajando con el ordenador
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  • La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal para que autónomos y particulares puedan librarse de sus deudas.
  • Así funciona y estos son los requisitos para acogerte a ella.
  • Si quieres entender cómo funciona la economía, la tecnología, el mundo empresarial y descubrir el significado de la mayoría de conceptos que escuchas cada día, no te pierdas nuestra sección Qué es.
  1. ¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?
  2. ¿Quién se puede beneficiar de la Ley de Segunda Oportunidad?
  3. Requisitos para acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad
  4. Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad
  5. Cuánto dura un procedimiento con esta ley
  6. Ejemplos: casos prácticos para entenderlo mejor

¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad es un recurso para que autónomos y particulares eliminen sus deudas o las renegocien con sus acreedores.

El objetivo de este mecanismo es que las personas particulares o los autónomos  puedan superar una situación de dificultad económica, pero respetando al mismo tiempo los derechos de los acreedores.

Es importante conocer los requisitos y el funcionamiento de la Ley de Segunda Oportunidad si estás empezando a ser sobrepasado por las deudas.

¿Quién se puede beneficiar de la Ley de Segunda Oportunidad?

A esta ley se pueden acoger las personas físicas, tanto particulares como autónomos.

Hay una diferencia importante dependiendo de si se trata de un particular o un autónomo, y que afecta a la forma de comenzar el proceso para acogerte a la ley:

  • Particulares: deben iniciar el procedimiento ante un notario.
  • Autónomos: el proceso se inicia siempre en el Registro Mercantil o Cámara de Comercio que corresponda.

Requisitos para acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad es el mejor recurso a tu alcance si has acumulado demasiadas deudas y te resulta imposible pagarlas.

Sin embargo, es necesario cumplir una serie de requisitos para acogerte a esta normativa.

Estos son los requisitos principales para acceder a la Ley de Segunda Oportunidad:

  • Deben existir pruebas suficientes para demostrar que el deudor no cuenta con patrimonio suficiente para hacer frente a la deuda.
  • La deuda no puede superar en ningún caso los 5 millones de euros.
  • No puedes haberte acogido a esta ley en los últimos 10 años.
  • Las deudas tienen que haber sido contraídas actuando de buena fe; este término es abstracto, así que dependerá de cada caso.

Para cumplir este último punto es necesario que el deudor haya intentado llegar a un acuerdo extrajudicial con sus acreedores.

Además, es importante que el deudor no haya sido condenado anteriormente por delitos patrimoniales o económicos.

Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad

El primer paso es acudir a un notario o al Registro Mercantil. En este momento se debe llegar a un acuerdo con los acreedores para establecer un calendario de pagos o eliminar las deudas.

En el caso de que los acreedores no quieran llegar a un acuerdo, el caso llegará a los juzgados y será un magistrado el que decida como proceder. 

Es posible que el deudor tenga que invertir gran parte o todo su patrimonio para deshacerse de las deudas.

En caso de que no pueda cubrir todas las deudas, se solicitará el concurso consecutivo, que sirve para exonerar las deudas pendientes, siempre con la supervisión de un juez.

Es importante saber que la Ley de Segunda Oportunidad también es aplicable a las deudas con Hacienda y la Seguridad Social.

Cuánto dura un procedimiento con esta ley

Dependerá de cada caso, pero en los más sencillos lo habitual es que el proceso dure tan solo unos meses.

Eso sí, en los casos más complejos, donde hay más acreedores y un mayor importe de la deuda, puede superar el año de duración.

La fase de negociación extrajudicial sí que tiene un plazo más concreto: entre 2 y 6 meses como máximo.

Mientras dura el procedimiento legal, el deudor no puede sufrir el embargo de sus bienes.

Ejemplos: casos prácticos para entenderlo mejor

El funcionamiento de la Ley de Segunda Oportunidad puede ser complejo si nunca te has acogido a ella, de ahí que sea necesario recurrir a algún ejemplo.

Este es un caso típico de un autónomo que accede a la Ley de Segunda Oportunidad:

  • Un autónomo que regenta un pequeño negocio tiene problemas financieros y acumula una gran cantidad de deuda.
  • El autónomo negocia con sus acreedores para llegar a un acuerdo de pago o exoneración de deudas, pero estos se niegan.
  • El deudor decide acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, así que acude al Registro Mercantil para poner en marcha el procedimiento.
  • La deuda no supera los 5 millones de euros y el autónomo demuestra que no tiene patrimonio suficiente para pagarla, así que el proceso es aprobado.
  • Los acreedores siguen sin querer llegar a un acuerdo y el caso llega a los tribunales.
  • Un juez estudia toda la documentación y establece un calendario de pagos para que el autónomo pueda hacer frente a la deuda de forma más cómoda, exonerándolo también de pagar parte de la misma.
  • Pasados unos años, el autónomo ha conseguido pagar la deuda, y aunque se ha deshecho de parte de su patrimonio ha podido seguir trabajando en su negocio y pasar el bache.

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