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Esta es la razón por la que Google, Apple y Microsoft tienen tanto interés en los estudiantes

Niños y portátil de Apple
Pixabay

Algo se mueve en el mundo de la tecnología. una corriente casi subterránea que ya empieza a dejarse ver en algunos aspectos. No referimos en concreto a la llamada convergencia de los sistemas operativos, el objetivo de hacer que móviles y equipos de escritorio compartan el mismo ecosistema de aplicaciones y servicios proporcionados -y esto es lo que interesa a los propietarios- por la misma marca.

Desde hace varios meses se han realizado varios anuncios importantes por parte de las principales compañías tecnológicas. Primero fue el inicio del Proyecto Fuchsia de Google, destinado a crear un nuevo sistema operativo convergente para sustituir al Chrome OS de los Chromebook. El nuevo SO será totalmente compatible con aplicaciones de Android y ya se ha dejado ver.

Por otra parte, Microsoft no quiere dejar pasar este tren, y anunció Windows 10 S, una versión de W10 adaptada a equipos más asequibles económicamente y plenamente centrada en su tienda de aplicaciones.

¿Qué buscan ambas compañías? Fácil: atrapar al usuario en su ecosistema. Google ya casi lo hace en Android, con multitud de apps y servicios para todo tipo de cosas, pero ahora quieren hacerlo a nivel multiplataforma y para todos, no sólo para usuarios avanzados.

Apple, por el momento un paso por delante

Mientras estas dos compañías anuncian esfuerzos, Apple no se queda atrás. Simplemente no se mueve a la misma velocidad porque ya han conseguido atraer a millones de usuarios a su ecosistema. Muchos de los propietarios de un iPhone también tienen un iPad y un Mac, y eso es precisamente lo que persiguen Google y Microsoft ahora mismo.

La diferencia principal es que Apple no apuesta por el low cost como sus dos principales competidoras. Los Chromebook son portátiles bastante baratos, como los que vienen con Windows 10 S. Sin ir más lejos, Microsoft acaba de anunciar en EEUU una gama de PC por debajo de los 300 dólares.

Conseguirlo es difícil, ya que tienes que convencer al usuario de que te compre todo tipo de productos y que desoiga los cantos de sirena de otras marcas, pero no imposible. Para lograrlo, las tres mencionadas compañías han puesto la diana en el público objetivo más vulnerable a sus esfuerzos: los estudiantes.

¿Por qué quieren estas compañías venderle un portátil a tu hijo?

El objetivo de todas las tecnológicas, al igual que el de cualquier empresa privada, es ganar dinero. Para ganar dinero hay que vender más productos y servicios, en este caso software y equipos, pero ¿por qué este interés en los estudiantes? Que Google, Apple y Microsoft quieran venderle un portátil a tu hijo antes que a ti tiene una explicación.

La palabra es fidelización. Si desde pequeños se acostumbran a trabajar con un sistema operativo, sobre todo si convergen móvil y ordenador, de mayor estará acostumbrado y lo seguirá utilizando. Puede parecer una lógica simplista, pero la verdad es que con Windows ha funcionado a la perfección: la mayor parte de la población ni ha probado ni tiene interés por cambiar a otro sistema.

Ahora todas estas empresas quieren repetir la jugada pero a mayor escala y más temprano, de ahí que hagan continuamente ofertas para estudiantes, ya sea con los Chromebooks o con nuevos dispositivos Windows, más allá de aplicaciones para editar texto online o compartir archivos. Lo quieren todo, de principio a fin: desde que enciendes el ordenador hasta que guardas y compartes de trabajo y cómo sigues la evolución en el móvil: todo en un mismo ecosistema propiedad de una misma compañía.

Leer más: No necesitamos que la tecnología se vuelva menos adictiva; solo necesitamos que sea mejor

El mejor ejemplo de esto, para que se entienda bien, es quizás Google Docs. Si tienes un Chromebook, usas sistema operativo Google. Trabajas en Docs y compartes tus archivos vía Drive, también de Google. Luego, solucionas problemas con tu móvil Android, también de Google.

Todos los gigantes tecnológicos tienen su supervivencia a corto y medio plazo garantizada. Ahora el objetivo es no convertirse en IBM o Messenger: trabajar a diez años vista o más, poner la primera piedra de sus beneficios futuros fidelizando a clientes que aún no lo son.

Por qué la competencia es buena para la sociedad

Esto es bueno para la que salga ganadora de la carrera, pero también para la sociedad. A bote pronto sus esfuerzos se traducen en mejor software y hardware, equipos más baratos y programas educativos más completos. Gracias a la competencia disponemos de más opciones que nunca para estudiar y trabajar, y ya comienzan a mover ficha para promover programas educativos centrados en la tecnología en las aulas.

La adquisición de competencias informáticas a cualquier nivel es una buena noticia. La economía ya es digital y lo será aún más en el futuro. Piensa que en tecnología el tiempo invertido nunca se pierde y que el móvil de hoy puede ser la llave del trabajo del futuro. De hecho, es casi seguro que así será.

Linux es una constante que no desaparecerá nunca

Si has leído de forma aguda, habrás notado que ni siquiera hemos mencionado a Linux. A día de hoy es el principal sistema operativo en lo que a desarrollo respecta, y todo indica que así lo seguirá siendo. Es tan atractivo para el mundo profesional que incluso Microsoft lo ofrece ya en la tienda de apps de Windows.

Aunque nunca llega a la cuota de mercado de macOS o W10, ahí está, siempre en el retrovisor. Puede que no compita por atraer a los más jóvenes, que la oferta de dispostivos Linux sea limitadísima, pero no va desaparecer. Una vez adquiridas competencias en otros SO y ecosistema, si los niños de hoy se interesan por la programación, conocerán Linux sí o sí.

Seguramente incluso cobre más relevancia en el futuro gracias al Internet de las Cosas, sector dominado con un monopolio de facto por este sistema operativo libre, su kernel y sus variantes.

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