Pasar al contenido principal

Qué puedo hacer si tengo 30 años y quiero sumar 500 euros al mes a mi pensión

Haciendo cálculos en el ordenador
GettyImages

El debate sobre las pensiones es un tema recurrente. El aumento de la esperanza de vida sumado a unas menores bases de cotización por la precarización de los nuevos empleos creados junto con una alta tasa de paro complican la viabilidad del sistema. En este contexto, si estamos preocupados por nuestra pensión y queremos ahorrar para nuestra jubilación ¿qué podemos hacer? 

Le preguntamos a Paula Satrústegui, directora de planificación financiera de Abante Asesores, por un caso práctico para poder ver cómo podemos llegar cumplir unos objetivos que nos lleven a completar nuestra futura pensión pública con una inversión privada. Partimos de un caso concreto y vamos desarrollando las preguntas que tenemos que hacernos para conseguir lograr nuestra meta. Además, vemos cómo cambian los datos si aumenta nuestro ahorro. 

¿Qué quiere?

Partamos de un ejemplo en el que un inversor tiene 30 años y está preocupado con la jubilación. Esta persona tiene unos ahorros de 10.000 euros. Además, es capaz de ahorrar 100 euros al mes, es decir, 1.200 euros al año y desea saber si el día que se jubile podrá mantener disponer de 500 euros adicionales a la pensión que recibirá de la Seguridad Social.

Leer más: Si quieres ahorrar, te contamos cómo hacerlo (y cómo invertir tus ahorros)

¿Cuánto cuesta nuestra meta? 

En primer lugar debemos saber cuánto cuesta nuestro objetivo, es decir, cuánto cuesta disponer de 500 euros al mes de los 67 a los 95 años. La experta ha tomado como referencia de esperanza de vida los 95 años, aunque apunta que actualmente se puede llegar a tomar como referencia los 100 años y esto conllevaría un aumento del capital que necesitamos alcanzar. 

Al hacer estos cálculos, Satrústegui explica que "no podemos olvidar el efecto del IPC si queremos mantener el nivel de vida deseado". "Los ingresos y gastos actuales no son los mismos que los de dentro de 10, 15 o 20 años. Por el efecto de la inflación, 6.000 euros anuales de hoy equivalen a 12.484 euros de dentro de 37 años (67 años del inversor)", añade. Esto nos lleva que conseguir el objetivo de los 67 a los 95 años cuesta 484.287 euros.

¿Cuánto dinero tenemos para conseguir nuestra meta?

A continuación, hay que determinar el patrimonio financiero actual y el ahorro que el inversor será capaz de generar hasta el momento en que se jubile.

  • Patrimonio financiero actual: 10.000 euros.
  • Ahorro hasta la jubilación: 100 euros al mes. (Aquí también se tiene en cuenta la inflación para hacer los cálculos) 

Leer más: Cómo conseguir la factura telefónica más barata y que mejor te conviene

Para llegar al objetivo, ¿qué rentabilidad hay que pedirle al dinero? 

La experta explica que el coste del objetivo es de 484.287 euros. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el ahorrador del ejemplo tiene un capital 74.841 euros que resulta de la suma de los ahorros que tiene el inversor del ejemplo (10.000 euros) más lo que puede ir ahorrando (64.841 euros que es el resultado de los 100 euros al mes actualizados con el dato de la inflación). Con esta base y para llegar al objetivo planteado podemos ver qué rentabilidad necesita pedirle a su dinero para conseguirlo

"La rentabilidad anual media mínima que debería de exigir a sus inversiones (actuales y futuras), si consideramos un IPC anual medio del 2%, es del 5,33% (3,33% por encima de la inflación)", explica Satrústegui. Es decir que este es el porcentaje que tiene que revalorizarse sus ahorros, es decir, que habrá que configurar una cartera de inversión con la que conseguir lograr este objetivo. Para ello habrá que tener en cuenta el perfil de riesgo que puede asumir el ahorrador y ver qué fondos de inversión u otros productos se ajustan a él. 

En el supuesto anterior se consume todo el patrimonio financiero que tenemos ahorrado. Si, por ejemplo, queremos dejar algo de capital de herencia habría que aumentar la rentabilidad que pedimos al dinero. 

Para hacernos una idea del tipo de productos en el que tendremos que invertir si queremos conseguir estas rentabilidades podemos echar un vistazo a algunas referencias. Por ejemplo, los Bonos del Estado a diez años tienen una rentabilidad media del 1,5% por lo que aunque es una inversión bastante estable, las rentabilidades están por debajo de las necesarias para conseguir llegar a los objetivos de inversión. En el caso de los depósitos, la rentabilidad media es aún menor con una media del 0,1% (según el mismo documento del Banco de España). Por lo que las alternativas se sitúan en la renta variable otro tipo de renta fija o una combinación de ambas mediante, por ejemplo, la inversión en un fondo. 

¿Qué pasaría si en lugar de ahorrar 100 euros al mes pudiéramos ahorrar 200 euros? 

Si pudiéramos aumentar nuestro ahorro, el dinero con el que partiríamos para conseguir nuestra meta sería mayor. Concretamente en vez de tener 74.841 euros tendríamos 129.682 euros. Esto nos permitiría buscar una rentabilidad objetivo menor, según los cálculos de Satrústegui si esta persona fuera capaz de ahorrar 200 euros al mes, la rentabilidad objetivo que debería buscar es de 3,74%. 

En este ejemplo se ha tenido en cuenta un ahorro que se mantiene en los mismos niveles durante la vida laboral, aunque hay que tener en cuenta que esto podría cambiar y que sería razonable pensar que a medida que avanza la vida laboral el ahorro puede ir aumentando. 

Te puede interesar