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Qué significa la compra de EMI Music para el futuro de Sony

Sony Sede
Getty Images

Sony redobla su apuesta musical al hacerse con el control prácticamente total de la discográfica EMI Music Publishing en una operación cifrada en 2.300 millones de dólares que supone además un movimiento decidido por parte de la multinacional japonesa para consolidar su liderazgo en esa industria y que ofrece algunas pistas sobre el futuro de la compañía.

El nuevo presidente y CEO de Sony, Kenichiro Yoshida, mueve ficha por primera vez. Y lo hace a través de una operación en la que el gigante nipón va adquirir el 60% del capital de EMI Music Publishing que hasta ahora no controlaba y que estaba en manos de un consorcio inversor encabezado por el fondo de inversiones estatal del emirato de Abu Dabi, Mubadala Investment.

Sony era una de los socios de la discográfica, que compró junto a otros inversores hace seis años, pero con este movimiento consigue hacerse con un control de prácticamente el 90% de la empresa. "El negocio de la música ha experimentado un resurgimiento en los últimos años, impulsado en gran medida por el aumento de los servicios suscripciones de pago vía streaming", resume Yoshida.

La música se ha convertido en un territorio interesante para algunas de las empresas más importantes del mundo, como bien demuestran los recientes intentos de Google para hacer frente a Spotify a través de sus nuevos servicios de pago en YouTube (YouTube Music y YouTube Premium) o la entrada de actores como Apple y Amazon en el sector.

Sony, sin embargo, no ve a las tecnológicas como a grandes rivales sino como a socios imprescindibles en el negocio del streaming. De hecho Sony posee el 5% de Spotify, lo que le ha reportado más de 750 millones de euros gracias a la reciente salida a bolsa de la empresa sueca.

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Los derechos de autor se han convertido en una interesantísima fuente de ingresos para Sony y ahora sumará todavía mucho más al hacerse con el control —prácticamente— total de EMI Music Publishing, que hasta ahora era la segunda discográfica a nivel de ingresos gracias a su catálogo de 2,1 millones de piezas musicales, solo superado por la propia Sony ATV.

En 2016 la multinacional japonesa anunció que se había hecho con el control total de Sony/ATV, durante años una joint venture en la que invirtió también Michael Jackson. Hoy esa empresa cuenta con un catálogo de más de 4 millones de canciones que, por ejemplo, ha ocupado todos los números 1 de la lista de éxitos más importante de Estados Unidos (Billboard Hot 100) durante todo un año completo.

Apuesta por el contenido

La compra de EMI Music no busca solo consolidar la posición de Sony en la industria musical sino que viene a refrendar la apuesta de la compañía por el contenido —una misión en la que coinciden gigantes como Apple, Google, Amazon o Netflix— en lugar del hardware que durante décadas ha sido el corazón de la compañía, ya fuera a través de la fabricación de cadenas estéreo, walkmans, dispositivos portátiles de música, televisores o smartphones.

"Es un precio elevado a pagar por virar la estratega del hardware al contenido", razona David Dain, un analista de la firma de inversión Bernstein. La semana pasada, Sony pagó 185 millones de dólares para comprar una parte de la Peanuts, la marca que (entre otros) tiene los derechos de Charlie Brown y Snoopy.

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Las últimas cuentas de Sony reflejan la caída de ingresos en las principales divisiones de dispositivos de hardware. La compañía vendió 19 millones de unidades de la PlayStation 4 en el último año fiscal estadounidense, lo que significa una bajada del 5% respecto al año anterior. La venta de smartphones, un sector en el que existe una enorme competencia y un escaso margen de ingresos, cayó un 7,5%.

La compañía espera que tanto las divisiones de gaming como las de dispositivos móviles sigan cayendo este año. "Reconozco que es un problema", ha reconocido Yoshida sobre el discreto rendimiento de la división de smartphones.

A pesar de todo Sony espera seguir haciendo negocio a través de la venta del hardware más exclusivo que se refiere a sus productos de gama alta tanto a nivel de smartphones como de cámaras fotográficas o televisores.

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