Pasar al contenido principal

Por qué tenemos resaca y sentimos culpa después de una noche de borrachera

Quizás no te acuerdes de lo que hiciste anoche. [RE]
  • En la vieja epopeya inglesa de Beowulf, Grendel, el ogro/monstruo, visita la taberna todas las noches y la rompe en pedazos.
  • Esto podría ser una metáfora de cómo nos comportamos mientras estamos borrachos.
  • Al despertar al día siguiente, nos sentimos culpables por lo que pudo haber sucedido.
  • Existen varias razones que explican ese sentimiento de culpabilidad después de beber alcohol.
  • Una es que podemos haber olvidado algún recuerdo de lo sucedido.
  • Además, perdemos la parte del sueño que nos ayuda a procesar la culpa.

En la antigua epopeya inglesa de Beowulf, el "monstruo" Grendel es temido por todo el mundo. No es para menos: este jotun, personaje de la mitología nórdica que es una especie de ogro gigante con fuerza sobrehumana, irrumpe en la taberna todas las noches, comienza a destrozar cosas, asesina a personas y se bebe su sangre.

Ha sido maldecido eternamente por ser descendiente de Caín (el personaje bíblico) y no puede soportar el sonido de los cantos de los borrachos mientras está solo. Así que ataca la taberna todas las noches durante doce años y finalmente la deja destrozada.

El poeta y cervecero Richard Osmond explica a Insider que una posible lectura de la historia de Grendel es que él es una personificación de todas las cosas que pueden salir mal durante una noche de borrachera.

"Se podría decir que es una metáfora del orden social creado... como resultado de beber demasiado", sostiene. "Una y otra vez, después de un ataque de Grendel, la narrativa se centra en la salida del sol para revelar la destrucción, y los guerreros se despiertan, con los ojos nublados, para observar la carnicería".

Leer más: Mezclar ibuprofeno y alcohol contra la resaca: un cóctel explosivo

Las consecuencias pueden ser los bancos volcados y cubiertos de sangre, o la mañana después de la pelea de Beowulf con Grendel, en la que que hay que seguir los pasos sangrientos para averiguar a dónde fue.

"La atención se centra siempre en ese horrible momento de darse cuenta de lo sucedido y en el pánico que viene después", según Osmond.

"Ese es el verdadero horror del capítulo de Grendel en Beowulf: el verdadero peligro, durante cada borrachera, es que por muy bien que se sienta en ese momento es posible que despierte unas horas más tarde para descubrir que la noche se convirtió en una completa carnicería. Ya sea por el ataque de un ogro que mata personas o porque te emborrachas y actúas como un idiota".

Se llama "culpabilidad por la resaca"

La culpabilidad por la resaca es algo que muchos experimentan después de una noche de demasiado alcohol. Cuando te levantas con dolor de cabeza y un recuerdo brumoso, puede que saltes rápidamente de la cama y te sientas ansioso por lo que sucedió la noche anterior.

No es que algo malo haya pasado necesariamente, es solo que la posibilidad está ahí. Tienes que reconstruir las partes de la noche en las que algo podría haber salido mal, donde podrías haber dicho algo de lo que podrías arrepentirte o simplemente haber bebido demasiado.

"El sentimiento de culpa cuando una persona se despierta al día siguiente después de una noche de borrachera es parte de la desconexión psicológica que una persona puede experimentar", explica Insider Sally Baker, terapeuta londinense.

Leer más: Así alteran tu humor los distintos tipos de alcohol

"La capacidad de concentrarse, de ser plenamente consciente y de recordar eventos de manera natural se ve interrumpida por el exceso de alcohol, por lo que el recuerdo de una borrachera nocturna suele ser vago, fracturado o incluso perturbador. No estar seguro por completo de lo que hizo o dijo, puede causar ansiedad en el bebedor al día siguiente", sostiene.

Esta ansiedad no se va inmediatamente por el hecho de que no puedes estar seguro de si te portaste mal o no, según Baker. Además, después de beber mucho, se altera la fase del sueño del Movimiento Rápido de los Ojos (REM). Es durante la fase REM cuando normalmente procesas inconscientemente cualquier pensamiento o recuerdo que pueda estar preocupándote, y sirve para resolver cualquier cosa por la que te sientas incómodo o culpable.

"Si los ciclos REM están comprometidos durante el sueño, una persona puede despertarse sintiendo todas las emociones negativas que una noche sin alcohol podría haber ayudado a resolver y liberar", explica Baker.

Beber como convención social

Mientras que beber parece una buena idea en un momento dado, muchas personas se despiertan al día siguiente jurando "nunca volver a beber", porque el impacto fisiológico y psicológico es terrible. Aunque inevitablemente vuelven a beber, incluso el siguiente fin de semana.

Podría decirse que se debe a que hay mucho énfasis en que beber alcohol sea una parte importante de las relaciones sociales para muchas personas. Después del trabajo, es bastante habitual que los compañeros de la oficina se dirijan a un pub o un bar. Los cumpleaños, bodas y otras celebraciones rara vez no tienen alcohol.

Beowulf tiene que ver con la importancia del bar como epicentro de las relaciones sociales, según Osmond. De hecho, es un paralelismo obvio sobre cómo el consumo de alcohol fortalece los lazos, crea amistades y promueve los negocios en nuestra sociedad.

Pero, a diferencia de la nuestra, en la ciudad de Beowulf existe una censura hacia lo que sucede cuando estás borracho. Hay referencias a promesas hechas, como si fueran más importantes cuando la persona está intoxicada. En nuestra sociedad, es más probable que nos excusemos de lo que sucedió por la noche con la frase "simplemente estaba borracho".

Leer más: 5 peligrosos efectos en tu cuerpo cuando bebes demasiado alcohol

"Es casi como si las cualidades de lubricante social del alcohol creasen este espacio en el que tienen lugar algunas de las interacciones más importantes. Lo que tiene sentido", según Osmond. "Si tienes que hacerle una promesa a alguien, o ser abierto y honesto, entonces tal vez emborracharse juntos sea una forma de alcanzar esa confianza necesaria".

Pero hay un defecto evidente. "La vulnerabilidad, la apertura y la cercanía permitidas por el alcohol podrían fácilmente extenderse a peleas y arrebatos emocionales y hacer promesas estúpidas que debes cumplir porque las hiciste cuando estabas borracho", explica Osmond.

"Imagina lo malo que sería el sentimiento de culpabilidad si tuvieras que responsabilizarte más de las tonterías que hiciste y dijiste mientras estabas borracho".