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Quién es quién el 21D: la evolución de los candidatos a las elecciones de Cataluña

Castellers reivindicativos en Vilafranca del Penedés
Homenaje de colles castelleres a los presos soberanistas en Vilafranca del Penedés, este domingo. Susanna Sáez/EFE

Entre otras medidas adoptadas frente a la Declaración Unilateral de Independencia del parlamento de Cataluña, el Gobierno central disolvió la cámara en octubre y convocó elecciones. Desde entonces, autos judiciales, desencuentros internos y anomalías de todo tipo han sacudido el mapa político ante las elecciones del próximo 21D: así han quedado las candidaturas.

Aquel viernes de octubre todo el mundo esperaba que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reaccionase políticamente al pleno del Parlamento de Cataluña en el que esa misma tarde iba a declararse la independencia. Lo que no estaba tan claro era que exactamente en el Consejo de Ministros de ese 27 de octubre fuese a disolver la cámara y a convocar elecciones en el menor plazo que marca la ley, es decir, para el 21 de diciembre de 2017: entonces se abrieron las dudas sobre quiénes iban a ser los candidatos.

La legislación electoral establece que la campaña electoral comience a los 38 días de la convocatoria oficial de elecciones (es decir, a contar a partir del 28 de octubre, cuando se publicó la convocatoria en el Boletín Oficial del Estado), que esta tiene que durar quince días, que debe transcurrir una jornada de reflexión (la víspera de las elecciones) y que, al día siguiente, se proceda a la votación. En total, un plazo 55 días entre la convocatoria de elecciones y la votación, que se producirá el próximo jueves 21 de diciembre.

En tan poco tiempo, las formaciones políticas del Parlamento de Cataluña tenían que decidir a quién presentaban a las elecciones (y si se presentaban: algunos partidos las consideraban ilegítimas aunque, al final, han concurrido todos). Algunos tienen a miembros en la cárcel, como Esquerra Republicana de Catalunya, o fugados de España, como Junts pel Sí (ahora Junts per Catalunya); otros, como Catalunya en Comú-Podem (antes Catalunya sí que es pot), se han visto sometidos a fuertes tensiones internas. Al final, así queda el mapa de los candidatos a las elecciones del 21 de diciembre. Estos son (en orden de presentación de candidaturas, y solo los que han obtenido representación en la anterior legislatura) los cabezas de lista por la circunscripción electoral principal (Barcelona):

Miquel Iceta (Partit dels Socialistes de Catalunya-PSC-PSOE)

Miquel Iceta en campaña a las elecciones del 21D
El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, durante el mitin central en Barcelona. EFE/Andreu Dalmau

Barcelonés nacido en 1960, Miquel Iceta ha pertenecido a la comisión ejecutiva del PSC desde 1984. A finales de los años 90 comenzó su ascenso hacia cargos de más responsabilidad, tanto públicos como orgánicos o de partido, y finalmente, en 2014, se convirtió en el secretario general del partido (la definición exacta es «primer secretario» en su terminología) tras la renuncia de Pere Navarro por los desencuentros, precisamente, a cuenta del proceso de independencia promovido entonces por Artur Mas.

Durante la XI legislatura, que ha durado desde 2015 hasta el pasado mes de octubre, Iceta ha tenido que lidiar con el delicado equilibrio entre los sectores catalanistas de su partido, que o bien no se oponían o bien apoyaban un referéndum de independencia, y los sectores que estaban en contra del proceso. Todo ello mientras que en el partido socialista nacional se abría una de las mayores crisis de su historia, con la pérdida de apoyos debido a la irrupción de Podemos y las tensiones internas que desembocaron en la fulminación de Pedro Sánchez en 2016 y su posterior retorno a primera línea, ya en 2017. En su terreno, al menos, ha conseguido enterrar el hacha de guerra recientemente.

Ante todos estos retos, Iceta ha procurado transmitir una imagen de equilibrio y ecuanimidad: no ha apoyado la declaración unilateral de independencia de Cataluña pero sí ha lamentado en varias ocasiones las decisiones judiciales que han conllevado el encarcelamiento de medio ex gobierno de la Generalitat. Hace pocos días ha propuesto, ya en la recta final de la campaña, que se indulte a los promotores del referéndum ilegal.

Xavier García Albiol (Partit Popular-Partido Popular)

Xavier García Albiol, candidato del PP, en la campaña electoral del 21D en Cataluña
El candidato del PPC a la Generalitat, Xavier García Albiol, durante el acto de campaña con motivo de las elecciones catalanas del 21D. Javier Etxezarreta/EFE

El candidato del Partido Popular, Xavier García Albiol, acaba de cumplir cincuenta años en el mes de diciembre, de los cuales ha estado afiliado al partido veintiocho, desde 1989. Nació en Badalona, ciudad de la que llegó a ser alcalde entre los años 2011 y 2015 en medio de varias y fuertes polémicas por sus guiños racistas: en la actualidad, unos 26.000 de los 215.000 habitantes de la localidad son extranjeros, según datos oficiales. Albiol obtuvo atención nacional por su cartel electoral en las elecciones municipales de 2015, que rezaba «Limpiando Badalona». Ganó las elecciones con un 35% de los votos, pero un pacto entre las fuerzas de la oposición le impidió volver a ser alcalde.

Dio el salto a la política regional precisamente en 2015, cuando el partido decidió que fuese el candidato en lugar de Alicia Sánchez Camacho, que hasta entonces se había presentado a dos elecciones y había mejorado de forma sostenida los resultados del Partido Popular en el Parlamento de Cataluña. Con Albiol, el PP perdió 8 escaños de 19 (el total de la cámara son 135), lo cual no impidió que se convirtiese en marzo de 2017 en presidente del Partido Popular catalán y que sea, de nuevo, el cabeza de lista de la formación.

A la habitual escasez de apoyos en Cataluña, el Partido Popular ha sumado ahora la nueva preocupación que supone Ciutadans, el partido que compite por hacerse con la parte de derecha moderada del electorado catalán. Unificar y dar voz a las personas que están en contra de la declaración de independencia de Cataluña se ha convertido en el caballo de batalla de ambos partidos, siendo el PP de Albiol el que intenta hacer valer el hecho de compartir partido con el Gobierno de Madrid.

Inés Arrimadas (Ciutadans-Partido de la Ciudadanía-C's)

Inés Arrimadas, candidata de Ciudadanos, en la campaña electoral del 21D en Cataluña
La candidata a la presidencia de la Generalitat por Ciudadanos, Inés Arrimadas, durante el mitin central de campaña que se ha celebrado el domingo en el recinto Ferial de l´Hospitalet de Llobregat . Enric Fontcuberta/EFE

Gaditana de 36 años, Arrimadas es la más joven y la única mujer que encabeza una lista electoral por la circunscripción de Barcelona (la coalición «ERC-Catalunya Sí» lleva a Marta Rovira como número 2, aunque tenga más presencia mediática porque su líder, Oriol Junqueras, está en la cárcel).

No obstante, Arrimadas ya tiene cinco años de experiencia como diputada en el Parlamento de Cataluña, al que accedió en 2012, después de un año de pertenencia a la comisión ejecutiva del partido.

Ciutadans (su nombre oficial, aunque es habitual llamarlo «Ciudadanos», como se conoce en toda España) nació a raíz de una asociación del mismo nombre fundada en 2005. Poco a poco, la formación ganó peso en Cataluña hasta abrirse el debate de su expansión nacional y su integración con el prácticamente extinto partido Unión, Progreso y Democracia, en 2014. Ese año se desencadenó una gran crisis en UPyD que resultó en la consolidación de Ciudadanos (C's) como partido con presencia nacional: Su líder, Albert Rivera, pasó así en 2015 a ser diputado en el Congreso de los Diputados y cedió la candidatura a la presidencia de la Generalitat de Cataluña a Arrimadas, que ese mismo año se convirtió en jefa de la oposición al lograr unos espectaculares 25 escaños en las elecciones al parlamento (16 más que en los comicios de 2012).

El partido ha centrado su discurso en criticar al independentismo con dureza y en oponerse al referéndum del 1 de octubre, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, pero ha tratado de mantenerse alejado de la derecha que representa el Partido Popular. Sin embargo, brindó su apoyo incondicional a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que permite la suspensión de la autonomía y mediante el cual el Gobierno de Madrid ha convocado estas elecciones al parlamento de Cataluña. Arrimadas aspira a mejorar sus resultados de 2015 y recabar el apoyo de los partidos no independentistas (PSC y PP) para convertirse en la primera mujer presidenta de la Generalitat.

Oriol Junqueras (Esquerra Republicana de Catalunya-Catalunya Sí)

Una chapa con el rostro de Oriol Junqueras, candidato de ERC en las elecciones del 21D en Cataluña
Santi Iglesias/EFE

El líder de Esquerra Republicana de Catalunya es el primero de los candidatos que está actualmente en prisión provisional por estar acusado de un delito de sedición —uno de los más graves que recoge el Código Penal español— por su participación en el referéndum de independencia del 1 de octubre, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional español.

Junqueras, historiador nacido en Barcelona en 1969, comenzó su carrera política en la pequeña localidad de San Vicente dels Horts, de la que fue concejal independiente entre 2007 y 2011 (aunque estaba incluido en las listas de Esquerra Republicana de Catalunya). En 2011, después de dos años en los que fue eurodiputado, se afilió al partido y logró la alcaldía de la ciudad gracias a un pacto con varias formaciones políticas. Ese mismo año se convirtió en presidente de ERC.

Independentista declarado, en 2013 accedió al parlamento en calidad de jefe de la oposición al frente de ERC. En las siguientes elecciones autonómicas, en 2015, concurrió con la coalición independentista que promovía el reciente referéndum. Fue vicepresidente y consejero de Economía de Carles Puigdemont hasta la destitución y encausamiento de todo el gobierno autonómico por parte del Gobierno central el pasado 27 de octubre, destitución que no han acatado (según la web de ERC, Junqueras sigue siendo vicepresidente).

Había, por tanto, dudas de si se podría presentar a las elecciones al parlamento de Cataluña del 21 de diciembre (dado que está en prisión provisional desde el 2 de noviembre) y de si querría hacerlo, puesto que los partidos independentistas consideran el proceso electoral ilegítimo, ilegal y sin garantías democráticas.

Pidió su salida de la cárcel para poder hacer campaña, pero la petición fue denegada. En su ausencia, ha enviado algunas cartas públicas, y ha cedido la mayor presencia mediática a su número 2, Marta Rovira.

Carles Riera (Candidatura d'Unitat Popular-CUP)

Carles Riera, candidato de la CUP a las elecciones de Cataluña del 21D
El candidato de la CUP Carles Riera, durante el acto electoral celebrado el domingo en Barcelona. Juan Carlos Cárdenas/EFE

De lejos, el más desconocido de los candidatos que concurren a las elecciones: la CUP se autodefine como «organización política asamblearia de ámbito nacional de los Países Catalanes y que trabaja por un país independiente, socialista, ecológicamente sostenible, territorialmente equilibrado y desligado de las formas de dominación patriarcales» y sitúa España, en su web, en la pestaña de «Internacional». Además, trata de huir de los personalismos.

Por ese motivo evita dar más protagonismo a unos que a otros miembros de su formación, y por eso Carles Riera no es un rostro conocido del panorama político catalán. Esta es la primera vez que encabeza la lista de la CUP por Barcelona, tras haberlo hecho en las elecciones de 2015 Antonio Baños (que abandonó su escaño en enero de 2016). El partido, que lleva existiendo décadas en el contexto municipal, se presentó por primera vez a las elecciones autonómicas en 2012, donde obtuvo 3 escaños. En las de 2015 multiplicó las candidaturas y obtuvo 10 de 350, lo cual lo convirtió en clave para formar gobierno y, en último término, para presionar a Carles Puigdemont para que convocase el referéndum del 1 de octubre primero y, a finales de ese mes, para que declarase la independencia de Cataluña oficialmente.

Nacido en Barcelona en 1960, Riera define lo ocurrido en Cataluña como un golpe de estado y prioriza la implantación de la república catalana tras las elecciones de diciembre. Según sus planteamientos, Cataluña es un país independiente.

Es sociólogo y militante de Endavant-Osan, una de las principales organizaciones de las muchas que componen la CUP.

 

Xavi Domènech (Catalunya en Comú-Podem)

Xavi Domènech, candidato de Catalunya En Comú-Podem, en campaña electoral para el 21D en Cataluña
El candidato de Catalunya En Comú-Podem a la presidencia de la Generalitat, Xavi Domènech, durante su intervención en el mitin de esta formación en Mollet del Vallés. Alejandro García/EFE

El historiador, nacido en Sabadell en 1974, es una de las muchas caras procedentes de la Universidad (en su caso, de la Autónoma de Barcelona) y de diversos movimientos sociales que dieron el salto a la política activa a raíz del movimiento 15-M, en 2011, enmarcados en Podemos y en su expansión por toda España en las elecciones que se han sucedido a partir de las europeas de 2014, hace tan solo tres años.

Xavi Domènech es un independentista, pero no está alineado con los partidos independentistas (aunque suene contradictorio: no está a favor de la independencia pero reclama «una alta cota de autogobierno para Cataluña en una España plurinacional de soberanías compartidas»). Pertenece en realidad a Barcelona en Comú, el partido que actualmente gobierna la ciudad de Barcelona bajo la alcaldía de Ada Colau y que, junto con otras formaciones, constituye la coalición Catalunya en Comú, que a su vez esta integrada en la coalición, más amplia, que compone el grupo parlamentario de Podemos en el Congreso de los Diputados, y al que Domènech ha pertenecido desde las elecciones generales de 2016.

Es decir, Podemos, a diferencia de otros partidos, no es uniforme, sino que está integrado por muchos movimientos, partidos y coaliciones de todos los niveles territoriales en distintos puntos de España. Esto, y una declarada voluntad asamblearia, ha provocado todo tipo de tensiones en la breve historia del partido, la última de las cuales ha estallado por discrepancias entre la dirección nacional, que encabeza Pablo Iglesias, y el Consejo Ciudadano Catalán, que es la ejecutiva en Cataluña del partido, a raíz del proceso independentista y de las próximas elecciones del 21 de diciembre.

Concretamente, el que era secretario general de Podemos en Cataluña, Albano Dante, defendía la decisión adoptada por el Consejo Ciudadano —que era dialogar con las formaciones independentistas para formar una candidatura común y presentarse a las elecciones juntos—, mientras que la dirección nacional del partido quería promover una consulta a sus bases para decidir su postura.

Dante presentó su dimisión a pocos días de que expirase el plazo para formar candidaturas a las elecciones, en noviembre, de manera que el partido nacional precipitó que fuese Domènech su candidato. Desde entonces, tanto él como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han tratado de mantener un equilibrio entre la promoción de un referéndum de consulta pactado y legal, la crítica a los partidos independentistas y las propuestas sociales, todo ello con la dificultad añadida de contentar a su variado electorado con un partido que, en realidad, solo tiene un año: a las elecciones de 2015 la marca territorial de Podemos se presentó como «Catalunya sí que es pot» y obtuvo 11 diputados en el Parlamento de Cataluña.

Carles Puigdemont (Junts per Catalunya)

Carles Puigdemont, en la campaña electoral catalana del 21D
El expresidente de Cataluña Carles Puigdemont interviene en videoconferencia en el mitin de Junts per Catalunya en Tarragona. Jaume Sellart/EFE

Este periodista nacido en Amer (Gerona) en 1962 era un absoluto desconocido en la mayor parte de España hasta hace menos de dos años; hoy, es uno de los rostros más conocidos de la política europea. Ha protagonizado y encabezado el proceso que condujo hasta la declaración de independencia de Cataluña, que él mismo se ocupó de proclamar el 27 de octubre de 2017. Actualmente, se encuentra en Bélgica por temor a ser detenido por la justicia española —como ha ocurrido con más de la mitad de su gobierno—. No ha acatado su destitución como presidente de Cataluña; sin embargo, encabeza la lista de la coalición Junts per Catalunya a las elecciones del próximo 21 de diciembre.

Es la primera vez que Carles Puigdemont encabeza una lista al parlamento de Cataluña: hasta ahora, había sido presidente por la imposibilidad de su antecesor, Artur Mas, para formar gobierno en Cataluña. Mas (actualmente inhabilitado por la justicia por haber convocado una votación de independencia el 9 de noviembre de 2014) había ganado las elecciones que convocó en 2015, pero no con los apoyos suficientes para ser investido presidente. Eran necesarios los votos de la CUP, que se negaba a votarle a él como presidente; de modo que Mas propuso a Puigdemont (que había sido alcalde de Gerona durante los cinco años anteriores) y así, en enero de 2016, se formó gobierno.

Desde entonces, sin embargo, se ha roto la coalición que encabezaba Mas (Junts pel Sí), que ha quedado reducida, para el proceso electoral del 21 de diciembre, a Junts per Catalunya. El partido está integrado por el Partido Demócrata Europeo Catalán (PDECAT) y por Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), que es en realidad el partido antecesor del PDECAT. Puigdemont concurre, por tanto, en solitario.

Su principal y única propuesta en cuanto a la declaración de independencia es continuar con ella, de manera unilateral y con la mayor cantidad de apoyos posibles. Hasta hace pocos días pesaba contra él una euroorden de detención, que fue retirada por la justicia española y que la justicia belga extinguió la semana pasada.

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