Pasar al contenido principal

La OMS dice que es "raro" que las personas asintomáticas propaguen el coronavirus, pero los expertos en salud pública señalan que la realidad es más compleja

Habitantes de Nueva York cruzan el puente de Brooklyn con mascarillas puestas, el lunes 16 de marzo de 2020 en Nueva York, Estados Unidos.
Habitantes de Nueva York cruzan el puente de Brooklyn con mascarillas puestas, el lunes 16 de marzo de 2020 en Nueva York, Estados Unidos. AP Photo/Mark Lennihan
  • La OMS ha dicho este lunes que es "raro" que una persona asintomática que no muestre signos evidentes de infección por coronavirus —como fiebre, tos seca o problemas respiratorios— transmita la enfermedad a otras personas.
  • Sin embargo, otros expertos en salud pública no tardaron en señalar que los estudios realizados hasta la fecha han demostrado que las personas presintomáticas y las personas asintomáticas pueden propagar el virus.
  • Esa es la razón por la que se insta a la gente a usar mascarillas en público.
  • La OMS no ha descartado por completo la idea de la propagación asintomática, pero ha dicho que "a partir de los datos que tenemos, todavía parece ser raro que una persona asintomática contagie realmente a un individuo secundario".
  • Descubre más historias en Business Insider España.

La Organización Mundial de la Salud ha dicho este lunes que la amenaza de propagación del coronavirus por parte de personas que se ven y se sienten sanas, es decir, asintomáticas, es muy baja.

"Todavía parece raro que una persona asintomática transmita la enfermedad", ha sostenido en una llamada telefónica a periodistas la epidemióloga Maria Van Kerkhove, directora técnica de la OMS para el coronavirus.

El comentario coincide con lo que los expertos de la OMS han estado recalcando durante meses: la mayoría de la propagación del coronavirus ocurre a través de un contacto estrecho y sostenido entre personas en el interior de los hogares, oficinas, iglesias, hospitales y otros entornos de reunión durante horas y flujo de aire reducido.

Leer más: El 70% de los infectados con el nuevo coronavirus no contagiaron a nadie, según investigaciones preliminares

La idea de que tal vez las personas sanas, o aparentemente sanas, no sean una amenaza durante la pandemia tiene enormes implicaciones. Si los portadores asintomáticos no son una gran amenaza, entonces los protectores faciales en público se vuelven mucho menos importantes porque sólo las personas enfermas que muestran síntomas deberían llevarlos.

De hecho, en su última guía actualizada sobre el uso de mascarillas, la OMS ha señalado que los estudios sobre la transmisión asintomática realizados hasta la fecha son pequeños, pero que no se puede descartar que el virus se propague a través de fómites (objetos y superficies).

Además, ha apuntado Van Kerkhove, muchos de los casos que son considerados como asintomáticos pueden no ser siquiera eso, sino enfermedades leves, pero detectables.

Leer más: Hay una idea errónea generalizada de cómo son los casos leves de COVID-19: así es como progresan los síntomas de un paciente típico con coronavirus

De ahí la importancia de que las personas aparentemente sanas utilicen mascarillas en público. Algunas pueden encontrarse algo de malestar o cansancio, pero no lo suficiente como para saber que tienen el virus.

"Cuando volvemos y decimos: "¿Cuántos de ellos eran realmente asintomáticos?", descubrimos que muchos tienen enfermedades realmente leves, muy leves", sostiene Van Kerkhove.

Si bien la OMS reconoce que algunas personas infectadas con COVID-19 nunca desarrollarán síntomas, y las investigaciones evidencian que también pueden transmitir el virus, Van Kerkhove dice que no es así como la mayoría de las personas se enferman.

Otros expertos en salud pública dicen que es posible que las personas contagien la enfermedad a otros antes de que muestren síntomas

Los cuerpos de policía de San Francisco repartiendo mascarillas en el Parque Dolores el 22 de mayo.
Los cuerpos de policía de San Francisco repartiendo mascarillas en el Parque Dolores, el 22 de mayo. JOSH EDELSON/AFP via Getty Images

Sin embargo, otros expertos en salud pública no son tan indiferentes a la propagación asintomática, especialmente debido a la posibilidad de una propagación presintomática que puede ocurrir al principio de una enfermedad, antes de que las personas se sientan mal.

"Hay una transmisión significativa por parte de personas que no muestran síntomas", aseveró hace varias semanas a Business Insider Stephen Morse, epidemiólogo de la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Incluso algunas de las propias investigaciones de la OMS sugieren que muchos pacientes con coronavirus que inicialmente son asintomáticos terminan por enfermarse.

"Algunos estudios de estimación sugieren que entre el 40% y el 60% de la propagación proviene de personas que no mostraron síntomas", sostiene Ashish Jha, director del Instituto de Salud Global de Harvard, en Twitter. "Puede ser que no haya mucha propagación asintomática pero sí mucha propagación presintomática. Sería útil obtener el informe completo al que hacen referencia".

Leer más: La mayoría de las personas que desarrollan síntomas del nuevo coronavirus lo hacen tras 5 días de incubación

Pero la OMS ha aclarado que ese tipo de datos sólidos no están disponibles todavía.

"Estamos constantemente mirando estos datos, y estamos intentando obtener más información de los países para responder a esta pregunta", insistía Van Kerkhove durante la llamada. "Tenemos una serie de informes de países que están haciendo un seguimiento muy detallado de los contactos. Están siguiendo los casos asintomáticos y los contactos, y no están encontrando transmisión secundaria hacia adelante. Es muy raro. Y mucho de eso no está publicado en la literatura".

Aun así, Van Kerkhove parece estar segura de que aislando estrictamente a las personas que se sienten enfermas, el mundo podría detener mucho mejor la propagación de COVID-19.

"Me encantaría poder dar una proporción de la cantidad de transmisión que realmente detendríamos, pero sería una reducción radical de la transmisión", augura. "Por los datos que tenemos, parece ser raro que una persona asintomática contagie a un individuo secundario".

Y además