Reciclas mal y no lo sabes: 11 cosas que tiras mal a la basura

Reciclaje

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Hay una serie de objetos que se reciclan mal y acaban en el contenedor equivocado. Mientras que los bricks de leche y las botellas se clasifican adecuadamente en el plástico, el papel y el cartón se destinan al contenedor azul y al orgánico van a parar mondas de frutas, restos de comida o plantas, algunas cosas siembran la confusión entre los consumidores. 

Objetos compuestos por varios materiales como los cepillos de dientes, las cuchillas de afeitar o los juguetes infantiles siembran el caos en la pertinente separación de residuos para el reciclaje. También el aceite usado, las latas de conserva o incluso accesorios para bebés como los chupetes desatan la incertidumbre entre los ciudadanos. 

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España sigue sacando malas notas en la asignatura de reciclaje: la tasa de reciclado de residuos municipales en España el pasado 2021 fue del 35%, muy lejos aún del objetivo marcado por la Comisión Europea del 50% y de la media de la Unión Europea, situada en el 48%. Son datos de un documento sobre economía circular de la Fundación Cotec para la Innovación.

Por otro lado, un estudio realizado por la ONG Rethinking, el Observatorio de Residuos y Greenpeace pone en el punto de mira la deficiente gestión de residuos de Ecoembes, acusando de que solamente llegan a las plantas de reciclaje el 25% de los miles de millones de envases consumidos. El 75% restante acaba en vertederos, incineradoras o el medio ambiente.

Presta atención a todas esas cosas que llevas media vida reciclando mal. 

Cartón grasiento de la pizza

Cartón de la pizza

Es viernes, pides unas pizzas a tu establecimiento favorito y, ¿a dónde tiras la caja? Muchas personas tiran erróneamente el cartón de la pizza al contenedor azul, ya que está elaborada de este material.

Sin embargo, al estar manchada de grasa debes depositarlo en el de materia orgánica o en el gris. La presencia de aceite absorbido por el cartón hace que las plantas de tratamiento de papel difícilmente puedan recuperar este material. Si la tapa o alguna caja están limpias, sí puedes arrojarlas al cubo azul. 

Latas de conserva y refrescos

Latas de conserva

El contenedor amarillo es aquel que se destina a envases, como botellas de plástico o bricks de leche. En esta categoría también entran las latas de conserva, compuestas de aluminio y que pueden reciclarse en un número ilimitado de ocasiones.

Aunque estén hechas de aluminio, se reciclan en el contenedor amarillo. No cometas el error de arrojarlos al contenedor gris. El papel film y el papel de aluminio también van a parar a este contenedor. 

Juguetes infantiles

Tienda de juguetes

Los juguetes viejos de tus hijos no deben ir a parar al contenedor amarillo aunque en gran parte estén fabricadas con plástico, ya que este es de otra calidad y composición más valiosa diferente al de los envases comerciales. Por otra parte, muchos juguetes tienen componentes electrónicos u otros materiales añadidos.

La mejor decisión que puedes tomar es llevar los juguetes antiguos que ya no quieras a una ONG o donarlos a una campaña de recogida de juguetes como las que tienen lugar en Navidad. Cáritas y Cruz Roja gestionan programas de este tipo todos los años. 

Chupetes y biberones

Chupetes

Para el caso de los biberones y chupetes de los pequeños de la casa, no deben ir a parar tampoco al contenedor amarillo. 

Desde Ecoembes recuerdan que van al contenedor de restos. Lo mismo sucede con cubos de playa o utensilios de cocina viejos como las espátulas. 

Cuchillas de afeitar y cepillos de dientes

Cuchillas de afeitar

Estos dos productos tan comunes en tu baño no deben ir al contenedor amarillo, pese a que muchas personas por error los depositen allí.

Pese a que el material principal de cuchillas de afeitar y cepillos de dientes sea el plástico, deben ir al contenedor gris. Ten en cuenta que tienen otros elementos, como el caso del filo metálico. 

Toallitas húmedas y bastoncillos de las orejas

Bastoncillo

Los bastoncillos que empleas para las orejas y las toallitas húmedas desmaquillantes acaban en el contenedor de los envases, el amarillo.

Son otro de los objetos mal reciclados, que en realidad deben ir a parar al punto limpio o contenedor gris, tal y como recuerda Ecoembes. 

Bombillas

Bombilla vieja

Muchas personas tiran las bombillas al contenedor verde, destinado al vidrio.

Craso error: debes llevar las bombillas de filamento o de toda la vida al contenedor gris, mientras que las fluorescentes o LED pueden trasladarse a un punto limpio o a los establecimientos comerciales donde las venden, que suelen contar con puntos de reciclaje especializados.  

En el proceso de reciclaje de las bombillas se separan los metales y se extrae el mercurio, destinado a pilas u otras bombillas. 

Tapones de corcho

Tapones de corcho

El corcho natural es un material orgánico, procedente de la corteza de árboles como el alcornoque. 

Tal y como explican desde Ecología Verde, el consumidor debe depositar los productos de corcho natural en el contenedor de orgánicos, el marrón, para no dificultar el reciclaje de los envases. 

Vasos y copas de cristal

Copas

Dentro de la categoría de envases de vidrio no entran los vasos de cristal ni las copas, ya que estas requieren un tratamiento diferente y precisan temperaturas más elevadas de fundición.

En su lugar, llévalas al contenedor gris o a un punto limpio. 

Aceite usado

Aceite usado

Cuando utilices aceite de cocina, deberás esperar a que el aceite se enfríe y guardarlo en envases bien cerrados para su posterior reciclaje. Eso sí, nunca lo mezcles con aceites de motor o grasas industriales. 

¿Dónde se lleva a cabo el reciclaje de aceite usado? En los puntos que cada ciudad o municipio tiene habilitados, y que deberás consultar según el lugar donde vivas. 

Recuerda que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina calcula que un solo litro de aceite puede llegar a contaminar hasta 1.000 litros de agua. 

Medicamentos

Medicamentos

Jamás debes tirar los medicamentos a la basura común debido a que sus químicos pueden dañar el suelo y contaminar el agua, llegando a ríos y lagos.

Para reciclar medicamentos caducados o que no necesites, acude a tu propia farmacia, donde hay lo que se denomina punto SIGRE, un pequeño contenedor habitualmente ubicado en el mostrador. 

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