‘Reduflación’, el fenómeno de moda con el que las empresas combaten la inflación: menos cantidad de producto, mismo precio

Mujer comparando productos mientras hace la compra en el supermercado

GettyImages

Un ejemplo clásico de esta práctica es el de la bolsa Doritos: el consumidor va a la tienda, los compra, llega a casa y al abrir la bolsa para tomarse el aperitivo se pregunta si no vienen cada vez menos nachos dentro de ella.

Esta táctica, conocida como reduflación, es una forma que tienen los fabricantes de afrontar etapas de inflación como la que estamos atravesando en la actualidad sin subir el precio de sus productos, una práctica mucho más castigada por los consumidores. 

La reducción de la cantidad que contiene cada envase es legal siempre y cuando la marca refleje el cambio en el empaquetado del producto.

La táctica ha sido empleada por Pescanova (en los lomos de merluza), Danone (cinco gramos menos en un yogur), Gallo, Cola-Cao y Tulipán, y recientemente hemos visto también un par de casos en Revilla y Campofrío”, señaló el portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enrique García, en declaraciones a El País

Un estudio de OCU elaborado a colación del nuevo auge de la reduflación reseña con respecto al producto de Pescanova que “podría parecer que el precio medio del paquete de lomos de merluza ha bajado un 7,1% respecto a 2020. Pero si se tiene en cuenta la reducción de peso, que ha sido del 10%, en realidad ha subido un 3,2%”.

Ocurre algo similar con el sobre de chorizo Revilla: “Se vende a un precio fijo de 1 euro, como se indica en el envase, pero antes contenía 80 gramos de embutido y ahora contiene solo 70 gramos. Antes tenía 14 lonchas de chorizo… y ahora solo 12”.

La reduflación suele darse en procesos de inflación como el que afrontamos en la actualidad. El IPC se situó en España en el 9,8% en el mes de marzo, lo que supuso el mayor registro desde el año 1985.

Obedece a un entorno de subidas de precios, con el objetivo de hacerlas menos visibles al consumidor, porque en un momento inflacionista como este el usuario castiga lo que aprecia que sube”, apuntó García, haciendo referencia de nuevo a esta práctica.

La reduflación puede verse reforzada en el futuro más inmediato, ya que hace poco la OCDE recortó las previsiones económicas de 2022 y 2023, augurando una inflación para España del 8,1% para este año. 

Una práctica que no se da solo en España

Sin embargo, esta estrategia no se está dando solo en España, ya que otros países están afrontando de igual modo una subida en los precios de los ingredientes, el empaquetado, la mano de obra o el transporte. 

Es el caso, por ejemplo, de Estados Unidos, donde una caja pequeña de Kleenex antes contaba con 65 pañuelos y ahora cuenta con 60 o el papel higiénico Cottonelle ha pasado de 340 a 312 hojas por rollo

Viene en oleadas. Resulta que en este momento atravesamos un maremoto debido a la inflación”, ha reseñado en declaraciones a NPR el defensor de los consumidores y antiguo fiscal general adjunto de Massachusetts, Edgar Dworsky, que lleva décadas documentando la reduflación en su web, Consumer World.

Dworsky asegura que esta práctica gusta a los fabricantes porque saben que los consumidores notarán el aumento de los precios, pero no seguirán el rastro de los pesos netos o se fijarán en pequeños detalles como el número de hojas en los rollos de papel higiénico.

5 tácticas de las empresas para trasladar las subidas de precios a los consumidores: de la reduflación al auge del minimalismo

En aras de denunciar la reduflación los consumidores se agrupan en foros como Reddit, donde existe el grupo shrinkflation (reduflación en inglés), con casi 32.000 miembros, en el que los usuarios comparten imágenes de los productos antes y después de que los fabricantes lleven a cabo estas prácticas. 

La OCU aconseja a los consumidores que desconfíen de reclamos como “oferta”, “promoción especial” o “descuento” y que, en lugar de comparar el precio por producto o por envase, se compare el precio por unidad de medida, “por kilo, por litro o por metro”, ya que “solo así sabrás cuál es la opción realmente más económica”.

Otros artículos interesantes:

La inflación se dispara en la eurozona hasta el máximo histórico del 8,1% en mayo por la subida del precio de la energía

9 formas de gastar menos en alimentos en tiempos de inflación sin renunciar a comer bien

Reduflación, el truco de las marcas para maquillar la subida de precios y que pagues lo mismo (o más) por menos cantidad

Te recomendamos