Pasar al contenido principal

La reforestación puede ser una de las armas más poderosas en la lucha contra el cambio climático, según una reciente investigación

Donald Trump y Emmanuel Macron plantan un árbol en la Casa Blanca
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, y Emmanuel Macron, presidente de Francia, plantan un árbol frente a la Casa Blanca. Reuters
  • Un informe científico revela el papel que tienen los bosques a la hora de atrapar carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero. 
  • Los investigadores descubren que hay espacio para aumentar un 25 por ciento la superficie verde del planeta. De conseguirlo se minimizaría un 25 por ciento la emisión de gases de efecto invernadero, la principal causa del cambio climático. 
  • Para realizar el estudio los científicos usaron unas 80.000 fotografías de satélite así como modelos de Inteligencia Artificial para establecer la cantidad de espacio verde que se puede recuperar, los países donde se pueden plantar los árboles y cuánto carbono pueden atrapar. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

La pasada semana se hizo pública una investigación que fue difundida en la revista Science y que revela el potencial que tiene la reforestación de bosques en la lucha contra el cambio climático.

Para realizar el estudio los investigadores usaron miles de imágenes realizadas por satélites y las combinaron con tecnología de aprendizaje automático para identificar los tipos de suelo donde se tienen que plantar los árboles, el clima más adecuado o la cobertura arbórea que necesita cada ecosistema. 

Leer más: Estos son los 10 países con más contaminación por habitante

El resultado del informe es concluyente, el planeta tiene la capacidad de albergar 900 millones de hectáreas de superficies verdes, que de conseguir plantar, tendrían la capacidad de absorber unas 205.000 toneladas de carbono.

Es decir, se podría reducir dos tercios del carbono de la Tierra, una de las principales causas del calentamiento global y el cambio climático. A continuación, tienes los detalles más relevantes de esta investigación.

Curiosamente, muchos de los espacios verdes que se podrían recuperar están en zonas urbanas y tierras de cultivo

Ciudad de México [RE]
Ciudad de México. WitR/Shutterstock

Reducir el carbono plantando árboles no significa tener que usar superficies destinadas a la industria o deforestadas. La investigación analizó qué zonas son las más adecuadas para repoblar y muchos de estos sitios están en zonas urbanas y tierras de cultivo. 

Los datos afirman que en el planeta hay 2.000 millones de hectáreas desaprovechadas o degradadas, de las cuales 900 millones se podrían recuperar. Esta cantidad está en zonas de cultivo y cerca de ciudades, según el estudio.

Eso sí, no se sabe la titularidad de sus dueños y si estas tierras son públicas o privadas por lo que la cifra puede variar ligeramente.

La reforestación a escala mundial tiene un gran potencial para capturar el carbono de la atmósfera y mitigar el cambio climático, pero no se aprovechan sus posibilidades

La reforestación a escala mundial tiene un gran potencial para capturar el carbono de la atmósfera y mitigar el cambio climático, pero no se aprovecha su potencial
Getty Images

Uno de los objetivos de la investigación era calcular diferentes cifras, desde la cantidad de árboles que puede soportar la reforestación en el planeta, su ubicación, y sobre todo, cuánto carbono podrían eliminar. 

Otra meta de los científicos es que la sociedad entienda el papel que tienen los bosques.

Así, Thomas Crowther, uno de los autores del informe afirma que: "Todos sabemos que restaurar los bosques podría desempeñar un papel en la lucha contra el cambio climático, pero no teníamos el conocimiento científico sobre el impacto que esto podría tener”.

Y es que, según este investigador, el informe ofrece información detallada y exacta de que la reforestación de los bosques a gran escala es la "mejor solución contra el cambio climático" que existe a día de hoy. 

Para entender el poder que tienen las plantas sobre el efecto climático el estudio recuerda que los árboles utilizan luz solar, agua y CO2, es decir, carbono, para crecer y reproducirse.

Pero no sólo lo hacen en vida, sino cuando mueren estos seres devuelven parte del carbono al cielo y parte al suelo que ayuda a reducir la cantidad de este elemento en la atmósfera. Además, las plantas y los árboles actúan como reguladores térmicos al generar humedad en el ambiente y contribuir en las precipitaciones. 

En definitiva, los investigadores demuestran la importancia que la reforestación tiene en la lucha contra el cambio climático, pero la humanidad va en la dirección contraria y en vez de replantar árboles se talan bosques. De hecho, cada minuto desaparece el área de un campo de fútbol.

Más del 50 por ciento de la reforestación debería concentrarse en seis países: Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil, China y Rusia que es el mejor preparado

más del 50% de la reforestación debería concentrarse en seis países: Rusia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil y China
Getty Images

La investigación de Science demuestra gracias al análisis de 80.000 fotografías de satélites qué zonas del mundo son las más aptas para la restauración de cada especie de bosque.

Estos lugares se concentran en sólo seis países. El primero y más grande es Rusia con 151 millones de hectáreas. Le sigue Estados Unidos con 103 millones de hectáreas, después su vecino Canadá con 78,4 millones de hectáreas. Australia tiene 58 millones de hectáreas, Brasil 49,7 millones de hectáreas y finalmente, China con 40,2 millones de hectáreas. 

El país más apto por tamaño y espacio de superficie disponible es Rusia. De repoblar las superficies indicadas en estos 6 países se conseguiría la masa arbórea suficiente para reducir un tercio del carbono al capturar este gas de efecto invernadero. 

Los bosques del planeta son auténticas "aspiradoras" de carbono, uno de los gases de efecto invernadero

Los bosques del planeta son auténticas "aspiradoras" de carbono, uno de los gases de efecto invernadero
Getty Images

Los árboles suelen tener un 50 por ciento de carbono en peso, esta cantidad viene en su mayoría del CO2 que estos seres absorben a lo largo de su vida. Un ejemplar joven de arce plateado, por ejemplo, liberaría alrededor de 200 litros de CO2 durante 25 años.

Esta capacidad varía según el tamaño del árbol, su especie, su edad, el lugar donde esté plantado y el clima de la zona.

Si se hace una media en base al ejemplo anterior y se multiplica por los millones de árboles que hay en los bosques del mundo se puede tener una idea del trabajo que realizan las zonas verdes. Unas máquinas de absorción de carbono. 

Los principales enemigos de los bosques son la industria y la agricultura

Los principales enemigos de los bosques son la industria y la agricultura. El estudio destaca la importancia que la reforestación tiene en la lucha contra el cambio climático
Getty Images

La sociedad actual requiere de un gran consumo agrícola e industrial para responder a sus demandas y necesidades.

Precisamente, estos dos sectores, la agricultura y la industria son los grandes adversarios de las masas forestales, principalmente cuando muchas de las superficies donde se llevan a cabo estas actividades son ilegales como ocurre en Brasil

Además, la tala masiva de superficie verde se destina principalmente a cultivos de soja, aceite, madera y otros productos necesarios para el ser humano.

Sin embargo, existen zonas como Ruanda, Burundi y Uganda donde aunque la demanda local de tierra es la razón de la tala de bosques también hay "áreas muy importantes de reforestación", asegura Robin Chazdon, profesora de la Universidad de Connecticut y participante del estudio.

Además, la autora recuerda que los países africanos antes mencionados aunque no tengan grandes zonas de selva son excelentes puntos verdes para reforestar. 

Si la reforestación no se lleva a cabo en un tiempo determinado el cambio climático sería inevitable

Si la reforestación no se lleva a cabo en un tiempo determinado el cambio climático sería inevitable
Getty Images

Thomas Crowther, coautor del estudio y fundador del Laboratorio Crowther en ETH Zurich, indica lo siguiente: "Debemos actuar con rapidez, ya que los nuevos bosques tardarán décadas en madurar y alcanzar su máximo potencial como fuente de almacenamiento de carbono natural".

El informe calcula que la reforestación de 900 millones de hectáreas es capaz de absorber unas 205.000 toneladas de carbono, pero debería hacerse lo antes posible. Máxime, teniendo en cuenta que conseguir esta cantidad adicional de superficie verde antes del 2050 reduciría 1,5 grados la temperatura del planeta, según un informe de la ONU.

Y es que "esa reforestación nos daría un respiro", sostiene René Castro, responsable del departamento de la Tierra de la FAO, una entidad de la ONU que elaboró el informe y recoge ElPaís.

EE.UU. es, aproximadamente, el tamaño de la superficie que se debería repoblar

EE.UU. es el tamaño de la superficie que se debería repoblar
Getty Images

Teniendo en cuenta que la cantidad de superficie que se debería repoblar recomendada por el equipo de científicos es de 900 millones de hectáreas y que esto supone unos 9 millones de kilómetros cuadrados, se acerca mucho al tamaño de EE.UU. (cuarto país por superficie del mundo) que tiene 9.147.593 de kilómetros cuadrados.

Algunos expertos no están convencidos del todo acerca de la solución que ofrece el informe

Algunos expertos se muestran escépticos frente a esta solución.
Getty Images

A pesar del excelente trabajado realizado por los autores, su investigación recibió críticas y dudas en el colectivo científico. Por ejemplo, Martin Lukac, profesor de Ciencias del Ecosistema de la Universidad de Reading en Reino Unido considera que el modelo usado en el estudio es "demasiado optimista". 

Otros expertos dudan del programa de reforestación ya que en caso de llevarse a cabo con especies monocultivo como el eucalipto no se fomenta la biodiversidad y se dificulta la captación de carbono. 

En todo caso, el propio estudio aclara que la reforestación es complementaria a otras medidas para luchar contra el medio ambiente. Es más, sostiene que en la actualidad, "es el medio más eficaz contra el cambio climático", pero que no debe ser el único recurso usado ni mucho menos. 

Y además