Pasar al contenido principal

Reino Unido sopesa cambiar su app de rastreo contra el coronavirus para proteger la privacidad, mientras en España las autonomías responden al silencio del Gobierno con su propio plan de choque

Una mujer comprueba su móvil en Madrid, durante la crisis del coronavirus.
Una mujer comprueba su móvil en Madrid, durante la crisis del coronavirus. REUTERS/Sergio Perez
  • Reino Unido sopesa ahora cambiar la app de rastreo de contactos para frenar al coronavirus por problemas con la privacidad.
  • La app ya está en pruebas en una isla llamada Isle of Wight, cerca de Southampton.
  • La oposición británica ha exigido una mayor regulación para evitar problemas de privacidad en la cesión de datos sanitarios.
  • Estas apps serán capaces de detectar si te has cruzado con alguien contagiado de coronavirus, y alertarte así.
  • A pesar de que estas aplicaciones son esenciales en la desescalada, de la app española todavía no hay noticias.
  • Ahora son las comunidades autónomas las que dan pasos para liderar el lanzamiento de este tipo de plataformas.
  • Cataluña primero, y ahora Navarra, plantean desarrollar sus propias aplicaciones de rastreo.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

La app de rastreo de contactos que ya estaba probando Reino Unido podría sufrir importantes cambios antes de que esté lista para que la utilice todo el país. Es lo que han advertido las autoridades sanitarias del país. En palabras del secretario de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Robert Jenrick: "Si tenemos que adaptar la app o trasladarnos a otro modelo, obviamente lo haremos".

Es lo que dijo Jenrick este domingo en una entrevista que recoge el Financial Times. La app de rastreo de contactos británica ya se estaba probando en una localidad, Isle of Wight, cercana a Southampton. En Isle of Wight viven menos de 150.000 personas y, como su propio nombre indica, es una isla: las condiciones perfectas para experimentar con la app.

El problema es que Reino Unido apostó por desarrollar una app que rastrease contactos y subiese los datos de sus usuarios a un servidor centralizado. La propuesta de Google y Apple, o de otros protocolos desarrollados en Europa como el DP-3T, era que la información de los ciudadanos se mantuviese en sus dispositivos móviles.

Leer más: Todo lo que debes saber sobre las apps que preparan los gobiernos para desescalar la cuarentena: cómo funcionan y cómo afectarán a tu privacidad

Los dos modelos funcionan de un modo similar: las autoridades y los ciudadanos son capaces de detectar si se han visto expuestos a un contagio de coronavirus gracias a unos códigos cifrados que sus teléfonos móviles emitirán con 'fogonazos' de Bluetooth. De este modo, si tu teléfono recibe una señal de un móvil de un contagiado, te alertará, y tú podrás tomar medidas como confinarte para evitar contagiar a nadie.

La diferencia radica en que mientras que el modelo centralizado aboga por remitir todas esas claves cifradas a un servidor central —como se estaba haciendo en Reino Unido—, el modelo descentralizado defiende que esa información debería mantenerse en los dispositivos de los usuarios. Dificultaría las labores de monitoreo y rastreo por parte del Gobierno, pero garantizaría mejor la privacidad.

La oposición y activistas por la privacidad exigieron más garantías al Gobierno británico

Precisamente la privacidad es lo que ha provocado que el Gobierno de Boris Johnson se esté planteando ahora cambiar su app de rastreo. Jenrick confirmó el domingo pasado lo que ya avanzaba el propio Financial Times —también— hace una semana.

The Guardian recoge en esta información varias de las críticas que ha suscitado el uso de esta app por parte de las autoridades británicas. Aunque de momento el experimento solo se estaba llevando a cabo en la zona de Isle of Wight, las críticas de la oposición británica no han tardado en llegar.

La portavoz de los laboristas en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento británico, Harriet Harman, ya enfatizaba en que las garantías para con la privacidad por parte del Gobierno de Johnson "no eran suficientes", según detalla The Guardian.

"La app de rastreo de contactos hace un acopio de datos sin precedentes. Debe haber una robusta protección legal de los ciudadanos, para que sepan para qué se usarán estos datos, quién tendrá acceso a los mismos y cómo se preservarán de posibles ciberataques", defendía la parlamentaria.

El secretario de Estado británico que ha abierto la puerta a cambiar de modelo de app, Robert Jenrick, también ha reconocido que las autoridades británicas están aprendiendo de las experiencias con apps de rastreo en otros países. También anunció que 50.000 personas de la isla se han descargado la app, un 35% de la población total.

Los expertos han incidido en que sería necesario que este tipo de apps se la descargase mínimo el 60% de la población. Eso, en España, se traduce en 23 millones de personas —mayores de edad—.

El Financial Times también ha recogido las quejas de varios ciudadanos de Isle of Wight, como el de Jo Jones, que trabaja en una empresa educativa de la zona. "El teléfono de la vecina de mi padre alertó dos veces en una sola noche de que había estado en contacto con alguien con coronavirus. Pero no había salido a la calle".

En España todavía no hay noticias de la app de rastreo: algunas comunidades desarrollan la suya propia

En España, mientras tanto, todavía no está claro cuándo las autoridades lanzarán su propia versión de una app de rastreos. El lunes pasado comenzó el desescalado en algunas localidades del país, y esta semana el 51% de los españoles ha pasado a la fase 1.

La Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos, se adhirió a mediados de abril a un consorcio que estaba desarrollando una propuesta para dictaminar cómo este tipo de apps deberían utilizar. Este consorcio, llamado PEPP-PT, en un principio abogaba por una solución descentralizada.

No obstante, a última hora se abrazó una solución tecnológica llamada NTK que defendía el uso de servidores centralizados. Esto provocó que los desarrolladores del protocolo DP-3T abandonasen el proyecto.

La tecnología DP-3T, similar a la que crean Google y Apple a través de su histórica alianza, apuesta por descentralizar la información de los ciudadanos, tal y como defiende uno de los mayores colectivos de hackers de toda Europa, el Computer Chaos Club, o el colectivo con presencia en España, X.net.

Aunque la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha reconocido que España está participando en los "debates" que se están llevando a cabo sobre las apps de rastreo, de momento no hay noticias de la misma. Y algunas comunidades autónomas, como Navarra o Cataluña, están estudiando desarrollar sus propios proyectos.

Y además