El rumbo de las 'big tech' podría virar con el aumento de la rivalidad entre Estados Unidos y China

Yuheng Zhan
| Traducido por: 
CEO Big Tech
  • El crecimiento de los beneficios de las tecnológicas estadounidenses es vulnerable a las tensiones con China.
  • A medida que Pekín imponga su influencia en la región, las empresas tecnológicas estadounidenses competirán por una cuota cada vez más pequeña del mercado. 

Los gigantes tecnológicos de Estados Unidos han cerrado sus cuentas de resultados, y sus números muestran un mensaje claro: es imposible ignorar el impacto de China en sus resultados financieros. 

Tesla ha sufrido la ralentización de la demanda en China y sus ventas han caído un 4% en el primer trimestre. Por su parte, Apple ha obtenido el 18% de sus ventas en China, lo que subraya el papel fundamental que desempeña este país en la fortaleza de sus beneficios. 

Los datos de S&P Global muestran que, para las empresas de chips estadounidenses, China es incluso más importante para sus negocios que su propio territorio.

Los inversores están cada vez más atentos a la influencia de China en los beneficios de algunas de las mayores empresas tecnológicas estadounidenses y, en consecuencia, en el precio de sus acciones, y los expertos pronostican que la rivalidad entre las dos superpotencias remodelará el panorama tecnológico estadounidense en el futuro.

Tensiones geopolíticas

Abishur Prakash, fundador de la empresa de asesoría The Geopolitical Business, explica a Business Insider que las empresas tecnológicas estadounidenses que ignoran las tensiones geopolíticas con China se arriesgan a sufrir graves reveses en sus carteras.

"El tren ha salido de la estación cuando se trata de repensar China", resi,e. "Cada vez está más claro que en una línea de tiempo lo suficientemente larga, todo el mundo tendrá que elegir un bando".

En cuanto a los resultados de Tesla, Prakash dice que la compañía de vehículos eléctricos de Elon Musk podría haber obtenido mejores resultados si hubiera tenido más en cuenta las realidades geopolíticas.

"Tesla pensó que podría construir en China y luego exportar coches fabricados en China a todo el mundo. Pero ahora, desde India hasta Europa, muchos no quieren vehículos eléctricos fabricados en China", explica.

"Las grandes empresas tecnológicas construyeron su base en China en un momento en que el clima geopolítico era muy diferente. Hoy, sin embargo, estar en China o exportar desde China pone a las empresas en el 'punto de mira geopolítico'", añade.

La división podría verse exacerbada por los vientos en contra macroeconómicos a los que se enfrenta la economía china. Además de un sector inmobiliario en dificultades y el bajo gasto de los consumidores, los analistas destacan la depreciación de la moneda china como un importante reto económico.

Kelvin Wong, analista sénior de mercados de Oanda, asegura que la devaluación del yuan chino para impulsar el crecimiento de las exportaciones en medio de una débil demanda interna probablemente deprecie las divisas de otros exportadores clave como Corea del Sur, Taiwán e incluso Japón. 

"Estos países se consideran 'naciones amigas' en el plan estratégico de desacoplamiento y desvinculación de Estados Unidos, lo que a su vez puede desencadenar un bucle de retroalimentación negativa en los precios de las acciones de las grandes empresas tecnológicas", sentencia.

 

 Murallas tecnológicas

En el floreciente ámbito de la inteligencia artificial, los expertos afirman que las restricciones de Estados Unidos y China sobre tecnologías clave tendrán un efecto dominó para las empresas tecnológicas estadounidenses.

"Nuestro punto de vista es que nos estamos acercando rápidamente a un punto de separación tecnológica en el que cada país, Estados Unidos y China, están amurallando o cercando su desarrollo tecnológico", explica Jay Pelosky, fundador de TPW Advisory. 

Según Pelosky, a pesar de que Estados Unidos está intensificando las sanciones contra China en el ámbito tecnológico, Pekín podría llegar a ejercer influencia en el Sudeste Asiático, donde países como Vietnam, Malasia e Indonesia estarán cada vez más bajo la influencia del dominio tecnológico de China. Los precios más baratos y la mayor escala de las empresas chinas en comparación con sus homólogas estadounidenses están provocando esa consecuencia. 

"Las empresas tecnológicas estadounidenses se van a encontrar compitiendo por una parte menor del pastel del crecimiento mundial, porque el sudeste asiático es la región del mundo que más rápido crece", afirma.

Desvinculación en curso

Prakash explica que, a diferencia del pasado, las empresas tecnológicas estadounidenses tienen ahora una nueva estrategia: "Tener contento a Estados Unidos, mantener el negocio en China y buscar nuevos mercados para compensar la posible 'pérdida de China'".

"No hay más que ver cómo Nvidia y AMD están construyendo chips a medida solo para el mercado chino para cumplir con las sanciones", dice. Nvidia aún no ha presentado resultados, pero las expectativas son altas. Sin embargo, Prakash dice que el fabricante de chips se enfrenta a una "situación compleja" en China.

"Por un lado, el Gobierno estadounidense está constantemente cerrando puerta tras puerta a lo que Nvidia puede vender a China. Por otro, China utiliza canales oficiales y extraoficiales para hacerse con los chips de Nvidia", explica. 

Los expertos creen que China contribuirá gradualmente a reducir los ingresos de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses.

"De cara al futuro, parece que la guerra entre Estados Unidos y China por la alta tecnología sigue su curso y la deslocalización amistosa y la desvinculación de las cadenas de suministro relacionadas con la tecnología han ido ganando tracción tras la crisis de COVID", sentencia Wong.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.