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Robots controlados de forma remota podrían sustituir a los astronautas en el futuro

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Reuters

  • Enviar a un astronauta al espacio no es barato y su mantenimiento puede llegar a costar más de 430 millones de dólares (390 millones de euros) al año.
  • Los avances en tecnología avatar y robótica son cada vez mayores y pueden ser una solución para las empresas aeroespaciales a la hora de reducir costes totales por misión.
  • Sho Nakanose, director de Gitai, ha visto en la creación de robots destinados a la industria aeroespacial un negocio con potencial.
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Enviar a un astronauta al espacio no es barato. Las misiones, incluso cuando no son tripuladas, ya suponen un coste bastante elevado para las agencias pero mantener a una persona en el espacio puede llegar a costar más de 430 millones de dólares (más de 390 millones de euros) al año, según la startup Gitai Inc.

Tan caro es este proceso que ya se está contemplando la idea de enviar robots controlados de forma remota que sustituyan a los astronautas. De esta manera, las agencias no tienen que invertir tales cantidades en seguridad y mantenimiento, lo que reduciría considerablemente los costes.

Sobre todo en una época en la que la NASA parece estar abriendo la Estación Espacial Internacional a empresas privadas, como SpaceX, que ha puesto su objetivo en transportar turistas espaciales como nuevo negocio. Y no solo eso, además, la NASA se está centrando en grandes misiones como la de Artemis que suponen un gran coste para la agencia por su magnitud.

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"Se necesitan robots que puedan ayudarnos", ha dicho Naoko Yamazaki, astronauta que ha viajado en el transbordador espacial Discovery, a Bloomberg. "Eventualmente deberíamos poder hacer esas tareas de forma remota o hacer que se hagan a cargo de ellas por completo".

Los avances en tecnología avatar y robótica son cada vez mayores y pueden ser una solución para las empresas aeroespaciales a la hora de reducir costes totales por misión. Se estima que este mercado alcance los 4.400 millones de dólares (más de 4.000 millones de euros) dentro de la industria en 2023.

Sho Nakanose, director de Gitai, ha visto en la creación de robots destinados a la industria aeroespacial un negocio con potencial, y apuesta por los robots avatar concretamente, es decir, maquinas controladas de forma remota que puedan sustituir a las personas en las misiones.

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"Vamos a vivir una era en la que los humanos no solo estarán viajando al espacio, sino trabajando en el espacio", ha dicho Nakanose. "Queremos que nuestros robots creen bases para Blue Origin y SpaceX".

Tanto Elon Musk, fundador de SpaceX, como Jeff Bezos, fundador de Blue Origins, están tratando de reducir sus costes diseñando cohetes reutilizables entre otras cosas. Los robonautas, como se les ha llamado a los posibles sustitutos, podrían acelerar el intento de ahorrarse varios millones a estas empresas.

Los nuevos robots remotos no solo ahorrarían los costes de mantenimiento de los astronautas, eliminando agua, aire, calefacción, y más, sino que harían ciertas actividades con mucha más eficacia que un ser humano, como caminatas sin descansos, construcción de bases, etc.

Los robots controlados de forma remota parecen ofrecer ciertas ventajas como el acceso a lugares peligrosos para un ser humano o la capacidad de resistir en condiciones extremas. Pero todavía quedan algunos agujeros que tapar dentro de esta idea, por ejemplo, la distancia. Y es que controlar desde la Tierra un robot que está a miles de kilómetros, y teniendo en cuenta el lapso de tiempo a la hora de mandar y recibir señales, no es tarea sencilla.

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